América Latina

Presidente de Perú lamentó que no se haya impedido salida de activistas de Greenpeace

El presidente de Perú, Ollanta Humala, en la cumbre de Naciones Unidas sobre el cambio climático.
El presidente de Perú, Ollanta Humala, en la cumbre de Naciones Unidas sobre el cambio climático. EFE

El presidente de Perú, Ollanta Humala, lamentó el sábado que el Poder Judicial no haya impedido la salida del país de los activistas de Greenpeace que ingresaron a la zona intangible donde se encuentran las Líneas de Nazca para colocar un mensaje dirigido a la cumbre de cambio climático (COP20).

El jefe de Estado declaró a los periodistas que lamentaba que “otros poderes del Estado no le den el peso que corresponde a nuestro patrimonio cultural porque muchas veces no estamos midiendo el mensaje que estamos dando al mundo”.

Humala respondió así a la decisión de una magistrada del distrito de Nazca, en el sur de Perú, que rechazó el pedido fiscal de prisión preventiva e impedimento de salida del país para los 12 activistas de Greenpeace que ingresaron el lunes a esa zona de geoglifos para colocar un mensaje a los delegados de la COP20.

El mandatario agregó que “es lamentable que no nos hayan permitido tomar una acción de restricción de salida del país a estos fulanos, que muchos de ellos ya se retiraron del país”.

Humala dijo que “ahora hay que avisar a todo el mundo que cuiden el Taj Mahal (en India) y las pirámides de Egipto porque estamos ante la amenaza de Greenpeace y de zurrarse sobre cualquier patrimonio histórico de la humanidad”.

El ministerio peruano de Cultura denunció a un grupo de activistas extranjeros de Greenpeace por haber ingresado sin permiso el pasado lunes a las inmediaciones del geoglifo llamado “Colibrí” para colocar un mensaje en grandes letras amarillas.

La ministra de Cultura, Diana Alvarez Calderón, viajó el sábado al distrito de Nazca, a 460 kilómetros al sur de Lima, para sobrevolar las Líneas de Nazca, y evaluar los daños cometidos por activistas de Greenpeace al colocar un mensaje en esa zona desértica.

“Vamos a sobrevolar el área afectada para hacer una evaluación de daños y un informe que presentaremos al Poder Judicial para agregar pruebas al proceso que hemos iniciado esta semana”, declaró Alvarez Calderón a la emisora Radio Programas del Perú (RPP).

La ministra reportó el viernes a la Unesco que el Ministerio de Cultura, la Fiscalía y la Policía Nacional inspeccionaron la zona y confirmaron “los graves daños causados al entorno del Geoglifo el Colibrí en un área de 1,600” metros cuadrados.

En el lugar quedó “marcada de manera irreparable la ruta que siguieron para acceder al geoglifo, agregándose a ello, la disturbación del terreno del entorno de la figura del Colibrí por efecto del movimiento y circulación de personas para efectuar los hechos antes indicados”, indicó un comunicado del Ministerio de Cultura difundido el viernes.

La magistrada Patricia Bejarano rechazó el pedido de impedimento de salida del país del colombiano Reuters Herbert, de 37 años, la alemana Iris Wiedmann, de 32 años, y el argentino Mauro Nicolás Fernández, de 34 años, precisó el diario El Comercio, quienes junto a otros nueve activistas ingresaron a la zona.

Las pesquisas del ministerio se dirigen también a identificar al arqueólogo peruano que guió a los integrantes de Greenpeace, porque considera que se trata de una persona que conocía que ese lugar es “intangible” y de las sanciones a las que se podían hacer merecedores los que infrinjan las normas.

Alvarez Calderón dijo que “es probable” que el lunes próximo tenga una reunión con el director de Greenpeace, el sudafricano Kumi Naidoo, que llegó a Lima el jueves, al cabo de la cual ofrecerá una rueda de prensa para presentar la información recogida en el lugar.

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