América Latina

Recuerdan con posada navideña a fallecidos por cruzar la frontera

Activistas y grupos religiosos encabezaron el sábado la vigésimo primera edición de la “Posada Sin Fronteras”, un evento binacional que se celebra cada año para recordar a los inmigrantes muertos en su intento de alcanzar el llamado sueño americano al cruzar la frontera.

El evento se llevó a cabo en el muro fronterizo del Parque de la Amistad que divide a México y Estados Unidos, y tuvo como tema destacado el apoyo a las decenas de miles de menores centroamericanos que llegaron a EE.UU. huyendo de la violencia de sus países de origen.

Pedro Ríos, director del Comité de Amigos Americanos en San Diego, uno de los organizadores del acto, explicó que con la posada se buscó resaltar el lado humano del fenómeno de la niñez no acompañada que este año cobró gran auge.

“Sigue siendo una situación de mucha importancia, porque continúan las condiciones en los países centroamericanos que podrían volver a generar esta situación el próximo año”, mencionó el activista.

Con villancicos y oraciones, unas 200 personas en Tijuana (México) y unas 75 en San Diego (California), exigieron también cambios en las políticas migratorias estadounidenses que separan a las familias.

El padre Pat Murphy, director de la Casa del Migrante, un albergue para inmigrantes en Tijuana, saludó la reciente acción ejecutiva decretada por Obama que otorga un alivio migratorio a indocumentados, pero manifestó que aún hacen falta más iniciativas como aquella para ampliar el número de beneficiados.

Sobre los preparativos para realizar la posada, Ríos mencionó que las autoridades de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se mostraron flexibles y permitieron el acceso de un número mayor de lo habitual de personas a la zona donde se encuentra el muro fronterizo.

No obstante, recordó cómo esta celebración ha cambiado en los últimos años debido a la malla que divide ambos países, la cual dificulta cada vez más el contacto entre personas.

“Estas regulaciones pueden afectar ese espíritu, ya que no se puede compartir de la misma forma que otras posadas”, agregó el activista, recordando que años atrás hasta se permitía compartir dulces y tamales entre los asistentes de Tijuana y San Diego.

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