América Latina

Las FARC piden perdón por la matanza en una iglesia en el 2002

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El comandante de las FARC Pablo Catatumbo (izq.) estrecha la mano a uno de los sobrevivientes de la masacre en la que murieron 79 personas.
El comandante de las FARC Pablo Catatumbo (izq.) estrecha la mano a uno de los sobrevivientes de la masacre en la que murieron 79 personas. AFP/Getty Images

La guerrilla comunista colombiana de las FARC pidió perdón el jueves por la matanza del 2002 en la localidad de Bojayá, donde un proyectil disparado contra paramilitares cayó en una iglesia llena de refugiados y dejó 79 muertos.

“¡Ojalá nos perdonen!”, dijo el comandante Pablo Catatumbo saliéndose de la lectura de un comunicado, en el cual la guerrilla expresó su “profundo pesar por lo sucedido”, en un gesto de reconciliación que fue reconocido por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

Una docena de habitantes de esa comunidad afrodescendiente del Chocó, noroeste de Colombia, se trasladó a La Habana, para mantener conversaciones con los rebeldes.

El 2 de mayo del 2002, en medio de un combate entre las FARC y paramilitares colombianos en Bojayá, la guerrilla disparó un proyectil artesanal que por error cayó en la iglesia, donde se habían refugiado los pobladores. De los 79 muertos, 48 eran menores de edad. También hubo decenas de heridos.

“Fue muy emotivo, tendieron en el piso una tela con las fotos de las 79 víctimas, y tres sacerdotes católicos, que viajaron en la delegación de Bojayá, oficiaron un acto en su memoria”, dijo un testigo.

El jefe del equipo negociador de la FARC, Iván Márquez, dijo que la ceremonia “fue muy bonita, emocionante y solemne”.

“Tengo que reconocer, que las FARC por primera vez asumieron su responsabilidad en la masacre de Bojayá”, señaló el presidente Santos en Colombia.

“Eso es lo que esperamos de las FARC y eso es lo que esperamos del proceso (de paz). Que todo ese dolor que ha generado esta guerra podamos dejarlo atrás, que esa fábrica de víctimas la cerremos definitivamente”, agregó.

“En nuestra memoria está grabado de forma imborrable el dolor que produjo esa masacre”, dijo Leyner Palacios a nombre de la comunidad. Pero “el perdón solo lo puede otorgar cada víctima, cada sobreviviente, por eso nosotros llevaremos a nuestras comunidades esta petición de perdón, agregó.

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