América Latina

Piñera quiere el regreso de la derecha en Chile

El ex presidente de Chile, Sebastián Piñera (cen.), se declaró dispuesto a liderar a la oposición derechista con el fin de recuperar el poder en el 2017, si bien admitió que iniciar ahora una campaña “resulta poco estético”.
El ex presidente de Chile, Sebastián Piñera (cen.), se declaró dispuesto a liderar a la oposición derechista con el fin de recuperar el poder en el 2017, si bien admitió que iniciar ahora una campaña “resulta poco estético”. EFE

El ex presidente chileno Sebastián Piñera se declaró dispuesto a liderar a la oposición derechista con el fin de recuperar el poder en el 2017, si bien admitió que iniciar ahora una campaña “resulta poco estético”.

“Sin duda que no estoy jubilado”, afirmó el ex mandatario (2010-2014) en una entrevista que publicó el domingo el diario La Tercera, en la que reconoció que iniciar una campaña tras nueve meses del inicio del gobierno de Michelle Bachelet puede ser prematuro, pero subrayó que “es necesario hablar del futuro”.

Según Piñera, la opción de un regreso de la derecha al poder “está más abierta que nunca”, “porque este gobierno está cometiendo demasiados errores”.

En esa línea, acusó al gobierno de Bachelet de estar “aplicando un estatismo trasnochado y antiguo como si fuese una verdadera religión” y sostuvo que las reformas que ha impulsado la mandataria “han sido improvisadas y no generarán los resultados esperados”.

Además imputó a la actual administración haber creado “un clima de confrontación y enfrentamiento muy dañino, no solo para la economía, sino para la vida en sociedad”.

Reiteró en ese contexto una crítica que ha repetido desde que llegó a la presidencia en el 2010, de que en el primer gobierno de Bachelet (2006-2010), la pobreza aumentó en Chile.

“Cualquier chileno sabe que en marzo del 2014 Chile estaba mucho mejor que en marzo del 2010 y todos los chilenos sentimos que hoy, en diciembre del 2014, estamos peor que en marzo del 2014”, apostilló.

Según organismos internacionales y analistas locales, el gobierno de Bachelet ha debido enfrentar un ciclo de desaceleración económica que comenzó a gestarse en el 2012, en el gobierno de Piñera, con el crecimiento del PIB cayendo desde un 5.6% aquel año a un 4.1% en el 2013.

Este año cerrará con un crecimiento en torno a un 1.8% y para el próximo las proyecciones apuntan a una recuperación de entre un 2.5% y un 3.5%, según el Banco Central, que en Chile es autónomo.

Piñera consideró “importante” que la derecha comprenda que debe proponerle al país “un gran proyecto de futuro”, sobre la base de “tres valores fundamentales”, que son la libertad, la equidad y el progreso.

El ex mandatario restó importancia a la derrota del sector en las pasadas elecciones y sostuvo que se debió a que Bachelet no reveló la verdadera naturaleza de las reformas contenidas en su programa, que la educativa significaría “perder la libertad de elegir la educación de los hijos” y que la tributaria “provocaría un brutal frenazo de la economía”.

Sobre esa base, llamó a la Democracia Cristiana, que apoya al gobierno de Bachelet, a “ser fiel a sus principios”, o quedarse en la coalición oficialista Nueva Mayoría “que está hegemonizada por la izquierda”.

En el plano autocrítico, lamentó no haber prestado más atención a la coalición, parlamentarios y partidos que lo apoyaba durante su gobierno, al recordar que las “peores” críticas a su gestión fueron de sus propios partidarios.

Para Sebastián Piñera, lo correcto es definir una candidatura presidencial “a fines del 2016 o comienzos del 2017”.

“Sin duda que no estoy jubilado, estoy muy activo y no soy indiferente: me preocupa y me ocupa lo que pasa con Chile. Y yo, por ADN o herencia de mis padres, asumo mis compromisos con mucha pasión, vocación y dedicación”, afirmó.

“Espero que esta misma voluntad y pasión me acompañen hasta la tumba”, añadió.

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