América Latina

Enfermera hondureña dice temer atentado

La ministra de Salud de Honduras, Edna Yolani Batres.
La ministra de Salud de Honduras, Edna Yolani Batres. Secretaria de Salud de Honduras

La ex presidenta de la Asociación de Enfermeras Auxiliares de Honduras, Janeth Almendares, responsabilizó el domingo al gobierno de cualquier atentado en su contra y dijo que pidió asilo a Australia, Brasil y Canadá, por temor a represalias tras denunciar un ocultamiento de cifras de muertos por dengue.

“No tengo libertad de andar en mi país, en cualquier lado de mi país que ande corro peligro, por parte del mismo gobierno, yo siempre lo denuncié”, subrayó Almendares, en declaraciones a la radio HRN de Tegucigalpa.

El Ministerio de Salud confirmó el 26 de noviembre el despido de Almendares de la red hospitalaria después de que la enfermera denunció ese mismo mes ante la Fiscalía que las autoridades sanitarias escondían las cifras de muertos por dengue y chikungunya, y que en los hospitales estatales entregaban medicinas vencidas.

“No les bastó con despedirme injustamente de la Secretaría de Salud, todo esto lo he denunciado internacionalmente”, subrayó la ex titular de la Asociación de Enfermeras Auxiliares de Honduras.

Enfatizó que teme por su vida en Honduras, por lo que ha solicitado asilo político a Australia, Brasil y Canadá, para salvaguardar su integridad.

“Voy a hacer las gestiones, porque ellos (enfermeros de Australia, Brasil y Canadá) ya me dijeron que tenían sus abogados migratorios para hacer este trámite y yo pueda hacer la salida lo más pronto del país”, explicó.

Expresó que siente que en Honduras no tiene “la libertad de salir” y denunció que tres enfermeras en conjunto con autoridades sanitarias mandaron a “cambiar los llavines (la cerradura) de la organización” para que ella no pudiera entrar.

“Temo por mi vida, esto se convierte en una persecución”, dijo Almendares, quien responsabilizó de cualquier atentado que pueda sufrir a la ministra hondureña de Salud, Edna Yolani Batres, y al viceministro de ese sector público, Francis Contreras.

A los dos altos funcionarios “no les ha gustado la denuncia que yo he dado”, señaló y crítico “la demasiada intromisión” del gobierno en la Asociación de Enfermeras Auxiliares.

Afirmó que no puede acudir a las instancias hondureñas porque “todo lo tiene concentrado el gobierno”, e insistió en que su salida de la red hospitalaria es por denunciar el ocultamiento de cifras de muertes por dengue y chikungunya.

“No me queda otra que salir (del país), me ofrecen trabajo y seguridad, ya hable con mi familia y estoy pensando en Canadá o Australia, aunque no descarto Brasil, pero eso lo decidiré con mi familia, ya que mi vida vale mucho”, acotó.

Las autoridades sanitarias de Honduras no se han pronunciado sobre el tema.

El pasado 11 de diciembre se confirmó oficialmente que cinco personas han muerto en el 2015 en el país por dengue hemorrágico y se han registrado más 39,000 casos de dengue del tipo clásico.

En tanto, según datos de noviembre, Honduras registra dos muertos y alrededor de 80,000 casos de chikungunya.

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