América Latina

Escoltas de fiscal Nisman se niegan a declarar

El fiscal argentino Alberto Nisman en una rueda de prensa el 20 de mayo de 2009.
El fiscal argentino Alberto Nisman en una rueda de prensa el 20 de mayo de 2009. AFP/Getty Images

Los policías que estaban a cargo de la custodia del fiscal argentino Alberto Nisman cuando fue hallado muerto, en enero de 2015, se negaron a prestar declaración, en el marco de su imputación por incumplimiento de los deberes de funcionario público, informaron fuentes oficiales.

Los custodios Armando Niz y Luis Miño hicieron uso de su derecho constitucional de negarse a declarar, y según Manuel Romero Victorica, abogado de las hijas del fiscal fallecido, los imputados optaron por hacer una presentación por escrito la próxima semana.

A ambos se les acusa de no haber actuado con mayor rapidez ante la falta de respuesta de Nisman a sus llamadas el día de su fallecimiento y por abandonar el edificio en que vivía el fiscal para ir a buscar a su madre.

Previamente a su imputación, Niz y Miño ya habían declarado en la causa como testigos.

Cuatro días antes de su muerte, el fiscal, que estaba al frente de la investigación del atentado contra la sede de la mutualista judía AMIA, que dejó 85 muertos en 1994, había denunciado a la entonces presidenta del país, Cristina Fernández, por presunto encubrimiento de terroristas.

Sin embargo, la denuncia contra la mandataria fue archivada el pasado mayo.

Más de un año después de su muerte, la investigación judicial sigue estancada y aún no ha determinado si el fiscal se suicidó o si, tal y como sostiene su familia, fue asesinado.

Por otro lado, la jueza Fabiana Palmaghini rechazó hoy “por prematuro”, según Romero, el planteamiento que habían hecho las querellas para que la investigación pasara a la Justicia federal.

El abogado señaló no estar de acuerdo con los términos de dicha resolución, por lo que se interpondrá un recurso de apelación.

“Al ser asesinado un funcionario federal, quien tiene que intervenir es la Justicia federal”, añadió el abogado.

“La expectativa es que la cámara de apelaciones comparta el criterio de que hay elementos de prueba suficientes en el expediente que determinen que el fiscal Nisman fue asesinado”, espetó Romero.

No obstante, aseveró que “no hay en el expediente ninguna prueba” que lleve a que el fiscal tenía “algún móvil o motivo para de repente, como si hubiese tenido un brote paranoico, pida una pistola y se pegue un tiro”.

El letrado recordó que “decenas de testigos” señalan que las horas previas a su muerte, Nisman estaba “de perfecto ánimo”.

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