América Latina

EEUU estrecha lazos con Argentina

Los presidentes Barack Obama y Mauricio Macri conversan en la Casa Rosada de Buenos Aires el miércoles 23 de marzo.
Los presidentes Barack Obama y Mauricio Macri conversan en la Casa Rosada de Buenos Aires el miércoles 23 de marzo. AFP/Getty Images

Barack Obama se convirtió el miércoles en el sexto presidente de Estados Unidos en visitar Argentina, con una gira que promete relanzar las relaciones bilaterales entre ambos países tras el intervalo que supuso la Cumbre de las Américas del 2005, en la que Néstor Kirchner y Hugo Chávez frustraron la posibilidad de lanzar el Área de Libre de Comercio de las Américas (ALCA) que propiciaba George W. Bush.


Once años después, el escenario no podría ser más distinto. Tras tres períodos de gobierno kirchnerista, Mauricio Macri –de extracción liberal– llegó en diciembre a la presidencia como el el primer dirigente que no pertenece ni al peronismo ni al radicalismo, las fuerzas mayoritarias que han dirigido los destinos del país.

En tres meses, el ex alcalde capitalino dio un giro rotundo en la política exterior para alinearse con las grandes potencias de Occidente. En poco más de 100 días, recibió al premier italiano Matteo Renzi, al presidente francés Francois Hollande y ahora a Barack Obama.


Los tres mandatarios vinieron acompañados por nutridas comitivas de empresarios y prometieron colaborar con el arribo de inversiones. Mientras tanto, el Senado local se dispone a dar luz verde a la oferta que Macri hizo a los holdouts (o “fondos buitre”) que tienen bonos de la deuda argentina en default y un fallo de la Justicia estadounidense que los avala. El presidente argentino considera vital ese acuerdo para regresar al mercado internacional de créditos y de ese modo, según los anuncios de su administración, financiar obras de infraestructura y aliviar la delicada situación económica.

La visita de Obama es, para muchos analistas, un voto de confianza a la Argentina, en momentos en que varios países de la región atraviesan una actualidad política y económica inestable, con la crisis brasileña en el centro de la escena.

El presidente estadounidense aterrizó en Buenos Aires en la madrugada, procedente de su histórica visita a Cuba y acompañado por su esposa Michelle, sus hijas Malia y Sasha y su suegra Marian Robinson.

En pocas horas y custodiado por un severo régimen de seguridad –al que se añadieron nuevas medidas tras los atentados en Bruselas– Obama cumplió con una intensa agenda de actividades. Tras pasar la noche en la residencia del embajador Noah Mamet, se dirigió a la Casa Rosada para su primera audiencia privada con Macri, que duró unos 30 minutos, y a la que luego se sumaron los respectivos equipos gubernamentales.


Más temprano, la canciller argentina Susana Malcorra, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el ministro del Interior Rogelio Frigerio habían sellado con sus pares estadounidenses pactos de cooperación en materia de seguridad –en especial narcotráfico, control de fronteras y lavado de dinero– y comercio.

Después, ambos mandatarios ofrecieron una conferencia de prensa ante 150 periodistas. Tras repudiar el reciente atentado terrorista en Bruselas, Macri describió la visita de Obama como “un gesto de afecto y amistad en un momento en que Argentina emprende un nuevo horizonte”. Señaló además que su liderazgo es “inspirador”, y le agradeció especialmente la desclasificación de archivos de la última dictadura militar en Argentina, anunciada por la asesora de Seguridad Nacional Susan Rice hace una semana.


En su primera presentación pública, Obama dijo estar impresionado por la celeridad del presidente Macri para “conectar al país con la comunidad mundial”, y se refirió al flujo de inversiones que posibilitará su mandato. A continuación lamentó los atentados en Bruselas, señalando que ISIS es su “prioridad absoluta”, al tiempo que ofrecía su apoyo a la administración argentina en la investigación del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en julio de 1994 y aún sin resolución.

La gira de Obama coincide con el 40 aniversario del último golpe militar en Argentina, y los organismos de derechos humanos han repudiado la coincidencia de fechas, por el papel estadounidense en las dictaduras de la región.

“Sé bien que esta semana marca el 40 aniversario del golpe militar y mañana, para subrayar nuestro compromiso compartido por los derechos humanos, visitaré el memorial de las víctimas de la dictadura militar” dijo Obama, remarcando su compromiso por desarchivar registros militares y de inteligencia, lo que ayudará a “reparar la fe entre nuestros dos países”.


Más tarde Obama se reunió en la Usina del Arte porteña con estudiantes y jóvenes líderes, donde dialogó con algunos de los presentes y enfatizó en su deseo de que haya “100,000 estudiantes americanos estudiando en Latinoamérica y 100,000 latinoamericanos estudiando en EE.UU.”

Entretanto, el Partido Obrero y organizaciones que componen el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia marcharon al predio de La Rural, en el que tenía lugar una reunión de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina con empresarios y funcionarios de ambos países, para repudiar el acuerdo con los holdouts y el pago de la deuda al grito “Fuera Obama de la Argentina”. Como parte de los acuerdos en esa reunión, más tarde el ministro de Producción, Francisco Cabrera, anunciaría inversiones estadounidenses por $13,800 millones en cuatro años.

Michelle Obama, por su parte, ofreció una charla ante 400 mujeres y jóvenes en el barrio porteño de Barracas, en la que destacó la necesidad de educarse, de luchar contra la violencia de género y de asumirse, sin miedo, como líderes. Para sorpresa de los medios de comunicación y los usuarios de redes sociales, la Primera Dama estadounidense fue más popular en Twitter Argentina que su marido.


Por último, la pareja presidencial asistió a una cena de gala en el Centro Cultural Néstor Kirchner, último orgullo edilicio de la administración de Cristina Fernández de Kirchner, a la que asistieron 400 invitados, entre funcionarios, empresarios y personajes del arte y el espectáculo argentino.

En la mañana del jueves, el presidente Obama visitará el Parque de la Memoria para homenajear a las víctimas de la dictadura más sangrienta de la historia del país, en el 40 aniversario del golpe militar. Y después, sin agenda prevista, el presidente y su familia viajarán a Bariloche, en la Patagonia, ciudad que ya visitaron sus antecesores George Bush (padre) y Bill Clinton, y donde algunas agrupaciones preparan manifestaciones en su contra.

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