América Latina

Estatuilla precolombina del Ekeko recorre las calles de La Paz

Cientos de indígenas asisten este sábado a la procesión dedicada a la illa del Ekeko, un ídolo de piedra precolombino recuperado de un museo de suizo. Este sábado comenzó la Alasita o la feria de los deseos de abundancia en La Paz, capital de Bolivia.
Cientos de indígenas asisten este sábado a la procesión dedicada a la illa del Ekeko, un ídolo de piedra precolombino recuperado de un museo de suizo. Este sábado comenzó la Alasita o la feria de los deseos de abundancia en La Paz, capital de Bolivia. EFE

Con flores y sueños de que llegue la prosperidad, centenares de a bolivianos salieron el sábado en caravana para acompañar a la illa del Ekeko, la deidad de la abundancia, luego que la valiosa reliquia precolombina de 2,000 años de antigüedad fuese devuelta por Suiza.

La illa o amuleto, una piedra tallada de unos 15.5 centímetros y con rasgos de mujer, representa a la deidad andina el Ekeko, diosa de la fertilidad y la abundancia. La estatuilla recorrió las ciudades de La Paz y El Alto con seguidores que le echaban pétalos de flores y bailaban al ritmo de la música andina.

La estatuilla pertenece a la cultura Pucara (220 ac-200 dc) que habitó la rivera del lago Titicaca, en los Andes bolivianos. El Museo de Historia de Berna en Suiza la devolvió en noviembre pasado.

La estatuilla recorrió las calles en una urna de cristal sobre un vehículo ante pedidos de la gente y en celebración de que fue devuelta, informó el viceministro de Descolonización Félix Cárdenas

“Es mi creencia que me trae aquí. Nosotros queremos que la abundancia llegue a Bolivia”, dijo Celia Rojas, una mujer aymara de 53 años que dijo ser católica. Explicó que a diferencia de una peregrinación con la imagen de un santo, en este caso fue una caminata con la que le dieron la bienvenida a la deidad.

El naturalista suizo Johann Jakob von Tschudi arrebató la pieza a los indígenas en 1858 a cambio de “un vaso de coñac” y en 1929 fue vendida al Museo de Historia de Berna, donde permaneció desde entonces, dijo el presidente Evo Morales.

La fiesta de Alasita (“cómprame” en aymara) estaba representada por un hombre regordete y pequeño que tiene colgado alimentos y billetes en miniatura. Cada 24 de enero la gente le prende tabacos y le compra más objetos en miniatura. Es costumbre también llevarla a la iglesia para hacerla bendecir y para que todo lo que han comprado en miniatura se les cumpla.

“Si, este Ekeko es la representación ya en estos tiempos, pero la estatuilla que nos devolvieron, fue su antecesor. Es el primero, por eso le llaman en aymara Ekeko Tuno (primer Ekeko)”, dijo el líder espiritual Mariano Condori

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