América Latina

Velan al fiscal argentino y único imputado en causa por su muerte pide a Cristina como testigo

/

Manifestantes sostienen rosas y carteles para pedir justicia en las inmediaciones donde se realiza el velatorio del fiscal Alberto Nisman, el miércoles en Buenos Aires. Nisman falleció de un tiro en la cabeza en circunstancias aún por aclarar el pasado 18 de enero.
Manifestantes sostienen rosas y carteles para pedir justicia en las inmediaciones donde se realiza el velatorio del fiscal Alberto Nisman, el miércoles en Buenos Aires. Nisman falleció de un tiro en la cabeza en circunstancias aún por aclarar el pasado 18 de enero. EFE

Familiares y amigos del fiscal argentino Alberto Nisman empezaron a velarlo este miércoles, cuando Diego Lagomarsino, el único imputado por prestar el arma que mató al fiscal hace casi 12 días quiere que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner declare como testigo en la causa.

El fiscal le pidió un arma porque decía que no se fiaba ni de su custodia y quería llevarla cuando salía con sus hijas, dijo Lagomarsino con la voz quebrada en su primera conferencia de prensa en Buenos Aires.

Nisman “me dijo: ‘No te preocupes, es para llevarla en la guantera por si viene un loquito con un palo y me dice traidor hijo de puta'”, contó Lagomarsino.

El técnico informático estuvo acompañado de su abogado, Maximiliano Rusconi, para detallar sus últimos contactos con el fiscal en la víspera del domingo 18 de enero, cuando apareció muerto con un tiro en la sien que salió de la pistola Bersa calibre 22 que le prestó.

“Me dijo que no iba a usar el arma”, dijo sobre Nisman, fiscal especial desde 2004 de la investigación del atentado contra la mutual judía Amia en 1994, el mayor en la historia argentina que dejó 85 muertos y 300 heridos.

La transferencia de un arma a una persona sin el permiso específico para su uso es penado en Argentina con entre uno y seis años de prisión.

Según la fiscal Viviana Fein, encargada de investigar la muerte de Nisman, “no hay elemento alguno que pueda comprometer a Diego Lagomarsino en un hecho doloso de mayor gravedad” que el de haber prestado el arma al fiscal.

Rusconi calificó como “sorprendente” que Kirchner mencionara en un mensaje a la nación el lunes que Lagomarsino había iniciado el trámite para tener el pasaporte el 14 de enero, lo cual el abogado dijo que era falso.

En esa fecha, Nisman hizo la denuncia contra Kirchner y el canciller Héctor Timerman de encubrir a acusados iraníes en la causa por el atentado contra la AMIA.

“Si la información que tiene (Kirchner) puede sustentar esas hipótesis debe brindarlas en una declaracion testimonial bajo juramento”, dijo el abogado, que había defendido al ex presidente Carlos Menem (1989-99) en una causa por contrabando de armas a Ecuador y Croacia.

Kirchner y su secretario general de la presidencia, Aníbal Fernández, divulgaron información personal de Lagomarsino, mencionando mensajes contra el gobierno en su cuenta Twitter, hasta los vínculos profesionales de su hermano con el grupo de medios Clarín, que mantiene un abierto enfrentamiento con el kirchnerismo.

El expediente del caso del fiscal está caratulado como “muerte dudosa” y no se descarta que se trate de un suicidio, un suicidio inducido o un asesinato, según la fiscal Fein.

El jueves Nisman será enterrado en un cementerio israelita en las afueras de Buenos Aires.

“Cristina asesina” o “Nisman somos todos”, reclamaron con pancartas decenas de personas que aguardaron cerca de la funeraria el carro con los restos de Nisman, luego de un ritual judío en la AMIA, en el barrio judío de Once del centro de Buenos Aires.

Fein quedó en el centro de otra controversia tras negar que fuera sorpresivo el regreso de Nisman a Argentina desde Europa dos días antes de presentar la denuncia contra Kirchner, una versión dada por cierta por el gobierno.

El jefe de la custodia de Nisman, Rubén Benítez, se convirtió en el tercer suspendido de la policía por este caso, mientras son investigados por mostrar contradicciones en sus declaraciones ante la fiscal.

Nisman fue hallado muerto en el baño de su departamento en el exclusivo barrio capitalino de Puerto Madero, con un disparo en la cabeza.

Sobre su escritorio había documentos que usaría horas después en su comparecencia ante el Congreso para explicar su denuncia contra Kirchner y Timerman.

  Comentarios