Colombia

Tibio entusiasmo de colombianos frente a eventual Nobel a Ingrid

Ingrid Betancourt
Ingrid Betancourt AFP/Getty Images

Vitoreada en la ONU y en escenarios de Europa, donde motiva admiración y lágrimas, la ex rehén colombiana Ingrid Betancourt podría ganar el premio Nobel de la Paz 2008 que se anuncia este viernes, una posibilidad que, sin embargo, genera tibio entusiasmo entre sus compatriotas.

El debate se ha abierto entre quienes creen que el sufrir el drama del secuestro no es suficiente para obtener ese galardón y quienes opinan que un Nobel ayudaría a 29 rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a unos 3,000 colombianos actualmente plagiados.

"Claro que Ingrid tiene todos los méritos para el Nobel. Su secuestro se dio por ser ella una aguerrida política que luchaba contra la desigualdad en el país y durante el tiempo de cautiverio se convirtió en un símbolo de la entereza y nunca claudicó en sus ideales'', dijo a la AFP Luis Eladio Pérez.

Pérez -que estuvo secuestrado junto con Betancourt y se convirtió en su confidente- cree que el premio sería un homenaje a todos los secuestrados y facilitaría la liberación de quienes permanecen en manos de la guerrilla.

"Sería una enorme ayuda. Imagínese el poder e influencia que le daría (el Nobel) a una causa como la de Ingrid de buscar la liberación de las personas que aún mantiene la guerrilla'', enfatizó.

Más cauta, Marleny Orjuela, presidenta de la Asociación de Familiares de Militares y Policías Secuestrados, opina que más que a la persona de Betancourt el premio debería ser para todos los plagiados.

"Lo que siempre pensamos y pedimos es que no debe haber secuestrados de primera ni de segunda. Todos los secuestrados, pobres o ricos, famosos o anónimos, padecen el mismo drama. Sus familias pasamos por las mismas tristezas y frustraciones. Creo que el Nobel se lo merecen todos los secuestrados'', dijo.

En un sondeo reciente, realizado por la radio La W, sólo 11 por ciento de los consultados dijo sentir entusiasmo por la posibilidad de que el Nobel recaiga en Betancourt, quien también tiene la nacionalidad francesa, rescatada el 2 de julio por el Ejército junto a otros 14 rehenes, tras más de seis años de cautiverio en la selva.

Un 46 por ciento aseguró que le generaba un "relativo'' entusiasmo y un 33 por ciento dijo no sentir ninguno.

"Hay gente que dice que ella no ha hecho mérito suficiente porque sólo ha sido víctima y hay que distinguir entre quienes presentan un proyecto que contribuye a la paz de los pueblos y los que no'', afirma Herbin Hoyos, director del programa radial "La voces del secuestro''.

"Yo, por ejemplo, creo que ella sería la candidata perfecta cuando si ella llegase por su experiencia a firmar la paz con la guerrilla, pero pienso que ahora es muy prematuro'', añade Hoyos, cuyo programa -en que las familias envían mensajes en la selva a los secuestrados- acaba de recibir el premio nacional de periodismo.

Durante una visita a Colombia en julio, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Nobel de la Paz 91980), desestimó las posibilidades de Betancourt. "Ha sido prisionera de una situación desgraciada, pero no me parece que ha hecho trabajos o méritos ni por la paz de Colombia, ni mundial'', manifestó.

En el mismo sentido un ex ministro y diplomático del gobierno del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998), que pidió el anonimato, dijo a la AFP que el Nobel "se le debe entregar a una persona que haya dedicado su vida al tema de la paz y el mayor mérito de Ingrid es su nacionalidad francesa. Su figura de Juana de Arco fue hecha por y para los franceses'', enfatizó.

Betancourt ya recibió en septiembre el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008, cuyo jurado consideró que la ex rehén "personifica a todos aquellos que en el mundo están privados de libertad por la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia terrorista, la corrupción y el narcotráfico''.

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