Colombia

Marcha indígena deja 2 muertos en Colombia

Al menos ocho mil indígenas colombianos iniciaron el 21 de octubre de 2008, desde el resguardo La María de Piendamó, una marcha hacia la ciudad de Cali (Colombia), en reclamo de sus tierras ancestrales y contra el genocidio del que dicen son víctimas. La marcha se inició tras fracasar las negociaciones con el Gobierno y después de una semana de protestas que desembocaron la semana pasada en duros enfrentamientos entre nativos y policías.
Al menos ocho mil indígenas colombianos iniciaron el 21 de octubre de 2008, desde el resguardo La María de Piendamó, una marcha hacia la ciudad de Cali (Colombia), en reclamo de sus tierras ancestrales y contra el genocidio del que dicen son víctimas. La marcha se inició tras fracasar las negociaciones con el Gobierno y después de una semana de protestas que desembocaron la semana pasada en duros enfrentamientos entre nativos y policías.

Al menos dos personas murieron el martes horas antes de integrarse a una marcha de miles de indígenas del suroeste colombiano para reclamar tierras y protestar por el asesinato de algunos de sus líderes.

Los muertos, un campesino y un indígena, perdieron la vida en la zona rural de Villa Rica, localidad a unos 310 kilómetros al suroeste de Bogotá, pasado el medio día, según Vicente Otero, de la oficina de comunicaciones de la marcha indígena.

Aunque la circunstancia de la muerte de las dos personas aún no se ha establecido, un fotógrafo de la AP en el área confirmó el hecho visualmente.

El general Orlando Páez, director operativo de la policía colombiana, dijo en diálogo telefónico que oficialmente podía hablar de un muerto y que estaba esperando el informe del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI).

El oficial dejó claro que se trató de "un asunto independiente de la marcha'' principal que salió el martes desde la municipalidad de Piendamó, a unos 370 kilómetros al suroeste de Bogotá. Precisó que el acuerdo es que la marcha sea pacífica, tal como se realizó en la jornada.

Sin embargo, el coronel Jorge Cartagena, comandante del escuadrón antidisturbios en la zona, dijo a Caracol Radio que según informes del CTI la persona muerta recibió un disparo por la espalda. La muerte de la otra persona ocurrió en un sitio distante al primero, dijeron reporteros en la región.

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), que agrupa a más de un centenar de distintos pueblos indios del país, organizó la marcha desde la zona de Piendamó, en un recorrido de unos 100 kilómetros que aspira cubrir desde la jornada y hasta el próximo viernes 24 de octubre a lo largo de una carretera.

La marcha principal partió con unos 10.000 indígenas entre hombres, mujeres y unos 600 niños, y a la cabeza algunos de los manifestantes portaron dos cajones, como si fueran ataúdes, para simbolizar la muerte de indígenas, señalaron los fotógrafos en la zona.

Los nativos pertenecen una docena de distintas etnias, de la región del departamento del Cauca, al suroeste del país habitada por pueblos como los Nasa y Paez que "son mayoritarios y tradicionalmente más combativos... la protesta del Cauca es el reflejo de la inconformidad de los pueblos indígenas'' de todo el país, dijo Luis Evelio Andrade, presidente de la ONIC.

En la protesta "no estamos planteando cosas distintas a lo que ya está en la constitución'', agregó Andrade en diálogo telefónico.

Entre los reclamos de la ONIC figuran desde la entrega de tierras y titularización de algunas que ya están en manos de pueblos indígenas, hasta la concesión de créditos blandos oficiales para apoyar proyectos productivos agrícolas en sus reservas, así como planes de protección y promoción de los derechos humanos.

La ONIC inició la víspera del día 12 de octubre actos pacíficos en todo el país en reclamo de tierras para por lo menos 445.000 indígenas, el 25%, de Colombia que carecen de ella --estimando que se requieren dos millones de hectáreas de terrenos--, además de protestar el asesinato de algunos de sus líderes. Las manifestaciones se tornaron violentas cuando grupos indígenas bloquearon el pasado 14 de octubre una carretera en Piendamó, siendo evacuados por agentes antimotines, en choques que se extendieron al menos tres días.

El gobierno del presidente Alvaro Uribe asegura que de las 115 millones de hectáreas que tiene Colombia, 30,7 millones o cerca de 27%, ya pertenecen a colectivos indígenas y que su administración está en proceso de comprar unas 4.800 hectáreas entre este año y el 2009 para la entrega a pueblos indígenas.

Piñacué advirtió que los nativos están dispuestos a caminar hasta Bogotá si Uribe se niega a hablar con ellos en Cali (470 kilómetros al suroeste de la capital).

"Estamos en las mejores condiciones físicas para avanzar hacia la Casa de Nariño (sede presidencial) y reunirnos ahí con todos los marchantes'', señaló a periodistas.

Uribe, que exige a los aborígenes disculparse con la fuerza pública y asegura que la protesta es alentada por la guerrilla de las FARC, denunció el lunes la existencia de "un sector radical que no está interesado en acuerdos, sino que tiene una concepción política de odio, ocio y violencia''.

También advirtió que no permitirá nuevos bloqueos en la Panamericana.

Uribe anunció el fin de semana la compra de unas 7,000 hectáreas en Cauca para entregarlas a los indígenas, pero éstos rechazaron la oferta indicando que unos 400,000 de los suyos carecen de tierras en todo el país.

Rodrigo Quira, coordinador de la guardia indígena del Cauca, denunció que el gobierno ha incumplido acuerdos sobre devolución de territorios ancestrales. "Es una marcha de visibilización; no queremos que nos cataloguen de terroristas y pedimos que se firme la declaración de los pueblos indígenas (de la ONU)'', dijo a la AFP.

La marcha ocurre en un clima de agitación social que incluye un paro de 24 horas el jueves de los empleados estatales, convocado por el mayor sindicato del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), contra el gobierno.

A ello se suma una huelga iniciada el lunes por los funcionarios del servicio de impuestos y aduanas (DIAN) y la que mantienen los cortadores de caña de azúcar desde hace un mes.

El Ejecutivo denunció el lunes que las protestas son orquestadas por sectores opositores y buscan desestabilizarlo, lo que fue rechazado por la CUT que responsabilizó al gobierno de eventuales atentados contra su dirigencia.

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