Colombia

Las FARC sacan bandera blanca y ofrecen negociar

IMAGEN DE archivo del entonces Comisionado de Paz Camilo Gómez (der.) conversando con los comandantes guerrilleros 
Alfonso Cano (centro) y Raúl Reyes como parte del proceso 
de paz.
IMAGEN DE archivo del entonces Comisionado de Paz Camilo Gómez (der.) conversando con los comandantes guerrilleros Alfonso Cano (centro) y Raúl Reyes como parte del proceso de paz. AFP/Getty Images

Mermadas, desmoralizadas y corrompidas por el narcotráfico, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ofrecieron el martes negociar una solución pacífica a la guerra, que libran hace más de 40 años, en respuesta a una propuesta de paz que les había enviado en septiembre pasado un grupo de políticos, juristas y líderes de opinión encabezados por la senadora opositora Piedad Córdoba.

"Esta carta'', dicen las FARC, "es ya el comienzo del intercambio epistolar que nos proponen para discutir en torno a la salida política del conflicto, el canje humanitario y la paz''.

En una entrevista con la radio local que coincidió con la respuesta de las FARC, el Presidente Alvaro Uribe aseguró que "el interés de este gobierno no es dar de baja guerrilleros. El interés del gobierno es la paz''.

Uribe ha ofrecido en diversas oportunidades disposición para negociar la paz con los grupos alzados en armas siempre que estos cesen el fuego, liberen secuestrados y detengan el accionar terrorista.

La nota de la guerrilla, firmada por el "Secretariado del Estado Mayor Central'', dice que ‘‘participaremos de cara al pueblo en un diálogo con amplitud y franqueza, sin dogmatismos, sin sectarismos y sin descalificaciones''.

Para el diálogo que aceptan dicen que "es necesario esforzarnos en procurar la vinculación de la mayor cantidad posible de organizaciones políticas y sociales y de personas independientes''.

Esta no es la primera vez que las FARC proponen ponerle fin a la guerra y al terrorismo en una mesa de diálogo.

En pasados gobiernos, como los de los conservadores Belisario Betancourt (1982-1986) y Andrés Pastrana (1998-2002), esa organización accedió a dialogar de paz en procesos que, a la postre, le sirvieron para tomar aire, recuperarse, crecer, rearmarse, reentrenarse y volver al ataque.

El nuevo pronunciamiento de las FARC es la respuesta a la carta de los políticos y otros, fechada el pasado 11 de septiembre, en la cual le solicitaban a la organización terrorista buscar por medios pacíficos una "solución de la crisis múltiple que aqueja a la sociedad y al Estado colombianos''.

La carta a las FARC dice que "demanda una juiciosa reflexión así como la participación de los distintos sectores expresados en la sociedad civil y de aquellos actores comprometidos en el conflicto interno armado, social y político que agobia al país''.

La posibilidad del diálogo pacífico tendría "el objeto de evitar daños a la institucionalidad y propiciar la construcción de una democracia plena con justicia social y paz en la que quepamos todos''.

"Nuestra aspiración'', decían los políticos en su carta, "es la de trabajar por desbloquear los caminos que conduzcan a la concreción de un Acuerdo Humanitario que permita la liberación de secuestrados y prisioneros en poder de la insurgencia armada de las FARC y, al propio tiempo, la libertad de los presos de esta guerrilla bajo la jurisdicción del Estado''.

En su respuesta, las FARC sostienen: "Con beneplácito hemos recibido su misiva de septiembre que invita a explorar colectivamente caminos hacia la paz alejados del actual rumbo gubernamental de guerra perpetua que significa persistir en el imposible de una solución militar''.

Igualmente, expresan que "saludamos el florecimiento de una corriente de opinión que se aparta del falso triunfalismo y de los parámetros de la solución guerrerista a los grandes problemas nacionales''.

"Nuestra disposición a explorar posibilidades hacia el canje humanitario y la paz con justicia social que es hoy el clamor y la necesidad más urgente y sentida de toda la nación, continúa invariable'', agrega la organización terrorista.

También asegura que "la liberación unilateral de seis ex congresistas en el pasado reciente [enero de 2008], entregados al Presidente Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba [] es testimonio fehaciente de voluntad política''.

La carta de los políticos había expresado "la certeza de que los presidentes y jefes de Estado de pueblos hermanos en el hemisferio y de los denominados países amigos europeos concurrirán de manera solidaria a apoyar los procesos de diálogo que estamos proponiendo''.

De la misma manera, aseguran que "ya existe una apreciable corriente de opinión que favorece la promoción de factores contrarios a la solución armada''.

Cálculos gubernamentales estiman que las FARC alcanzaron a tener un ejército de no menos de 15,000 hombres en armas repartidos en casi todo el territorio nacional.

No obstante, durante el gobierno de Alvaro Uribe que comenzó en agosto del 2002, con la ayuda logística y militar de Estados Unidos, entre otros países, la organización ha sido golpeada de manera sistemática, al punto que varios de sus frentes de guerra hoy son considerados inexistentes y los demás se cree que están replegados.

La embestida gubernamental dio de baja en febrero pasado al segundo de esa organización, alias ‘‘Raúl Reyes'', durante un bombardeo sobre el campamento en el que se guarecía en territorio ecuatoriano.

En otro duro golpe a la guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias "Tirofijo'', máxima cabeza de la organización y líder histórico murió este año de un infarto cardíaco.

Además, alias "Mono Jojoy'', jefe militar, actualmente huye enfermo por el oriente de Colombia acompañado por un grupo de escoltas que lo cuida de otros miembros de la organización pues lo estarían buscando para entregarlo al gobierno a cambio de una oferta pública de recompensa de $5 millones.

Adicionalmente, alias "Alfonso Cano'', quien reemplazó a "Tirofijo'' en el mando principal, no ha podido asumir esa posición y huye por montañas andinas del departamento de Tolima presuntamente herido en un brazo durante un bombardeo de la Fuerza Aérea.

Los demás jefes de la organización están incomunicados entre ellos, asegura el gobierno, y hoy se cuidan de sus propias tropas tanto como de las oficiales, pues por sus cabezas se ofrecen bolsas multimillonarias de Estados Unidos y Colombia.

Casi todos los jefes de las FARC que se mantienen alzados en armas están pedidos en extradición por la justicia estadounidense.

Multimillonarias sumas de dinero en efectivo que las FARC guardaron enterradas en zonas dominadas por ellas a lo largo de este año han estado siendo delatadas por desertores y cazadores de fortunas a cambio de una parte de ellas.

Fuentes militares colombianas sospechan que los servicios de propaganda de las FARC actualmente se encuentran en países vecinos como Venezuela, Ecuador, Perú y algunos de Europa, desde donde mantienen al día sus páginas de internet, emiten comunicados y mantienen contacto con una red extranjera de simpatizantes que todavía los protege.

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