Colombia

Guerrillero que escapó de las FARC lo hizo por hambre y amor

WILSON BUENO Lago (centro), alias "Isaza'', un ex miembro de las FARC, camina el martes escoltado 
por soldados hacia una conferencia de prensa que se ofreció en Bogotá.
WILSON BUENO Lago (centro), alias "Isaza'', un ex miembro de las FARC, camina el martes escoltado por soldados hacia una conferencia de prensa que se ofreció en Bogotá. AFP/Getty Images

El hambre y el amor motivaron la fuga del guerrillero de las FARC Wilson Bueno Largo, alias ‘‘Isaza quien escapó con un rehén de ese grupo, según narró el martes a la prensa, a la que aseguró que esa guerrilla está "sin moral'' y vaticinó su pronta desaparición.

Con un lenguaje que evidenciaba su origen campesino y su bajo nivel educativo, "Isaza'' narró en una conferencia de prensa la fuga, luego de que el domingo se entregara al Ejército con el ex congresista Oscar Tulio Lizcano, quien permaneció secuestrado por las FARC durante más de ocho años.

Dijo que el primer motivo que lo llevó a proponerle a Lizcano la fuga fue el "cerco del Ejército'', que explicó impedía que les llegaran alimentos y medicinas.

"Nos íbamos quedando sin comida, sin droga, el señor Lizcano enfermo, entonces eso hace que yo tome la decisión de decirle al señor Lizcano ‘volémonos que yo me comprometo a sacarlo''', explicó, tras admitir que también le causó "mucho pesar'' la situación de aislamiento en la que era mantenido el rehén.

En otro aparte de sus declaraciones, admitió que el amor por su compañera, una guerrillera conocida por el alias de "Yurani'', también lo impulsó a fugarse.

Tras señalar que hacía seis meses que no la veía porque se había desmovilizado, dijo que "la quiero mucho y tenía muchas ganas de verla y la única forma de verla era si yo me entregaba o me desmovilizaba''.

"Isaza'', que llevaba doce años en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), calificó ese tiempo como "perdido'', en el que afirmó: "no saqué ningún provecho''.

Admitió que no llegó a conocer a ninguno de los miembros de la cúpula de esa guerrilla, la que, predijo, "va a desaparecer''.

"Las FARC es un grupo ya muy reducido, sin (orientación) política, que va a desaparecer, con unos guerrilleros sin moral y una descomposición interna'', puntualizó, para a continuación invitar a sus compañeros a seguir su ejemplo.

"Para todos ellos un fuerte saludo. Ya pueden ver que es mentira lo que dicen los comandantes: estoy vivo'', dijo dirigiéndose a sus ex compañeros de lucha armada, a quienes exhortó "de corazón'' a que se desmovilicen. "Es una oportunidad de volver a vivir'', destacó.

Sin embargo, indicó que cuando se toma la decisión de salirse de las FARC se tiene que estar dispuesto a "salir o morir''. Temiendo esa posibilidad fue que al escapar con el rehén llevó un fusil y dos granadas, de acuerdo con lo que narró.

‘‘Isaza'' afirmó que aún no ha "pensado'' si se irá a vivir a Francia, como le ofreció el gobierno del presidente Alvaro Uribe, pero sí tiene previsto ayudar a su familia con unos $400,000 que recibirá como recompensa por la liberación del ex legislador, según dijo la agencia Associated Press.

Isaza, quien estuvo 12 años en las filas de las FARC, explicó que no conocía Francia, pero dijo que de darse el viaje, éste le serviría para reponerse de lo que fue su paso por la guerrilla.

La idea de fugarse se la planteó a Lizcano, tras entablar con él cierta confianza, porque le produjo "pesar'' la condición de aislamiento en que lo mantenían hasta que él llegó a hacerse cargo de su cuidado, tres meses atrás.

"No hablaban con él, me daba pesar porque era una persona que necesitaba mucha ayuda, entonces eso llevó a que tuviéramos una relación más constante, jugábamos ajedrez, me contaba anécdotas y yo le contaba cosas (...), hasta llegar el momento que por tanta aguantada de hambre, cansancio, la presión del Ejército, decidí decirle que si nos fugábamos'', detalló.

"Le dije (a Lizcano) que si se sentía en condiciones de andar cinco días de noche, dijo: por mi libertad ando diez, los que sean'', agregó.

Describió la travesía por la selva como "tres días de camino, hambre, sueño y cansancio, arriesgando la vida de los dos porque venían persiguiéndonos'', añadió, e indicó que la travesía se hizo más difícil porque le tocó cargar al ex congresista debido a que tenía los pies hinchados.

La recompensa de 1.000 millones de pesos (417.000 dólares) que el gobierno colombiano anunció le dará por haber traído a la libertad a uno de los 28 secuestrados que las FARC proponen canjear por unos 500 de sus militantes presos, la destinará para comprar una casa a su familia, anunció.

Respecto a su futuro, aún es incierto, pues no sabe si irá a Francia, como le ofrece el gobierno del presidente Alvaro Uribe, siguiendo una oferta de su homólogo Nicolas Sarkozy.

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