Colombia

Muerte de Raúl Reyes marcó declive de las FARC

Raúl Reyes
Raúl Reyes

La Operación Fénix, por la que el Ejército colombiano mató hace un año en Ecuador al número dos y portavoz internacional de las FARC, "Raúl Reyes'', significó "el punto de quiebre'' en el declive de la guerrilla más antigua de América.

Así lo manifestó el director de la Fundación de Seguridad y Democracia, Alfredo Rangel, para quien "en este último año las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han profundizado en la crisis y el debilitamiento'', por lo que "los problemas de control y coordinación se han hecho más graves''.

El próximo 1ro. de marzo se cumple un año del ataque del Ejército colombiano a un campamento de las FARC en Ecuador, en el que murió, además de Luis Edgar Devia, alias "Raúl Reyes'', otras 23 personas.

Aquella operación llevó al gobierno de Ecuador a romper las relaciones diplomáticas con Colombia, pero también se convirtió en el preludio del desgaste de la organización guerrillera.

El 26 de marzo de 2008 falleció de un infarto el máximo líder y fundador de las FARC, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda Vélez'' o "Tirofijo'', al tiempo que moría Manuel Muñoz Ortiz, alias "Iván Ríos'', también miembro de la cúpula, a manos de su propio guardia de seguridad.

Días después, acosada por un cerco militar, se entregó Elda Nellys Avila Moreno, alias ‘‘Karina'', una conocida guerrillera colombiana, dando paso a más deserciones.

A ello se sumó el 2 de julio la Operación Jaque, una impecable misión encubierta del Ejército por la que se liberó a 15 rehenes considerados canjeables por guerrilleros presos, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

Las FARC "en el 2008 redujeron en un 20 por ciento sus ataques respecto al 2007 y en un 54 por ciento los retenes, lo que demuestra una caída en picado de su capacidad'', agregó Rangel, quien asegura que la guerrilla tendría actualmente unos 8,000 combatientes frente a los 18,000 de hace seis años.

El director de la Fundación de Seguridad y Democracia consideró que "esas derrotas han inducido a deserciones, incluso liberando secuestrados''.

Ese fue el caso del guerrillero Wilson Bueno Largo, alias "Isaza'', quien el 27 de octubre se fugó junto al ex senador Oscar Tulio Lizcano, cautivo desde hacía ocho años.

Eso significa "una gran desmoralización de las bases'', según Rangel.

Pero el experto en Relaciones Internacionales y profesor de la Universidad del Rosario de Bogotá, Vicente Torrijos, considera que si bien las FARC han perdido capacidad militar "se han robustecido a nivel internacional'' y desde el punto de vista de la política interna "se han movido bien''.

En una entrevista con EFE, Torrijos dijo que el apoyo de los gobiernos vecinos es "menos notorio, más discreto, pero al tiempo más efectivo'', en alusión a Ecuador y Venezuela.

"Hay un proyecto continental liderado por (el presidente venezolano) Hugo Chávez que en el caso de Colombia tiene a las FARC como principal promotor en base de la ilusión a la reconciliación y la paz'', dijo el analista.

Torrijos cree que "las FARC se han presentado al mundo como una agrupación interesada en desempantanar la política colombiana de cara a las elecciones del año próximo, como actores con los que se puede negociar la paz en Colombia''.

En el plano militar, el experto coincide en que "las FARC han resultado absolutamente golpeadas, reducidas y sin margen de maniobra''.

"El Estado ha podido descomponer su estructura mediante informantes, recompensas y estímulos que las FARC no han podido asimilar'', agregó.

En todo caso, este último año "fue favorable para las FARC porque sigue siendo una organización muy hábil a nivel internacional, muy recursiva a nivel político y adaptiva en materia militar''.

Torrijos aseguró que las recientes liberaciones de seis rehenes, este mes de febrero, "son una combinación de esa recursividad política''.

"Ha sido el año de superación de las más duras pruebas; a pesar de todos los golpes, las FARC gozan de algo de capacidad, son como el ave fénix que resurge de sus cenizas'', concluyó.

Lo evidente es que este último año ya está en los anales de la historia de esta guerrilla colombiana por haber sufrido los mayores golpes desde su fundación, en mayo de 1964.

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