Colombia

Uribe ofrece recompensas millonarias por cabecillas

El presidente Alvaro Uribe ofreció recompensas de hasta dos millones de dólares por cada uno de los cuatro jefes de las bandas más conocidas de traficantes y de ex paramilitares que operan en el país y que se estima agrupan a unas 2,500 personas.

Uribe hizo la declaración junto a los mandos militares y de la policía. Entre los jefes más notorios de los grupos armados ilegales mencionó a Daniel Rendon Herrera, alias "Don Mario''; Daniel Barrera, alias el "Loco Barrera''; Pedro Guerrero, alias "Cuchillo'' y Luis Calle Serna, alias "Comba''.

"Por estos cuatro se ofrece una recompensa de hasta 5,000 millones de pesos (unos dos millones de dólares) por información que conduzca a la captura de cada uno de ellos'', explicó el mandatario al reconocer que las recompensas saldrán de fondos estatales pero sin detallar.

La policía distribuirá por todo el país afiches con la información de las recompensas, que serían otorgadas incluso si los datos provienen desde fuera de Colombia, ya que, según el presidente, algunos de los cabecillas podrían ocultarse en el exterior.

"Estos bandidos... eluden a la justicia colombiana ocultándose en el extranjero, por eso pedimos toda la colaboración de la comunidad nacional e internacional'', dijo Uribe al agregar que Colombia "necesita el apoyo de toda su ciudadanía y de toda la comunidad internacional para poder superar este terrible flagelo del narcoterrorismo''.

El gobierno denomina como "nuevas bandas'' o "bandas emergentes'' a los grupos surgidos de paramilitares desmovilizados a partir del 2003, unidos con remanentes de grupos de traficantes.

Sin embargo organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en un informe la semana pasada, consideró que algunos de estos grupos operan como lo hacían antiguas organizaciones paramilitares aunque "en general, sus operaciones corresponderían a ajustes de cuentas por razón de actividades relacionadas con el narcotráfico''.

Independientemente de la caracterización de esos grupos "la violencia que generan no puede ser considerada como mera criminalidad común'', agregó el informe.

Grupos locales de derechos humanos estiman que el número de integrantes de esas bandas superaría los 4,000, principalmente comandadas por Daniel Rendón.

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