Colombia

Andrés Pastrana denuncia crímenes de Estado en Colombia

El ex presidente colombiano Andres Pastrana en una foto de Archivo de agosto de 2005.
El ex presidente colombiano Andres Pastrana en una foto de Archivo de agosto de 2005. AP

Los centenares de homicidios de inocentes cometidos por agentes gubernamentales en Colombia deben catalogarse como "crímenes de Estado'' y si se dejan en la impunidad las consecuencias que tendrá que pagar el país en materia de ayuda de Washington, serán muy graves, dijo a El Nuevo Herald el ex presidente colombiano Andrés Pastrana.

De hecho, recordó Pastrana, la lentitud con la que avanzan las investigaciones ya ocasionó en Washington la congelación de fondos por más de $70 millones, necesarios para el desarrollo de vitales proyectos militares conjuntos con Estados Unidos.

"Estamos hablando aquí de falsos positivos y les estamos dando un nombre que no tiene nada que ver. Es que eso se llama crímenes de Estado en la legislación internacional'', indicó Pastrana al referise al nombre con el que se ha identificado el escándalo de las ejecuciones.

Se conoce como falsos positivos los asesinatos de civiles inocentes por parte de la fuerza pública que son presentados como bajas de la guerrilla con el fin de obtener recompensas monetarias o ascensos.

De acuerdo con la Fiscalía Colombiana las víctimas de ejecuciones extrajudiciales sobrepasan las 2,000, de las cuales 70 son niños, según el último informe sobre Colombia de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Pastrana en el poder de 1998 al 2002, diseñó el Plan Colombia con su colega norteamericano Bill Clinton.

Durante el primer gobierno de Alvaro Uribe (2002-2006), Pastrana fue su embajador en Washington no obstante ser en ese momento su contradictor político y opositor.

El ex mandatario defiende la vigencia del Plan Colombia y reclama con énfasis su continuidad a pesar de que la semana pasada el vicepresidente, Francisco Santos, propuso que se acabe por considerarlo "indigno''.

"El costo para la dignidad del país es demasiado grande'', dijo Santos durante una entrevista con el diario El Tiempo. Santos es primo hermano del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

De acuerdo con el vicepresidente Santos, "un pequeño sector político que ha dominado con una imagen negativa la visión de Colombia en el Congreso [de EEUU] nos pide sometimiento silencioso al atropello e inclinación reverencial o, si no, amenazan con no dar el Plan Colombia''.

Las críticas más fuertes a Colombia en Washington se basan en múltiples casos de atropellos gubernamentales a los derechos humanos, lo cual "es injusto con Colombia. Y le voy a decir algo más: es indigno'', sostuvo Santos.

El pasado 18 de marzo, el influyente senador demócrata estadounidense Patrick Leahy, del Comité de Apropiaciones del Senado, recordó que $72 millones del Plan Colombia están congelados y ahora su entrega fue condicionada a que Colombia esclarezca los casos de crímenes de inocentes, incluidos niños, ancianos y enfermos mentales, asesinados por las fuerzas militares.

El ex Presidente Pastrana considera que para Colombia "lo indigno no es lo que dijo Leahy, lo indigno son los falsos positivos''.

El Plan Colombia permitió que este país pudiera tener en pocos años el ejército más numeroso de Latinoamérica y uno de los mejor armados y eficientes. Gracias a ello, dice Pastrana, es que el presiente Uribe ha podido golpear exitosamente a las guerrillas y al narcotráfico.

Sin embargo, sostiene Pastrana, "mientras más fuerte sea un ejército, mayor compromiso debe tener por los derechos humanos''.

Según Pastrana, la alianza hecha por él con Estados Unidos fue crucial, si bien "nosotros lo que necesitábamos era fortalecer las fuerzas armadas, tener tecnología. Pasamos de 8 mil soldados profesionales a 120 mil, pasamos de 4 helicópteros Black Hawk de combate a cerca de 30, pasamos de 60 helicópteros de transporte a más de 120, somos los dueños del aire en Colombia que era lo que no teníamos''.

"El problema no es que me vendan el helicóptero sino que me vendan los helicópteros con tecnología [de guerra]. Yo puedo tener plata pero si los americanos no me venden [los equipos necesarios], ¿qué hago?", indicó Pastrana.

"El problema no es comprarle los [bombarderos] Tucanos a Brasil sino tener bombas inteligentes [estadounidenses] para poder atacar a la guerrilla. El problema no es tener el Tucano solamente'', explica Pastrana.

De los 144 bombarderos Super Tucano producidos por Embraer desde el 2003, la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) tiene 63, la colombiana 25 y la chilena 12.

Al analizar el desarrollo del Plan Colombia, en el que los dos países han invertido más de $6,000 millones, el ex presidente aseguró a El Nuevo Herald que en cuanto a la guerra contra el narcotráfico Colombia ha cumplido las metas acordadas, en cambio, "los que no han cumplido los compromisos son los americanos porque la demanda [de drogas ilícitas] no solamente no ha disminuido sino que ha aumentado''.

Cuando los dos gobiernos se comprometieron a desarrollar una estrategia militar mutua de largo aliento, cuenta Pastrana, ‘‘los americanos me dicen a mí: ‘bueno, en cinco años vamos a erradicar todas las hectáreas de coca [en Colombia]', [Pero] eso es imposible y el acuerdo que hicimos fue que en cinco años erradicábamos el 50 por ciento, pero con un compromiso: que ustedes [Estados Unidos] ataquen la demanda''.

De acuerdo con Pastrana, Colombia sí erradicó la mitad de los cultivos de coca y amapola que tenía cuando se acordó el Plan Colombia.

Durante un debate en el Senado al ministro de Defensa Juan Manuel Santos por los fusilamientos de inocentes se dijo que las víctimas de estos crímenes "podrían ser 10 mil'', cifra que no fue detallada pero que el ministro, sin embargo, no negó.

Por iniciativa del propio Leahy, hace dos años fueron suspendidas diversas partidas de ayuda militar para Colombia a la espera de que este país aclarara informaciones sobre violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad que habría prohijado, entre otros, el general Mario Montoya, comandante del Ejército hasta noviembre pasado.

"El general Montoya renunció por las presiones que se desataron tras el escándalo de los falsos positivos y fue castigado, como ocurre demasiadas veces en Colombia, nombrándolo como embajador [en República Dominicana]'', sostiene un documento firmado por Leahy. Montoya fue reemplazado en el comando del Ejército por el general oscar González y esto ha molestado todavía más al senador.

"Hasta hace poco, González era el comandante de la Cuarta Brigada en [el departamento de] Antioquia, que es donde hay uno de los peores índices de ejecuciones extrajudiciales. Es difícil creer que no estaba al tanto de lo que estaban haciendo sus tropas y eleva preocupaciones sobre sus credenciales para un cargo tan relevante'', sostiene Leahy para quien el Gobierno de Colombia solamente ofrece explicaciones sobre operaciones militares sospechosas cuando desatan escándalos.

gguillen@col.net.co

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