Colombia

Alegan que jefe paramilitar contribuyó a la campaña de Uribe

El ex jefe paramilitar colombiano Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna" o "Adolfo Paz", es conducido ante un fiscal colombiano en esta fotografía de julio del 2007.
El ex jefe paramilitar colombiano Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna" o "Adolfo Paz", es conducido ante un fiscal colombiano en esta fotografía de julio del 2007. EFE

La abogada de Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, uno de los máximos jefes del paramilitarismo en Colombia, afirmó el miércoles en una corte federal de Nueva York que su cliente contribuyó con dinero a una de las campañas del presidente Alvaro Uribe Vélez.

La declaración de Margaret Shalley se produjo minutos antes de que un juez federal sentenciara a Murillo a 31 años de prisión por cargos de narcotráfico.

Shalley confirmó a El Nuevo Herald que Murillo le comentó que entregó dinero a la primera campaña presidencial del mandatario colombiano.

"No fue un tema central de la audiencia de sentencia, pero lo mencioné porque él [Murillo] me lo dijo'', afirmó Shalley desde Nueva York.

Shalley se negó a comentar si Murillo tuvo conversaciones con el presidente a raíz de su contribución o sobre otros temas.

La supuesta contribución a la campaña presidencial fue mencionada por la abogada, no en un tono de denuncia, sino como un ejemplo más de los esfuerzos de Murillo para apoyar iniciativas políticas y militares dirigidas a combatir a las guerrillas colombianas.

Uribe ha sido reconocido como el mandatario que ha dado los golpes más contundentes a las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El mandatario ordenó la extradición de Murillo a Estados Unidos el año pasado luego de denunciar que el jefe paramilitar y otros cabecillas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) violaron los acuerdos de desmovilización con el gobierno al participar en actividades de narcotráfico.

César Mauricio Velásquez, jefe de prensa de la presidencia, refirió las llamadas de El Nuevo Herald a Fabio Echeverri Correa, tesorero de la campaña de Uribe para el período 2002-2006, pero allí sólo respondía un contestador automático.

En declaraciones a la emisora La W, Echeverri negó la acusación y dijo que las directivas tomaron todas las precauciones para evitar infiltración de dineros de grupos armados al margen de la .

"Teníamos una auditoría completa, nunca hubo una duda ningún problema; la campaña del 2006 que fue mucho más limitada, la totalidad de los gastos no se coparon, sólo se gastaron 9,800 millones [de pesos] de los 10,000 que eran el tope'', explicó.

En las últimas semanas el nombre de Murillo ha sido mencionado extensamente en los medios de comunicación de Colombia a raíz de un escándalo que comprometió al palacio presidencial.

La Procuraduría General está investigando al jefe de la oficina jurídica de la Presidencia, Edmundo del Castillo, entre otros funcionarios, por su participación en una reunión en el palacio presidencial con el abogado de Murillo, Diego Alvarez, y el paramilitar Antonio López, alias Job, que luego fue asesinado.

Según las denuncias, el abogado y el paramilitar se reunieron con del Castillo tres veces en la Casa de Nariño para ofrecer evidencias de una supuesta manipulación de testigos de la Corte Suprema de Justicia que pretendían perjudicar al presidente Uribe en una investigación por vínculos con el paramilitarismo.

Las reuniones contaron con la aprobación de Uribe.

Murillo es señalado por organizaciones de derechos humanos como el autor intelectual de la muerte de decenas de civiles inocentes. El miércoles se presentó ante el juez Richard Berman como una persona benevolente que recaudó dinero del narcotráfico para proteger al país de la amenaza del comunismo.

"Era la única manera de contraatacar el vigoroso avance de las guerrillas comunistas'', dijo Murillo mediante un intérprete

El fiscal del caso, Eric Snyder, desestimó esa caracterización "de Robin Hood'' afirmando que Murillo era el inspector general de un grupo terrorista "como Al Qaida''.

Según Snyder, Murillo estaba a la cabeza "de un imperio de exportación de cocaína'' y "supervisaba un ejército de criminales fuertemente armados''.

Murillo, de 48 años, presentó disculpas a Estados Unidos por el daño que las drogas le han hecho a su gente así como a los colombianos. "No hay una justificación moral, política o personal para continuar con esta actividad ilegal que acaba con la vida de tanta gente'', afirmó.

Aliado a principio de la década de los años 90 a los gobiernos de Colombia y Estados Unidos en la búsqueda y muerte del líder del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, Murillo sufrió varias heridas de bala en un pierna que le debieron amputar.

Al final de la guerra contra Escobar (1993), creó una organización delincuencial de Medellín que estaba integrada principalmente por ex trabajadores desempleados del cartel.

La organización se dedicó a cobrar deudas de narcotraficantes morosos, pero con el tiempo se convirtió en una siniestra red de justicia privada que combatía el robo de automóviles, los secuestros y la delincuencia común.

Debido al inusitado poder que adquirió, algunos oficiales de la policía y funcionarios locales se apoyaron en informaciones y operaciones de la agrupación.

Uribe, quien forjó los primeros años de su vida política en esta zona, fue alcalde de Medellín (1982), capital de departamento de Antioquia, del cual fue gobernador. No existen investigaciones de la época que vinculen al presidente con Murillo.

Con el surgimiento de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Don Berna se unió a las campañas de exterminio de simpatizantes urbanos de la guerrilla y más tarde fue encargado del Bloque Cacique Nutibara de esa organización.

La AUC, que una vez alardearon de mantener el control de un 40 por ciento del Congreso, jugaron un papel muy activo en las elecciones presidenciales del 2002 a través de campañas de intimidación y aportes en dinero, según investigaciones oficiales.

Diversas pesquisas judiciales y periodísticas concluyeron que los paramilitares de derecha obligaron a los jueces electorales a aportar votos para el conservador Uribe y descartar los votos para su rival del partido Liberal, Horacio Serpa.

Esta información fue complementada con servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.

greyes@herald.com

  Comentarios