Colombia

Uribe, tras los pasos de Morales, Correa y Chávez

El presidente colombiano aún no ha revelado si tiene o no intenciones de postularse para un tercer mandato.
El presidente colombiano aún no ha revelado si tiene o no intenciones de postularse para un tercer mandato. AP

La posibilidad de una segunda reelección del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, está cada vez más cerca, lo que para sus partidarios es una garantía de estabilidad y para sus detractores una prueba de que, diferencias ideológicas aparte, se asemeja a sus colegas de Bolivia, Ecuador y Venezuela.

El Senado colombiano votó el martes a favor de convocar un referendo para que la ciudadanía decida si está de acuerdo con enmendar de nuevo la Constitución para que Uribe puede ser candidato a la reelección en 2010, cuando termina su segundo mandato.

Solo 5 de los 102 integrantes de la Cámara Alta votaron en contra de la iniciativa, que debe ser sometida ahora a conciliación, pues el texto aprobado en el Senado es diferente al de la Cámara, en el que se establece que podrá aspirar a la reelección no en 2010, sino en 2014.

La oposición, que considera que todo el trámite ha sido irregular, ya ha anunciado que va a batallar para impedir que siga adelante la iniciativa del referendo, que fue apoyada por 5 millones de colombianos con sus firmas.

El ex presidente colombiano César Gaviria dijo este martes que la aprobación del proyecto de referendo "pone en peligro la democracia colombiana''.

Uribe fue elegido por primera vez en 2002, en aquel momento sin posibilidad de reelección, pero se modificó la Constitución para darle la oportunidad de intentar revalidar el cargo de manera consecutiva por solo una vez, lo que hizo en 2006 con éxito.

Sus partidarios quieren ahora cuatro años más de Uribe presidente y han optado por la vía de la consulta popular, la misma a la que recurrieron antes para poder ser reelegidos Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, y Rafael Correa en Ecuador, de los que ideológicamente el mandatario colombiano está muy alejado.

Sin embargo, a los cuatro les une la "enfermedad andina'', según el ex gobernante colombiano Andrés Pastrana, una voz disonante en el Partido Conservador, fuerza que ha apoyado a Uribe en estos años y ya ha anunciado que lo hará también para una segunda reelección.

''El mal que podría denominarse 'enfermedad andina' aqueja a las democracias presidenciales del bloque regional y se manifiesta en el deterioro acelerado y difícilmente reversible de sus instituciones. Colombia no es la excepción'', dijo Pastrana a comienzos de mes en una carta a sus correligionarios conservadores.

En medio de todo esto, Uribe todavía no dice ni que sí ni que no a ser candidato otra vez, aunque, cuando le preguntan, manifiesta su convicción de que "Colombia necesita prolongar en el tiempo'' la seguridad democrática, como denomina a su política contra los grupos armados, la confianza inversionista y la cohesión social.

''Estoy convenciendo a mi alma para no hacerlo'', le dijo Uribe al ex presidente de EEUU James Carter en una conversación telefónica en la que le habló de su "dilema personal'', según publicaron a fines del mes pasado distintos medios.

Juan Manuel Santos, quien renunció esta semana al cargo de ministro de Defensa con vistas a las elecciones de 2010, afirma que tiene la "intuición'' de que Uribe no competirá, mientras que el presidente del Senado, el oficialista Hernán Andrade, cree que sí lo hará.

Según un reciente sondeo de la empresa mexicana Mitofsky, Uribe goza de una popularidad del 69 por ciento, superior a las de Correa, Morales y Chávez, que ya han logrado por la vía del referendo ampliar el horizonte de su permanencia en el poder.

Todos ellos fueron acusados por sus opositores de querer perpetuarse en el poder y, en su defensa, los tres han señalado la necesidad de afianzar las "revoluciones'' que dicen encabezar.

Poco después de los comicios del 26 de abril, Correa aseguró que a su Revolución Ciudadana "nada ni nadie la detiene'' y que con su reelección lo que ha hecho el pueblo ecuatoriano es dar "un gran espaldarazo político para seguir profundizando en los cambios (....) más radicalmente, más aceleradamente''.

Chávez, que lleva en la presidencia desde 1999, logró en febrero la aprobación por la ciudadanía de una enmienda constitucional que elimina todas las restricciones a las posibilidades de reelección presidencial, lo que considera un "triunfo'' para "todos los pueblos de América que luchan por ser libres y soberanos''.

Poco antes del referendo del 15 de febrero, en uno de sus programas dominicales de radio y televisión, Chávez insistió en que necesita permanecer al menos "hasta 2019'' al frente del Gobierno para consolidar la "revolución'' socialista que promueve desde hace una década.

El boliviano Evo Morales dijo esta misma semana que aspira a lograr una mayoría suficiente en los próximos comicios generales, en los que buscará la reelección, para controlar no sólo el Gobierno, sino también los poderes Legislativo y Judicial.

La nueva Constitución boliviana, aprobada en enero en un referéndum, también ha dado a Morales la posibilidad de prolongar su permanencia en el poder.

Sin criticar a los presidentes que quieren más mandatos, el jefe de Estado de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, reelegido una vez y el más popular de América, según Mitofsky, se declara a favor de la renovación en la presidencia y ya ha anunciado que no se presentará en el 2014 -en el 2010 no puede hacerlo porque lo impide la Constitución.

''Es una tontería pensar que uno puede volver dentro de cuatro años. A rey muerto, rey puesto'', declaró Lula el pasado abril.

''Sólo tengo que desear que quien sea elegido (en el 2010) haga las cosas mejor, con más competencia, y que el pueblo no me extrañe, para que esa persona pueda continuar un mandato más'', afirmó.

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