Colombia

FARC y 'paras' pactan defender el mercado cocalero

Un policía patrulla el poblado colombiano El Retorno, en esta fotografía de mediados del 2008.
Un policía patrulla el poblado colombiano El Retorno, en esta fotografía de mediados del 2008. The Miami Herald

Solían ser enemigos a muerte, envueltos en una guerra de diez años por controlar extensos territorios del sureste de Colombia pero ahora, golpeados, los paramilitares de Pedro Guerrero y guerrilleros de las FARC al mando de 'John 40' han hecho un pacto para no agredirse y mantener vivo el negocio de siembra de coca, afirman autoridades.

En El Retorno, un poblado de 7,000 habitantes, en el departamento de Guaviare, otrora conocido como epicentro de la cocaína en la región, sus habitantes admiten la extraña alianza.

"Ya no se atacan, los 'muchachos' (guerrilleros) y los 'paras' (paramilitares), se respetan'', dice Fernando, un transportador que viaja constantemente entre las zonas rurales y el casco urbano de este pueblo construido alrededor de una larga calle principal que se extiende poco más de un kilómetro.

Para la Fiscalía detrás de esa extraña alianza se encuentra un ciudadano brasileño, Paulo Torres (''El Canoso'').

La entidad señala a Torres como artífice de un plan para mantener las rutas que la guerrilla colombiana explotaba con el detenido capo Luiz Fernando da Costa (alias 'Fernandinho Beira Mar').

Fernandinho permanece detenido en cárceles de su país tras ser capturado en Colombia en 2001.

La alianza de Guerrero, conocido como 'Cuchillo' y Genner García ('John 40'), jefe del frente 43 de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se gestó a fines de 2007 después que el Ejército mató en un bombardeo a Tomás Medina.

Según autoridades colombianas y estadounidenses, Medina fue por años responsable de suministrar cocaína a capos brasileños, a cambio de armas que estos obtenían en la Triple Frontera (el punto donde confluyen Brasil, Paraguay y Argentina).

Guerrero, que según la policía encabeza unos 500 hombres del llamado Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo Colombiano (ERPAC), pactó con 'John 40' una tregua, para evitar que los enfrentamientos mutuos los distraigan mientras son objeto de persecución.

El comandante de la policía colombiana, general Oscar Naranjo, aseguró hace un mes que 'Cuchillo' está acorralado y que su detención "se dará por en un lapso de entre 90 y 120 días''.

Habitantes de las riveras del río Guaviare, que solía patrullar en busca de coca, recuerdan que Guerrero llegó en los años ochenta. "El primero fue soldado o policía y después se metió a la mafia con (Gonzalo) Rodríguez Gacha'', un poderoso capo abatido en 1990, recuerda Eliseo Medina, un campesino de 60 años.

En 1997, según el expediente de la Fiscalía, 'Cuchillo' diseñó y participó en la masacre de 49 campesinos en Mapiripán, que marcó el ingreso de los paramilitares de ultraderecha al sureste de Colombia, tradicional fortín de la guerrilla.

A partir de entonces, paramilitares y FARC sostuvieron una guerra, cuyas principales víctimas eran los campesinos cocaleros obligados a vender su mercancía a uno u otro.

Pero ahora esa confrontación ha desaparecido. En diciembre, la Fiscalía detuvo a 11 personas por conformar la red que obtenía la pasta de coca suministrada por hombres de 'John 40' y de 'Cuchillo', conformada por colombianos, brasileños y venezolanos.

"Lo único bueno es que ya no se ve tanta bala, ni la matazón de antes. Hay una situación difícil en el bolsillo, pero antes teníamos temor general'', dice Amado, un campesino cocalero de 30 años, frente a un vetusto rancho marcado con letreros por los paramilitares.

Según la Fiscalía, la nueva alianza lleva la cocaína desde el sureste de Colombia hacia pistas en Surinam y el estado venezolano de Apure, de donde después se reembarca a Estados Unidos y Europa.

Los cargamentos destinados al viejo continente hacen escala en países de la costa oeste de Africa como Sierra Leona, donde al menos 25 sudamericanos fueron detenidos en el último año en operativos antidroga.

  Comentarios