Cuba

Congresistas cubanoamericanos piden explicaciones a Trump por supuesta violación del embargo

Donald Trump junto con Jorge Mas Santos (centro) de la Fundación Nacional Cubano Americana y Juan Pérez Franco de la Brigada 2506, en una reunión en Miami el 15 de noviembre de 1999.
Donald Trump junto con Jorge Mas Santos (centro) de la Fundación Nacional Cubano Americana y Juan Pérez Franco de la Brigada 2506, en una reunión en Miami el 15 de noviembre de 1999. Archivo.

Miembros de la delegación congresional del sur de la Florida pidieron el jueves explicaciones a la campaña de Donald Trump, luego de conocerse un reporte acerca de una posible violación del embargo a Cuba por parte del candidato presidencial republicano.

“Es importante que su campaña esclarezca esta situación y explique qué sucedió hace 18 años”, dijo el representante republicano Carlos Curbelo a su llegada al aeropuerto de Miami al mediodía. “No hay muchas pruebas en estos momentos, es muy difícil llegar a una conclusión. Ahora, hay una política de sanciones contra el gobierno castrista y nosotros exhortamos a que todo ciudadano a que obedezca esas leyes. Nadie en este país está por encima de la ley, ni siquiera los candidatos a la presidencia”.


La revista Newsweek publicó el jueves una investigación que revela que Trump Hotels & Casino Resorts pagó $68,000 para que consultores de Seven Arrows viajaran a Cuba a fines de 1998 a explorar oportunidades de negocios en la isla. Según la publicación, la compañía no obtuvo una licencia del Departamento del Tesoro para viajar a Cuba y luego intentó enmascararlo a través de una organización caritativa.

La noticia fue recibida con cautela en el sur de la Florida y la reacción de los congresistas cubanos ha sido lenta, en parte, porque varios estaban viajando en la mañana.


El senador Marco Rubio comentó al Nuevo Herald que “el artículo hace acusaciones muy graves y preocupantes” pero indicó que se reservaba su juicio “hasta que conozcamos todos los hechos y se le haya dado a Donald la oportunidad de responder”.

Trump no ha comentado sobre el tema. El Nuevo Herald contactó a Helen Aguirre, la directora de comunicación para medios hispanos de su campaña, pero esta no contestó inmediatamente a una petición de comentario.


El representante Mario Díaz-Balart también prefirió “reservarse sus comentarios hasta que no tengamos información más concreta”. “A principios de este mes, Trump dijo que iba a estar con el pueblo cubano en su lucha contra la opresión comunista , y yo lo elogié por eso”, agregó.

Rubio es una de las voces más fuertes en el Senado en contra de la nueva política de acercamiento a Cuba de la actual Administración y dio su apoyo a Trump, luego de varios enfrentamiento durante las primarias republicanas. Su contrincante en las próximas elecciones de noviembre, el representante Patrick Murphy, rápidamente aprovechó la oportunidad para atacar a Rubio, al considerar “sorprendente” que no asumiera una postura más fuerte en este tema clave para el senador. “No tiene un centro”, dijo al Nuevo Herald, al tiempo que subrayó que la historia es otro ejemplo de por qué Trump no debe ser presidente pues “antepone sus intereses como empresario”.

En 1999, Donald Trump habló frente a la Fundación Nacional Cubano Americana, en donde dijo estar a favor del embargo y en contra de hacer cualquier tipo de negocio lucrativo en Cuba hasta que los hermanos Castro dejaran el poder.

En declaraciones a ABC News, Rubio dijo más tarde, que “esto es algo que ellos van a tener que responder”, refiriéndose a la campaña de Trump. “Quiero decir, fue una violación de la ley americana, si es así como pasó”, destacó.

“Yo espero que la campaña de Trump responda a algunas preguntas sobre esto, ya que si lo que dice el artículo es cierto—y no estoy diciendo que sea así, no se sabe con certeza al cien por ciento—, yo estaría profundamente preocupado. Lo estaría”, agregó.

La agencia Bloomberg ya había reportado en julio que ejecutivos vinculados a Trump Organization viajaron a Cuba a fines del 2012 o principios del 2013 para explorar oportunidades de negocios. Pero la historia no parece haberlo dañado mucho entre el electorado cubanoamericano republicano, que eventualmente parece apoyarlo, aunque no fue su candidato preferido durante las primarias.


En Miami Dade, una reciente encuesta de la Universidad Internacional de la Florida indicó que el 35 por ciento de los votantes cubanoamericanos, que son mayoría dentro de los votantes republicanos en el condado, votarían por Trump. El candidato se ha enfocado en este grupo y durante un evento en Miami este mes aseguró que, de ser electo, revertiría la política de Obama hacia Cuba, hasta que el gobierno cubano satisfaga las exigencias de EEUU, entre ellas “la libertad religiosa y política para el pueblo cubano, y la liberación de los presos políticos”.


La historia de Newsweek subraya que unos meses después de haber pagado por el viaje de los consultores a Cuba, Trump—que en ese momento coqueteó con presentarse a las elecciones presidenciales por el Partido de la Reforma—pronunció un discurso en la Fundación Nacional Cubano Americana en noviembre de 1999, donde defendió el embargo y llamó a Fidel Castro “un dictador”. Los presentes desconocían de la misión de exploración que había enviado a Cuba.

“Cuba es una isla con grandes potenciales económicos, pero de momento no me interesa invertir allí”, comentó en esa ocasión en declaraciones a el Nuevo Herald.

Pero entre los cubanoamericanos miembros del Partido Republicano, varias voces salieron a defender al candidato.

Ninoska Pérez-Castellón, quien era miembro de la junta directiva de la FNCA cuando Trump pronunció su discurso, criticó el reporte de Newsweek por omitir que Trump había reconocido públicamente en una columna de opinión publicada en el Nuevo Herald y Miami Herald que había decidido rechazar la propuesta de hacer negocios con Cuba. La invitación de la FNCA llegó después de la publicación del artículo (el 27 de junio de 1999, en el Nuevo Herald), afirma.

“Varios grupos de inversionistas europeos importantes me han pedido que lleve el ‘Trump Magic’ a Cuba. Me han ‘suplicado’ que forme asociaciones para construir hoteles casinos en La Habana. Con la afluencia de turistas extranjeros, haríamos una fortuna, me prometen, y no dudo que estén en lo cierto. También están correctos al decir que este tipo de arreglo me permitiría burlar el embargo impuesto por Estados Unidos al gobierno cubano”, escribió Trump. “Pero correr a unirme a los que ansían hacer negocio en Cuba significaría tener que escoger entre pingües ganancias o el respeto a los derechos humanos. Para mí, la decisión es clara”, añadió en su columna.

En contraste, afirmó Pérez Castellón, “Hillary apoya las relaciones [con Cuba], invita a que hagan negocios con Cuba y entonces, Trump, que tanteó las aguas y escogió no hacerlo, ¿tiene una conexión con Cuba? Esto es un descaro”.

La popular presentadora radial añadió que, en 1998, la administración de Bill Clinton también estaba explorando cómo mejorar las relaciones con Cuba. “Los cubanos estamos tan asqueados de la prensa liberal haciendo maniobras para desviar los votos a favor de Hillary que no creo que esto vaya a afectarlo. Ahí están los hechos, las fechas te lo dicen”, insistió.

Mauricio Claver-Carone, director del US-Cuba Democracy PAC, comentó en su blog Capitol Hills Cubans que la historia de Newsweek necesitaba “cierta perspectiva”.

Si la consultora Seven Arrows no obtuvo una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro y luego intentó encubrir los motivos del viaje, debe enfrentar “consecuencias legales” así como los ejecutivos de Trump que contribuyeron a ello con pleno conocimiento, expone Claver Carone. “Sin embargo, Trump nunca realizó transacciones comerciales con el régimen de Castro, como afirma el artículo de Newsweek. Por el contrario, Trump llegó a la conclusión de que aquellos que trataban de hacer negocios con el régimen de Castro estaban equivocados”.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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