Cuba

Fariñas fustiga propuesta de acuerdo con Europa por ser “ambiguo” sobre DDHH

El opositor cubano Guillermo Fariñas alza el puño tras recibir el Premio Sajarov en Estrasburgo, Francia, en julio del 2013.
El opositor cubano Guillermo Fariñas alza el puño tras recibir el Premio Sajarov en Estrasburgo, Francia, en julio del 2013. AP

El opositor cubano Guillermo Fariñas se está reuniendo esta semana con los distintos bloques políticos y comisiones del parlamento europeo en Bruselas para discutir la propuesta de acuerdo bilateral entre la Unión Europea (UE) y Cuba.

“Estamos tratando de sensibilizar a los eurodiputados de que no estamos en contra de que la Unión Europea participe y nos acompañe en una democratización como nación, pero no aprobamos este tipo de acuerdo porque no tiene una pauta de cuándo se van a liberar los presos políticos, cuándo [las autoridades cubanas] van a cambiar el código penal, cuándo van a permitir la legalización de partidos políticos y cuándo van a dejar de dar golpizas” a los opositores, explicó Fariñas en declaraciones el martes a el Nuevo Herald vía telefónica.

Las recomendaciones de Fariñas a los parlamentarios tienen lugar cuando la UE, luego de siete rondas de negociaciones, se apresta a eliminar la llamada “Posición Común” y firmar un acuerdo con Cuba que restablece la cooperación plena en múltiples áreas mientras continúan dialogando sobre derechos humanos.

La Posición Común, promovida por el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, condicionaba las relaciones con la isla a avances democráticos. El nuevo documento incluye como “elemento esencial”, “el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales establecidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los instrumentos internacionales básicos [así como] el respeto del Estado de Derecho”. Asimismo, el acuerdo prevé la realización de diálogos políticos y sobre derechos humanos de manera regular pero no incluye condiciones concretas que el gobierno cubano tendría que cumplir en esa área.


El documento incluye también una cláusula de suspensión si se viola el artículo sobre derechos humanos, lo que podría ser un elemento de presión sobre el gobierno cubano si este accede a firmarlo tal cual. Fariñas opina, no obstante, que el acuerdo debería incluir un cronograma de pasos concretos porque el texto es “muy ambiguo”.


Fariñas se encuentra aún recuperándose de una prolongada huelga de hambre de 54 días que depuso tras la circulación de información falsa sobre una supuesta enmienda que habría aprobado el parlamento europeo para condicionar la ayuda de ese bloque al cumplimiento de demandas que él mismo realizó, entre ellas, el cese de la represión contra los disidentes.

“Todavía tengo los pies inflamados, camino con dificultad... pero estoy priorizando estas reuniones a mi situación médica. Como Premio Sajarov (que le fue concedido en 2010) estoy comprometido a decirle al parlamento europeo que no se dejen engañar y que el pueblo de Cuba tiene que ser respetado”, dijo. Sobre el extraño caso que incluyó la duplicación del sitio oficial de la oficina española del parlamento europeo y llamadas de personas que suplantaron la identidad de eurodiputados, se limitó a decir que continuaba bajo investigación, luego de la denuncia oficial realizada por el parlamento europeo.

Asimismo, Fariñas comentó que en esa instancia legislativa tiene lugar una “batalla pues hay eurodiputados que tienen una visión economicista y creen que con la mejoría económica va a llegar la democratización, pero la cooperación va a fortalecer el aparato dinástico familiar y la junta militar que está al frente del país”.

El acuerdo en consideración le abre el acceso a Cuba a la asistencia humanitaria y programas de cooperación regionales en áreas claves como el comercio, la agricultura, la energía renovable y el transporte en un momento en que la economía cubana más lo necesita.


La Unión Europea se compromete a apoyar la modernización de la economía cubana y de la administración pública así como al desarrollo de empresas y cooperativas, sobre todo a nivel local. Asimismo, el documento indica que la cooperación no solo se realizará entre los estados y sus agencias, sino también entre actores de la sociedad civil. El acuerdo supone, además, el fortalecimiento de la cooperación para enfrentar el tráfico de personas, el terrorismo, el lavado de dinero, la corrupción y narcotráfico.

El bloque europeo parece estar decidido a firmar el documento, según fuentes diplomáticas. “Esa puerta ya se abrió y no se va a volver a cerrar. Todo depende del gobierno cubano, a ver qué podemos hacer”, comentó una fuente diplomática europea al Nuevo Herald.

Durante una reunión con el canciller cubano Bruno Rodríguez al margen de la Asamblea General de la ONU, la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, expresó su convencimiento de que la aprobación del acuerdo sería “rápida y sin problemas” e invitó a Rodríguez a la firma oficial, cuando esta se produzca. Otra fuente diplomática precisó que el proceso podría ser lento pues el documento final tendría que ser aprobado para varias instancias europeas.

Fariñas dice haber encontrado un “clima de comprensión de lo que estamos haciendo...Creo que hay un clima muy bueno porque el parlamento se dio cuenta que no contó con el pueblo colombiano para dar su apoyo a los acuerdos de paz en Colombia y no quieren quedar mal con el pueblo cubano”.

“La Unión Europea no puede ser partícipe ni cómplice de lo que está ocurriendo en Cuba”, subrayó.


El disidente, quien recibió en 2010 el premio Sajarov a la libertad de conciencia, continuará viaje a Estrasburgo para comparecer el jueves ante el Consejo de Europa, la organización de derechos humanos más importante del continente.

En las reuniones con los eurodiputados también han estado presentes representantes del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, del movimiento Damas de Blanco y del Partido Demócrata Cristiano de Cuba.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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