Cuba

Trump promete más presión al gobierno cubano en breve visita a la Brigada 2506

El candidato presidencial republicano Donald Trump pronunció el martes un discurso en la sede de la Brigada de Asalto 2506 en La Pequeña Habana.
El candidato presidencial republicano Donald Trump pronunció el martes un discurso en la sede de la Brigada de Asalto 2506 en La Pequeña Habana. adiaz@miamiherald.com

En un brevísimo acto en la sede de la Brigada 2506 en La Pequeña Habana, el candidato republicano Donald Trump sugirió que su política hacia Cuba pondría más presión al gobierno de la isla, al tiempo que envió un mensaje de apoyo a las Damas de Blanco.

“Organizaciones de la resistencia cubana han luchado por décadas para deponer al régimen de Castro, para liberar al pueblo cubano y restaurar la verdad y la justicia en la vida diaria de sus ciudadadanos. Lo que ustedes están pidiendo es justo y está en lo correcto”, dijo ante un auditorio compuesto principalmente por miembros de la Brigada y otras organizaciones del exilio cubano en Miami.


“Los Estados Unidos no deben proteger al régimen cubano ni económica ni políticamente como ha hecho [Barack] Obama y como planea hacerlo Hillary Clinton. Ellos no saben cómo hacer un buen acuerdo. Ella sería tan mala como él, si no peor”, agregó.

Trump comenzó su intervención de diez minutos manifestando su “orgullo” por el apoyo formal a su candidatura anunciado por la Brigada 2506, a cuyos miembros calificó de “verdaderos luchadores por la libertad”. Señalando los retratos en las paredes de cubanos que perecieron en la fallida invasión de Bahía de Cochinos, dijo que “nunca los olvidaría”.

Pero quizá el guiño más importante a los cubanoamericanos a quienes les preocupa la situación política de la isla fue su reconocimiento a la oposición interna.

“Quiero reconocer a las Damas en Blanco… esposas, madres y hermanas de los presos políticos que marchan de manera tranquila a la iglesia cada domingo, vestidas de blanco. Demasiado frecuente en Cuba, sufren abuso físico y verbal”, dijo Trump, quien aprovechó para fustigar a su rival, la candidata demócrata Hillary Clinton, “por hacerse de la vista gorda con las violaciones de los derechos humanos que ocurren cada día” en la isla.


Algunos presentes salieron impresionados por los comentarios de Trump sobre la oposición cubana, entre ellos María Cristina Labrada, miembro de las Damas de Blanco.

Labrada destacó “el conocimiento que tiene de lo que está ocurriendo en Cuba, de la represión y los maltratos hacia la mujer”. La activista subrayó que el movimiento Damas de Blanco no estaba apoyando a ningún candidato en estas elecciones sino que había sido invitada a escuchar.

“Lo que más me impresionó fue que habló con conocimiento de la realidad dentro de Cuba, le dedicó una gran cantidad del discurso a elogiar a las Damas de Blanco”, comentó también Orlando Gutiérrez, coordinador del Directorio Democrático Cubano. El activista insistió en su disposición para trasladar las preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en Cuba a la campaña de Clinton.

Varios miembros de la Brigada también salieron satisfechos del evento.


“Desde el principio él ha estado opuesto al gobierno de Fidel Castro. No habló tanto de la política de Obama hacia Cuba sino que él piensa estar al lado de la libertad de Cuba. Elogió a las Damas de Blanco y a todo el que pelea en contra de Castro”, comentó Jorge García Rubio, primer paracaidista que aterrizó en la isla, durante el breve conato de invasión en abril de 1961. “Me pude escapar de milagro”, acotó.

“Nosotros vemos muy favorablemente su candidatura”, dijo, por su parte, Aurelio Pérez Lugones, “porque Donald Trump prometió revertir las iniciativas que ha tenido la Administración de Obama sobre Cuba, que en realidad no han producido nada. Las cosas que se han hecho han sido para fortalecer a los Castro”.

El magnate, sin embargo, no hizo declaraciones directas sobre si revertiría o no las medidas tomadas por la Administración de Obama para relajar el embargo a Cuba, como ha expresado en otras ocasiones.

En una entrevista con CBS4 el domingo, Trump se refirió al acuerdo con el gobernante cubano Raúl Castro como “muy débil” aunque dijo que tener un acuerdo con los cubanos “estaba bien”.


“Tiene que ser un acuerdo fuerte, un acuerdo que sea bueno para el pueblo cubano”, subrayó pero soslayó decir abiertamente si rompería relaciones con Cuba si no logra ese resultado. El candidato dijo que no nombraría un embajador hasta alcanzar “un acuerdo muy poderoso”.

En la misma entrevista, Trump admitió que personas vinculadas a su compañía “tuvieron algunas reuniones” en Cuba para estudiar oportunidades de negocios, como reportaron Bloomberg y Newsweek, “pero tengo que averiguarlo”, dijo.

“No sé exactamente adónde fueron. Te puedo decir que Cuba quiere realmente negociar con nosotros...quieren hacer algún acuerdo. Yo he dicho que no quiero hacer ningún negocio hasta que sepamos que tenemos un acuerdo con Cuba”. agregó.

Analistas especularon que la historia sobre una posible violación del embargo a Cuba por parte de sus emisarios, podía dañar las posibilidades de Trump con los cubanoamericanos. Pero aparentemente no entre una base de votantes que ven en la continuidad de la política de Obama hacia Cuba –como ha prometido la candidata Hillary Clinton– un mal mayor.


“Lo que él hizo es lo que hacen todos lo empresarios y lo aclaró todo en un artículo”, comentó la exprisionera política cubana Ileana Curra, en referencia a un artículo de opinión publicado por Trump en el Nuevo Herald en 1999, en el que hizo pública su decisión de no hacer negocios con el entonces gobierno de Fidel Castro.

“Obama dijo que iba a denunciar las violaciones de los derechos humanos en Cuba y es lo menos que ha hecho”, agregó.

La pregunta es cuán amplia es esta base de cubanoamericanos que votará por Trump solo por su postura hacia Cuba. Las más recientes encuestas muestran que el voto cubanoamericano en la Florida está dividido.

Curra se unió a simpatizantes de Trump que se acercaron para saludarlo y verlo pasar en La Pequeña Habana. Además de los ya típicos gritos (en inglés) de “¡Enciérrenla!” y un aislado “¡Línchenla!”, un cubanoamericano gritó en español “¡Y despúes cafecito y pastelitos en Versalles!”. Pero la jocosidad duró poco. Un joven de origen latino se asomó a ver qué sucedía. Uno de los manifestantes le gritó en español “no te preocupes que todavía no te van a deportar”. Luego se volteó y en inglés masculló: “a esta pequeña gente de piel tostada no les caemos bien”.

El reportero del Miami Herald, Tom Hanks, contribuyó con este reportaje.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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