Santiago de Cuba, la ciudad donde comenzó la revolución de Fidel Castro, duerme en la noche de su muerte.
“Santiago está durmiendo. La mayoría de los santiagueros que se acostaron con hambre y cansancio no se han enterado de la muerte de Fidel Castro. Además, lo han dado por muerto tantas veces”, dijo José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba, la mayor organización opositora de la isla, en una entrevista por teléfono con el Nuevo Herald.
La mayoría de los medios de prensa cubanos han reaccionado con lentitud a la noticia y muchos ni siquiera la tenían en la portada de sus medios digitales. La televisión estatal se mantuvo transmitiendo programas documentales sobre la vida de Fidel Castro hasta cerca de las 4 de la mañana cuando transmitió en vivo durante unos minutos.
Ferrer dijo que había notado una mayor presencia de “fuerzas represivas”, sobre todo el jueves, cuando camiones de tropas especiales recorrían barrios de esa ciudad como Altamira, Santa Bárbara y Mariana de la Torre.
La escena no podía ser más diferente que lo que se vive esta madrugada en la Calle Ocho de Miami, donde cientos de cubanos han salido a festejar la muerte del gobernante que los impulsó a emigrar a Estados Unidos.
“Por razones éticas, nosotros no nos alegramos de la muerte de nadie aunque probablemente sea el individuo que más daño le hizo al pueblo cubano”, señaló Ferrer. “Sabemos que el régimen va a usar esas manifestaciones que son entendibles de personas que perdieron familiares que fueron fusilados para hablar de ‘la mafia de Miami’ y pintarlos como cavernícolas”.
En La Habana, las calles se veían tranquilas en videos que circulaban por las redes sociales aunque con presencia de patrullas policiales.
Pocos cubanos se habían manifestado en las redes sociales a la medianoche. El cantautor Silvio Rodríguez fue uno de los primeros. En su blog personal escribió: “Mis hondas condolencias a sus familiares, al pueblo de Cuba, al Mundo y a todo el Universo por la pérdida de uno de los seres humanos más extraordinarios de todos los tiempos”.
La bloguera Yoani Sánchez, directora del sitio digital 14ymedio, comentó en Twitter que tras el anuncio de la muerte de Castro—realizado por su hermano Raúl Castro cerca de la medianoche—“todavía muchos en La Habana no se dan por enterados, las calles vacías, en mi edificio… silencio”.
Varios disidentes tenían interrumpido el servicio telefónico pero el ex preso político Ángel Moya comentó que la noticia llegó “muy tarde y la gente está durmiendo”.
#Cuba El silencio se extiende, es madrugada, pero el miedo se palpa en el aire. Vienen días complicados…
— Yoani Sánchez (@yoanisanchez) 26 de noviembre de 2016
Moya, esposo de Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, dijo que el operativo de seguridad frente a la sede de ese movimiento había sido reforzado, con mayor presencia de policías y agentes de la Seguridad del Estado.
Ambos disidentes no creen que la muerte del líder cubano vaya a cambiar significativamente la situación política del país.
“Yo no creo que en Cuba las cosas vayan a cambiar nada. Hace un buen tiempo que Raúl Castro dirige el país y mira cómo se ha recrudecido la represión”, comentó Moya.
Por su parte, Ferrer dijo que esperaba “más represión” pues no cree la narrativa que le adjudica a Fidel Castro ser el obstáculo que impide avanzar a su hermano en su reforma económica.
“Ojalá algo se mueva en las estructura del poder, que haya voces que se atrevan a decirle [a Raúl Castro] que se murió el padre de la dictadura, que hay otra administración en Estados Unidos, pero es probable que terminen en prisión”, opinó.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Comentarios