Cuba

Tillerson apoya el embargo a Cuba y mayor presión al gobierno de Castro

El ex presidente ejecutivo de Exxon, Rex Tillerson, durante su audiencia de confirmación como secretario de Estado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El ex presidente ejecutivo de Exxon, Rex Tillerson, durante su audiencia de confirmación como secretario de Estado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Getty Images

El nominado para secretario de Estado, Rex Tillerson, despejó dudas sobre la posición de la futura administración estadounidense con respecto a Cuba, al comprometerse a apoyar un veto a cualquier proyecto de ley que busque eliminar el embargo.

“Si un proyecto de ley es aprobado en el Congreso de Estados Unidos que elimine el embargo contra Cuba y no han ocurrido cambios democráticos en la isla, ¿usted le aconsejaría al Presidente vetar el proyecto de ley que elimine el embargo a Cuba?”, preguntó el senador por la Florida Marco Rubio a Tillerson, durante su audiencia de confirmación ante el Senado este miércoles.

“Si soy confirmado, sí lo haría”, respondió Tillerson.

Tillerson dijo también que trabajaría “con gusto” con los senadores Bob Menéndez (NJ) y Rubio, “que sé que tienen un conocimiento profundo sobre Cuba para asegurarnos de que no estamos relajando la presión a Cuba para reformar su régimen opresivo”.

“Los líderes cubanos recibieron mucho en el acuerdo reciente y no nos equivoquemos sobre a dónde va el dinero en Cuba , y el pueblo cubano recibió casi nada”, comentó Tillerson en la tarde. “Está muy clara la intención del presidente electo de ordenar una revisión exhaustiva de nuestra relación con Cuba”, añadió.


En sus palabras iniciales en la mañana, el nominado criticó la política actual de acercamiento a Cuba por no haber obtenido mejores resultados en cuanto a los derechos humanos en la isla.

“Nuestro reciente intercambio con el gobierno de Cuba no estuvo acompañado de ninguna concesión significativa en relación con los derechos humanos. No los hemos hecho responsables [a los líderes cubanos] por su conducta. Sus líderes reciben mucho mientras su pueblo recibe poco”, dijo Tillerson en la declaración inicial durante su audiencia de confirmación ante el Senado.

“Eso no sirve ni el interés de los cubanos ni el de los estadounidenses”, señaló.


Sus declaraciones mantienen la línea de los “tuits” enviados por el presidente electo Donald Trump respecto a Cuba, en los que criticó las negociaciones entre la administración de Barack Obama y el gobierno de Raúl Castro.

Tillerson, sin embargo, no se comprometió a revertir todas las medidas ejecutivas tomadas por Obama, como le pidió Rubio, hasta tanto no se completara “la exhaustiva revisión” de la política hacia Cuba. Presionado por Rubio, Tillerson dijo que sí apoyaría un veto presidencial a un proyecto de ley para eliminar las restricciones de viajes a Cuba — ya presentado en la Cámara y que será presentado en el Senado por los senadores Patrick Leahy y Jeff Flake — porque no favorece nuevos cambios hasta tanto no se revise toda la política.


Como parte de la revisión, dijo, de ser confirmado, el Departamento de Estado analizará “los criterios seguidos para eliminar a Cuba de la lista de naciones que patrocinan el terrorismo y si esa eliminación fue apropiada o no, y si las circunstancias que llevaron a esa eliminación todavía existen”.

“El testimonio de Tillerson es otra pueba más de que la política de Trump va a ser distinta de la de Obama”, comentó a el Nuevo Herald Otto Reich, uno de los cinco exembajadores que le pidieron a Trump reconsiderar la actual política hacia Cuba.

Reich valoró sus declaraciones como “muy positivas” porque “refuerzan las declaraciones de Trump de antes y después de las elecciones de que la política de Obama no ha resultado en el avance de los intereses de EEUU y del pueblo de Cuba”, agregó.

“Espero que cualquier declaración sobre Cuba por parte de la nueva administración o designados del gabinete reconozca que Raúl Castro y sus secuaces son enemigos de nuestra nación”, comentó la representante por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen.


Ros-Lehtinen, una de las voces más críticas de la política de acercamiento de Obama pero quien no apoyó a Trump durante su campaña, subrayó que “cualquier miembro del gabinete de la nueva administración debe tener claro que Cuba es un país oprimido por un dictador y que el régimen no habla por el pueblo”.

“Debemos tener en cuenta que los derechos humanos son parte crucial de nuestra política hacia la isla”, comentó sin mencionar directamente a Tillerson.

Las declaraciones de Tillerson sobre Cuba en su declaración inicial fueron incluidas en un segmento dedicado a explicar su posición sobre la importancia de defender los derechos humanos en la política exterior estadounidense.

“No es razonable pensar que toda decisión de política exterior estará motivada únicamente por consideraciones sobre derechos humanos, especialmente cuando está en juego la seguridad de los estadounidenses”, razonó Tillerson. “Pero nuestro liderazgo demanda acciones específicamente enfocadas a mejorar las condiciones de las personas alrededor del mundo, utilizando tanto la ayuda como, y cuando sea apropiado, sanciones económicas”.


“Apoyar los derechos humanos en nuestra política exterior es un componente clave para clarificar, a un mundo que observa, qué es lo que Estados Unidos defiende”, subrayó.

En el pasado, Tillerson, como presidente ejecutivo de la compañía petrolera Exxon Mobil, había declarado que no favorecía la política de sanciones, lo que había desatado especulaciones sobre cuál sería su posición ante el embargo.

En una audiencia que comenzó en la mañana, Tillerson ha enfrentado preguntas difíciles sobre Rusia, el cambio climático y los muchos tuits de Trump sobre temas como el apoyo a la OTAN, el uso de armas nucleares y la guerra de Irak.

En la mañana, los senadores Rubio (FL) y Bob Menéndez (NJ) acribillaron a Tillerson a preguntas sobre Rusia, su presidente Vladimir Putin e Irán.

“¿Es Vladimir Putin un criminal de guerra?”, preguntó Rubio, a lo que Tillerson respondió: “Yo no usaría ese término”. El senador luego citó las acciones de los militares rusos bajo el mando de Putin contra civiles en Aleppo y Chechenia.

Menéndez, por su parte, acusó a Exxon Mobil y a Tillerson, como su CEO, de hacer cabildeo contra las sanciones a Rusia e Irán. Ambas acusaciones fueron negadas por Tillerson, quien reconoció los planes de Rusia de asumir un rol más determinante a nivel mundial y sus valores contrarios a los de Estados Unidos en varias áreas, pero defendió la posibilidad del diálogo.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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