Cuba

Gobierno de EEUU procesará casos pendientes de médicos cubanos

En esta foto de archivo, los doctores cubanas Karina Fonseca y Ernesto Lemus, al centro, participan en una protesta para llamar la atención sobre su difícil situación en la plaza Banderas de Bogotá, Colombia.
En esta foto de archivo, los doctores cubanas Karina Fonseca y Ernesto Lemus, al centro, participan en una protesta para llamar la atención sobre su difícil situación en la plaza Banderas de Bogotá, Colombia. AP

El Departamento de Seguridad Interna (DHS) actualizó aspectos de la nueva política migratoria hacia Cuba y anunció que procesará los casos pendientes de solicitudes al Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP).

“USCIS [Servicio de Ciudadanía e Inmigración] no aceptará ni adjudicará ningún caso de CMPP recibido en embajadas y consulados de los Estados Unidos a partir de las 5:00 p.m. (hora estándar del este) del 12 de enero de 2017. Sin embargo, los casos iniciados antes de ese plazo seguirán siendo aceptados y adjudicados por USCIS hasta su finalización”, informó un vocero de DHS al Nuevo Herald.

El 12 de enero, el gobierno de EEUU había anunciado la eliminación del programa y el DHS había informado que no aceptaría más solicitudes. Pero esta semana, una vocera de esa agencia declaró que los médicos con solicitudes pendientes al programa se verían afectados. Su respuesta sugirió también que incluso los médicos con los permisos de admisión estampados en sus pasaportes serían tratados como cualquier extranjero con visa y por tanto sujetos a no obtener entrada en el país.

DHS envió la correción a esta respuesta el jueves.


El CMPP otorgaba el permiso o parole a aquellos médicos cubanos que pudieran probar su nacionalidad y que habían trabajado en una misión del gobierno de Cuba en un tercer país. El vocero de DHS aclaró que la adjudicación del permiso en los casos pendientes también depende de la demostración de estos requisitos. El año pasado se reportaron casos de médicos a los que se les había denegado su solicitud.

La decisión representa un alivio a cientos de médicos en terceros países cuyas solicitudes no habían sido respondidas durante meses.

“Los médicos que dan este paso generalmente se encuentran ilegales en estos países durante el tiempo de espera de respuesta por parte de USCIS, con peligro de deportación hacia Cuba constantemente, con las consecuencias que esto traería para el profesional. Al llegar a Cuba, siendo un desertor y lejos de lo que dice el gobierno de la Habana, el Ministerio de Salud te mandaría a trabajar al peor lugar de Cuba”, escribió al Nuevo Herald una doctora cubana que esperaba en Barbados por una respuesta a su solicitud desde hace cinco meses y que pidió el anonimato.


A fines del 2015, el gobierno cubano invocó la existencia del CMPP para anunciar que restringiría las salidas al exterior de los médicos. Al mismo tiempo, ofreció empleos “similares” dentro del Ministerio de Salud Pública, a los doctores que “víctimas de políticas engañosas” abandonaron “sus misiones y su país” y quisieran regresar a la isla.

La exportación de servicios médicos es una de las actividades que más ingreso aporta a Cuba. En 2014, se obtuvieron ingresos de alrededor de $8,000 millones, aunque esa cifra ha disminuido en los últimos dos años por la crisis económica en Venezuela y el cambio político en países como Brasil, países con los que Cuba tiene convenios para la contratación de estos médicos.

La doctora cubana, que habló a nombre de varios médicos en su situación, dijo que ellos no estaban buscando “un trato preferencial” pero aseguró que de regresar a Cuba, el gobierno cubano sometía a los médicos que considera “desertores” como “parias” y no les permitía salir del país pues no les expedía pasaportes.

En enero del año pasado, la Administración anunció que estaba estudiando eliminar el programa, una de las demandas del gobierno cubano para la normalización de las relaciones.

El gobierno de la isla celebró el fin del programa al que consideraba “parte del arsenal para privar al país de médicos, enfermeros y otros profesionales del sector, en una virtual operación internacional de robo de cerebro promovida por el gobierno de los Estados Unidos desde 2006”.


Al anunciar su cancelación el 12 de enero, el presidente Barack Obama dijo que el tratamiento preferencial a los médicos cubanos “contradecía” los esfuerzos de Estados Unidos y Cuba “para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y las vidas de nuestros pueblos” y arriesgaba “causar daño al pueblo cubano”.

La Administración de Obama valoró positivamente el trabajo de los médicos cubanos que fueron enviados por el gobierno de la isla a combatir el ébola a varios países africanos en 2014 pero los galenos habrían recibido solo la mitad del salario pagado por la Organización Mundial de la Salud mientras el gobierno cubano se habría llevado el resto. Irregularidades similares con el pago de los salarios a los médicos cubanos se reportaron en Brasil.

Los congresistas por la Florida Carlos Curbelo y Marco Rubio expresaron su “esperanza” de que el gobierno de Donald Trump, quien tomará posesión el viernes, retome el programa para los médicos cubanos.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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