Cuba

Gobierno de Cuba niega la entrada a secretario general de la OEA

Luis Almagro, secretario general de la OEA, durante una sesión del organismo el 23 de junio de 2016, en Washington.
Luis Almagro, secretario general de la OEA, durante una sesión del organismo el 23 de junio de 2016, en Washington. AP

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció este miércoles que el gobierno de Cuba no le permitió viajar a la isla para recibir el premio “Oswaldo Payá”, de manos de su hija, la activista Rosa María Payá.

En un carta enviada a Payá, Almagro informó que el consulado de Cuba en Washington le comunicó que no le otorgaría el visado para entrar a Cuba como secretario de la OEA ni le permitiría entrar con su pasaporte uruguayo porque el motivo de su visita constituía “una provocación inaceptable”.

En su carta, Almagro dijo que un “análisis tan superficial como alarmista, parece haber alertado sobre el peligro que mi visita y la ceremonia anunciada podrían tener para el futuro de las relaciones Cuba-Estados Unidos, y el bienestar del pueblo cubano ya que se podría motivar una actitud de endurecimiento del gobierno hacia grupos que no comulgan con este”.


El secretario agregó que “sería bastante ridículo que luego de 67 años de revolución, tanto el bienestar del pueblo cubano, como las relaciones bilaterales con Estados Unidos, dependieran de esta ceremonia ”.

La ceremonia se celebró alrededor de las 11 de la mañana en la casa de la familia Payá en La Habana, sin la participación de Almagro y otros invitados, y bajo un fuerte cerco policial, según reportaron activistas en las redes sociales. Según reportes de agencias de prensa, participaron en el evento medio centenar de personas, entre ellos diplomáticos europeos y de Estados Unidos. El Departamento de Estado no ha confirmado aún esta información.

Almagro aclaró que su visita no se diferenciaba de otras que había realizado a eventos similares organizados por la sociedad civil en otros países “sin que el gobierno los apoye, pero sin censurarlos porque son parte de la tolerancia de los sistemas y valores democráticos”. Asimismo, aseguró que su “único interés...es y será facilitar el acercamiento de Cuba a los valores y principios del sistema interamericano”—el veto de entrada de Cuba a la OEA fue levantado en 2009 pero el gobierno de Raúl Castro ha repetido que nunca entrará a esa organización.


El premio, nombrado tras el fallecido opositor Oswaldo Payá, es otorgado por la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, cuya presidenta es Rosa María Payá. Miembros de esa organización no pudieron entrar a Cuba o fueron devueltos a sus países, según informó la activista.

Payá también promueve la realización de un plebiscito sobre el sistema político en Cuba.

Pero si la intención del gobierno cubano era evitar un conflicto, la negación de entrada a Almagro, la exministra chilena Mariana Aylwin y al expresidente de México Felipe Calderón, generó el malestar de los gobiernos de esos países, y fuertes declaraciones públicas de varios expresidentes latinoamericanos y personalidades en las redes sociales.

El canciller mexicano Luis Videgaray declaró que la presencia de Calderón en Cuba “no representa ninguna afectación para el pueblo y gobierno cubanos. Lamentamos la decisión”, escribió en Twitter. El excanciller Jorge Castañeda calificó la negativa cubana de “alto hostil contra México” en declaraciones a Televisa. El gobierno mexicano mantiene estrechas relaciones con el cubano y su presidente Enrique Peña Nieto incluso fue invitado como orador en el funeral del líder cubano Fidel Castro.

Por su parte, la cancillería chilena llamó a informar a su embajador en Cuba para señalar su malestar.

El expresidente chileno Sebastián Piñera publicó un video de condena al gobierno cubano por su decisión de impedir la entrada a los políticos invitados. “Esto demuestra no solamente que el gobierno cubano no tiene ningún respeto por la libertad, democracia y por los derechos humanos, sino que además significa una afrenta a todos los chilenos”.

Por su parte, el también expresidente chileno Ricardo Lagos calificó de “inaceptable” lo ocurrido con Alwyin, quien iba a asistir a la ceremonia en la que se le hará un homenaje a su padre, el expresidente Patricio Aylwin.


El secretario general de la Internacional de Partidos Demócratas de Centro y expresidente de Colombia Andrés Pastrana, publicó un comunicado de esa organización, que protesta por la medida del gobierno de La Habana, “reitera su posición a favor del respeto a los derechos humanos y las libertades públicas de los cubanos opositores” y pide la liberación del líder del Movimiento Cristiano de Liberación, Eduardo Cardet, considerado un preso de conciencia por Amnistía Internacional. Pastrana también estaba invitado al evento.

Payá publicó en las redes sociales un mensaje atribuido a la exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright en la que esta expresaba su esperanza de que el secretario general de la OEA pudiera viajar a Cuba “sin interferencia” y recibir el premio que lleva el nombre “de uno de los impulsores más grandes a nivel mundial de la lucha pacífica por la democracia”.

Según informó el Centro para una Cuba Libre, con sede en Washington, el exembajador checo ante las Naciones Unidas y Estados Unidos, Martin Palous, tampoco pudo desembarcar en Cuba y regresó a Miami en la tarde del miércoles. Palous es profesor en la Universidad Internacional de la Florida.

La embajada de Cuba en Chile emitió un comunicado informando sobre “una grave provocación internacional contra el Gobierno cubano... gestada por un grupo ilegal anticubano que actúa contra el orden constitucional y que concita el repudio del pueblo, con el contubernio y financiamiento de políticos e instituciones extranjeras, a fin de generar inestabilidad interna y, a la vez, afectar nuestras relaciones diplomáticas con otros países”.


En el comunicado, la embajada afirma que “de forma discreta y constructiva, realizó todas las gestiones a su alcance, para informar, disuadir y prevenir que se consumara la provocación”.

Durante una rueda de prensa este miércoles, la viuda de Payá, Ofelia Acevedo— que reside en Miami junto a la activista—dijo que temía “muchísimo por la vida de Rosa María y de todos los muchachos que están con ella impulsando la campaña de CubaDecide dentro y fuera de Cuba. Sabemos lo que el Gobierno cubano es capaz de hacer”, comentó.

“Hemos visto su nivel de intolerancia, de arrogancia y desprecio por los demás. Se sienten agredidos porque otras personalidades del mundo reconozcan no solo el premio Oswaldo Payá, sino también porque en Cuba hay personas que piensan diferentes y tienen alternativas diferentes”, agregó.

El reportero de @14ymedio Mario J. Pentón contribuyó a esta historia.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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