Cuba

La otra intolerancia: Havana Film Festival de Nueva York censura película cubana ‘Santa y Andrés’

El Havana Film Festival de Nueva York confirmó que la película “Santa y Andrés”, sobre la represión a escritores homosexuales en Cuba, no será parte de la competencia oficial de ese certamen debido a “los chismes políticos” que rodean al filme.

El joven director de la película, el cubano Carlos Lechuga, denunció que el filme fue censurado por presiones de funcionarios cubanos. Lechuga escribió en la red social Facebook que “en una nebulosa extraña me he enterado que autoridades cubanas han tratado de sacar mi filme del festival. En este momento el filme ha sido retirado de la competencia oficial, volviendo a ser excluido por su carga política”.

La película ya fue censurada en Cuba y no se presentó en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano el pasado diciembre, pese a que su guión fue premiado en ese mismo certamen hace dos años.


Carole Rosenberg, directora ejecutiva del Havana Film Festival de Nueva York, dijo al Nuevo Herald que la eliminación del filme de la competencia oficial no respondió a presiones de La Habana.

“No tiene nada que ver con eso”, dijo Rosenberg, quien explicó que decidió retirarla “debido a los tonos políticos de lo que se ha publicado en internet”, sin dar dar más detalles acerca de estas publicaciones.

“No sé cómo explicártelo pero nuestra misión es construir puentes y siempre nos hemos mantenido fuera de los asuntos políticos de ambos países. No nos metemos en chismes políticos, no es como operamos. Y de pronto surge todo esto. Simplemente, sentí que no quería ser parte de esto”, dijo vía telefónica.

“Sería inapropiado tenerla en la competencia”, agregó pero confirmó que la película va a ser exhibida aunque no en la competencia “porque realmente no encaja con la misión de nuestra organización”.


El Havana Festival comenzó en el año 2000 como una iniciativa del American Friends of the Ludwig Foundation of Cuba, una fundación sin fines de lucro que apoya a esa ONG cubana, la Fundación Ludwig de Cuba, “una institución cultural y artística no gubernamental, autónoma y sin fines de lucro en La Habana, fundada en 1995”, según indica un comunicado del Festival.

American Friends subraya que ha “construido puentes culturales entre EEUU y Cuba” y que ofrece “programas únicos de viajes culturales a la isla que expone a los viajeros estadounidenses, a las riquezas culturales cubanas mientras generan conexiones personales significativas”.

El Havana Film Festival de Nueva York –que se desarrollará en esa ciudad del 30 de marzo al 7 de abril–, cuenta con el patrocinio de la New York Film Academy, varios medios y agencias de viajes a Cuba, así como con de fondos públicos del estado y de la ciudad de Nueva York. El Festival, además, colabora con el Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana “para presentar a su audiencia, destacados y emergentes cineastas”.

Rosenberg dijo que Lechuga había sido invitado a Nueva York a participar en el festival, al cual están invitados otros actores y directores cubanos, así como el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el escritor Miguel Barnet.

Para el crítico de cine Alejandro Ríos, la eliminación de la película de la competencia por motivos políticos es un acto de censura inédito.


“Al no incluirla en la competencia, los organizadores se están poniendo de parte de los censores cubanos”, comentó. “Es increíble que el brazo de La Habana llegue tan lejos y que el puente cultural sirva para desacreditar la obra de un realizador”, subrayó Ríos, que es parte del equipo de prensa del Miami Dade College, que patrocina el Miami Film Festival. El año pasado, Lechuga fue jurado de ese festival.

Intelectuales y críticos cubanos denunciaron la censura a “Santa y Andrés” en la isla, que está ambientada en los años 1980 pero se basa en la vida de varios escritores homosexuales como Reinaldo Arenas, René Ariza y Delfin Prats —este último aún vive en Cuba—, y cuyas posturas disidentes durante las décadas del 1960 y 1970 les costaron el ostracismo, el exilio, el internamiento en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), o incluso la cárcel.

“A casi 50 años de aquellos acontecimientos ‘Santa y Andrés’ propone una suerte de rehabilitación, a toda pantalla, de quienes como Delfín pagaron con silencio y prisión el precio de lo que les dejó expresar el talento”, escribió el crítico y ensayista cubano Norge Rodríguez. “Que el escritor del filme sea, además, homosexual, pone otra piedra contra su nombre, en un país que aún no ha reorganizado debidamente sus memorias acerca de la represión contra gays y lesbianas”, agregó.

El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) —que controla le exhibición de películas en toda la isla— tiene una larga historia de censura, desde el documental “P.M.” (1961) hasta “Alicia en el país de las maravillas” (1990). Más recientemente, la premiada película Melaza, también de Lechuga, estuvo un año sin presentarse en Cuba.

El actual director del ICAIC, Roberto Smith justificó la censura de Santa y Andrés porque “presenta una imagen de la Revolución que la reduce a una expresión de intolerancia y violencia contra la cultura, hace un uso irresponsable de nuestros símbolos patrios y referencias inaceptables al compañero Fidel” (Castro), según escribió en una carta pública.

Pese al tema de esta película, y probablemente para evadir la censura, Lechuga dijo a la revista cubana Vistar que “cuando voy a hacer una película no me pongo a pensar en hacer cosas políticas ni controversiales”.


En Facebook escribió que “desde la primera reunión el 14 de octubre del 2016 con el presidente del ICAIC [acerca de Santa y Andrés] hasta ahora no he dado ninguna entrevista hablando de lo sucedido. Si así tratan a los que se portan bien, no sé cuál es el objetivo detrás de todo”.

“Yo, Carlos Díaz Lechuga, amo Cuba, fumo tabaco, me gusta la playa y he viajado el mundo entero. No tengo necesidad de pasar por este tipo de tratamiento. Ahora yo voy a seguir defendiendo mi película y acompañándola a donde pueda”, agregó.

Lechuga no respondió inmediatamente a preguntas enviadas por el Nuevo Herald.

La película ha hecho la ronda en el circuito internacional de festivales de cine. Recientemente se presentó en el Festival de Cine de Miami y sus protagonistas, los actores cubanos Lola Amores y Eduardo Martínez, obtuvieron los premios a mejor actuación, lo que no ha sido publicado en la isla.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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