Cuba

Fallece ‘Enriquito’, el sacerdote mayor de la santería cubana

Cientos de personas acompañan el jueves 23 de marzo de 2017, el féretro de babalawo Enrique Hernández Armenteros, conocido popularmente como “Enriquito” o “Tata Nganga” y el de mayor edad de Cuba, quien falleció el miércoles a los 99 años de edad en el barrio “La Hata”, en Guanabacoa, La Habana.
Cientos de personas acompañan el jueves 23 de marzo de 2017, el féretro de babalawo Enrique Hernández Armenteros, conocido popularmente como “Enriquito” o “Tata Nganga” y el de mayor edad de Cuba, quien falleció el miércoles a los 99 años de edad en el barrio “La Hata”, en Guanabacoa, La Habana. EFE

El célebre sacerdote de las religiones afrocubanas Enrique Hernández Armenteros, conocido popularmente como “Enriquito” o “Tata Nganga” y el de mayor edad de Cuba, falleció el miércoles a los 99 años en el barrio La Hata del municipio habanero Guanabacoa, que lo había declarado su “Hijo Ilustre”.

El “babalawo” (sacerdote) “Enriquito” era practicante de cuatro cultos de origen africano, principalmente el Palo Monte (Palero), procedente del Congo.


Además era miembro de la sociedad religiosa secreta y masculina Abakuá o Ñañiguismo, como también se conoce en Cuba; era devoto de la religión Regla de Ocha en la que estaba consagrado con el orisha Elegguá y pertenecía a la etnia Ifá, según él mismo explicó en varias entrevistas.

Conocido en la isla y fuera de sus fronteras, el santero mayor cubano recibió el legado de las religiones africanas directamente de su abuela materna, que fue una esclava conga, y “Enriquito” solía atribuir a ella su acercamiento a los dioses africanos.

En su casa, convertida en templo, poseía imágenes y atributos de orishas del panteón yoruba —que se sincretizan con la religión católica— como Babalú Ayé (San Lázaro), Ochún (Caridad del Cobre), Changó (Santa Bárbara), Obbatalá (Virgen de las Mercedes) y Yemayá (Virgen de Regla), entre otros.


Allí recibía desde hace décadas a personas de diversos lugares del país y también extranjeros, que solicitaban su ayuda espiritual por diferentes razones, y entre ellos se contaban más de sus 2,000 ahijados.


El famoso santero cubano indicaba que las personas acudían a él en busca de solución a sus problemas. “Yo no, el orisha. Es él quien lo alivia” y “no todo puede solucionarse” porque “quien crea que todo se resuelve, es un fanático, y yo soy creyente, no fanático”, agregaba

“Enriquito” fue también el fundador en 1957 de la asociación cubana “Hijos de San Lázaro”, que desde el año 2001, cuando se autorizó la primera procesión, sale los 16 de diciembre con una imagen del venerado santo por las principales calles de Guanabacoa.

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