Cuba

Presidente de Fundación Cintas: 'No trabajamos con ninguna agencia cubana'

Víctor Luis Deupi, presidente de la Fundación Cintas.
Víctor Luis Deupi, presidente de la Fundación Cintas. Foto de cortesía

Hace unos días la Fundación Cintas, a través de un breve comunicado de prensa publicado en su web, anunciaba que, en lo adelante, podrán optar a los premios los artistas “bien vivan en Cuba o fuera de Cuba. Esta decisión provocó reacciones opuestas entre la comunidad artística intelectual cubana. Hasta ahora no había habido una respuesta institucional por parte de la Fundación Cintas en la que se explicara una decisión que afecta esencialmente el perfil de su agenda artística y sociocultural. En esta entrevista concedida a el Nuevo Herald por el presidente de la Fundación Cintas, Víctor Luis Deupi, argumenta, entre otras cosas, los motivos de esta decisión, lo que lleva a exponer la razón misma de ser de la Fundación Cintas.

Desde 1963 hasta su última edición de 2016, la Fundación Cintas ha otorgado 393 premios, repartidos en sus diferentes apartados: arte (232), música (33), arquitectura (24), escritores (97) y 7 de reconocimiento a toda una trayectoria. Gracias a esta labor la Fundación Cintas ha ido constituyendo una importante y reconocida colección de artes visuales. Una colección integrada por una amplia lista de artistas, algunos de los cuales son referentes para comprender el panorama de las artes contemporáneas cubanas de las últimas cinco décadas.

El profesor cubanoamericano Víctor Luis Deupi (Washington, 1964), oficialmente desde enero de 2017 nuevo presidente de la Fundación Cintas, tiene una amplia experiencia académica. Ha enseñado en prestigiosas universidades de Estados Unidos y Europa. Actualmente es profesor de Historia y Teoría Arquitectónica, Diseño y Representación en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Miami en Coral Gables. Es licenciando en Ciencias de la Arquitectura por la Universidad de Virginia, obtuvo un máster en Arquitectura por la Universidad de Yale y se doctoró en la misma materia en la Universidad de Pensilvania. Su libro más reciente es Architectural Temperance: Spain and Rome, 1700-1759 (Routledge en 2015)

¿A qué responde este cambio en la agenda de la Fundación Cintas?

Creo que es importante recordar que Oscar Cintas estableció lo que originalmente se llamó la Fundación de Arte Cubano (Cuban Art Foundation), constituida en 1957. Su certificado de incorporación, fechado el 25 de abril de ese mismo año, dice que su propósito era fomentar y alentar las artes, incluyendo las artes plásticas, la música y la literatura, dentro de la República de Cuba. La creación de obras y estudios de todas las artes por personas de nacionalidad y linaje cubanos dentro o fuera de la República de Cuba. En 1963 se cambió el nombre de la Fundación por el de Cintas Arts Foundation para honrar a su fundador Oscar B. Cintas, fallecido en 1957. La primera beca fue otorgada en 1963/64 y desde entonces la fundación se enorgullece de haber otorgado más de 300 premios a artistas cubanos de todo el mundo.

¿Cuándo comienza a gestarse esta decisión?

Las nuevas relaciones diplomáticas con Cuba han permitido a la Fundación Cintas estudiar la posibilidad de otorgar subvenciones a los cubanos de la isla, los cuales no habían tenido derecho a aplicar desde 1973 tras la resolución del board de la Fundación Cintas. En 1973 la junta tomó la decisión de no permitir que los residentes en Cuba aplicaran y desde entonces se mantuvo así. Sin embargo, el objetivo del presidente Obama en el establecimiento de nuevas relaciones diplomáticas ha sido ayudar al pueblo de Cuba y la Fundación Cintas pretende del mismo modo apoyar al arte cubano, fomentando las artes dentro y fuera de Cuba. Al hacerlo, estamos cumpliendo las intenciones de nuestra Fundación original, así que no es realmente un cambio, sino que se está volviendo a la intención original de la Fundación cuando fue creada.

¿Cuáles son ahora los objetivos?

Nuestro objetivo es promover el arte cubano dentro y fuera, por lo que al abrirlo a los artistas residentes en Cuba, éstos estarán sujetos a los mismos estándares que los artistas cubanos de la diáspora. No habrá ninguna referencia para nadie; el comité emite los premios basados en las recomendaciones de un jurado independiente, el comité no decide, simplemente aprueba esas recomendaciones. De esta forma estamos promoviendo el arte cubano en todo el mundo, tenemos la voluntad de encabezar la promoción del arte cubano en todo el mundo. Esa es nuestra intención, mirar adelante y ser la más importante fundación de apoyo al arte cubano.

Hasta ahora los jurados de los premios de la Fundación Cintas han estado formados por figuras, bien residentes en Estados Unidos, bien en Europa. ¿La decisión de abrir la participación a los artistas residentes en la isla, implicaría que la Fundación se abrirá también a integrar en su jurado a miembros residentes en Cuba?

Puede ser, de momento no lo hay, pero puede contemplarse ese escenario. Hay muchos intelectuales de Cuba que vienen a la Universidad de Miami, donde estamos actualmente. Yoani Sánchez, por ejemplo, es una reconocida visitante que ha estado aquí durante todo este semestre y que se está relacionando con la facultad, los estudiantes y la comunidad en general. Así que sí es posible contemplar jurados residentes en Cuba. Pero insisto en recordar, que no estamos involucrados con ninguna agencia o institución gubernamental oficial, esto es muy importante. Nos comunicamos a través de nuestro sitio web y a través de nuestros contactos personales, pero no trabajamos con ninguna agencia cubana.

¿Ves un nuevo proyecto de la fundación a raíz de esta decisión?

Es un proyecto nuevo y viejo a la vez. Es viejo, porque estamos cumpliendo las intenciones originales de la fundación. Oscar Cintas murió en 1957, nunca vivió para ver lo que pasó y es imposible especular cómo se habría sentido. No lo sabemos, podríamos suponerlo, pero realmente no lo sabemos. Es nuevo, en el sentido que estamos avanzando en una dirección, que por un lado cumple con la intención original de la fundación, pero por otro lado está más allá de lo que el fundador podría haber imaginado. Es ambas cosas y el board está muy ilusionado por esta posibilidad; sobre todo estamos entusiasmados de representar el arte cubano en todas partes, no sólo en este país o no sólo en comunidades exiliadas, sino en todas partes.

¿Será entonces un reconocimiento consciente de toda la geografía de la producción artística intelectual cubana?

Absolutamente. El objetivo no es solo llegar a los cubanos de todas partes, sino que al aumentar el monto de las becas a $20,000, estamos ofreciendo un premio muy competitivo. Especialmente en disciplinas como la arquitectura, por ejemplo, esto es más de lo que da la Fundación Graham en Chicago. Es un premio muy importante y así no solo crece económicamente, sino que lo estamos elevando en su categoría y aumentará la competencia, aumentará la conciencia, aumentará la importancia. Muy innovador, muy avanzado y muy optimista.

Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid.

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