Cuba

Ante inminente anuncio, opositores cubanos apoyan cambio de política de EEUU hacia Cuba

Las banderas en miniatura que representan a Cuba y los Estados Unidos se muestran en un clásico automóvil estadounidense en La Habana, Cuba.
Las banderas en miniatura que representan a Cuba y los Estados Unidos se muestran en un clásico automóvil estadounidense en La Habana, Cuba. AP

El presidente Donald Trump aún no ha anunciado cuál será su política hacia Cuba pero ya puede contar con un resultado: opositores cubanos de distintas tendencias políticas están de acuerdo en que Estados Unidos debe hacer cambios para presionar al gobierno de Raúl Castro.

El líder de la organización opositora más grande de Cuba, la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) pidió al presidente Donald Trump que imponga sanciones al gobierno de Raúl Castro, en medio de un anticipado anuncio sobre la política hacia Cuba que se espera este viernes en Miami.

“Creemos que es el momento de revertir al máximo unas políticas que solo benefician al régimen castrista y muy poco o nada al pueblo oprimido. Es el momento de imponer fuertes sanciones al régimen de Raúl Castro, y también al de Nicolás Maduro” en Venezuela, escribió José Daniel Ferrer en una carta la semana pasada.

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José Daniel Ferrer Garcia, lider opositor cubano habla durante la conferencia en la sede de la Fundación Nacional Cubano Americana en Miami. Roberto Koltun rkoltun@elnuevoherald.com

Ferrer, quien apoyó el acercamiento iniciado por el expresidente Barack Obama, citó como justificaciones para un cambio de política más restrictiva hacia el gobierno de la isla, el “comportamiento criminal que el castrismo se empeña en mantener contra el pueblo cubano, su apoyo a la represión chavista contra el pueblo venezolano, sus estrechas relaciones con otros regímenes que pisotean los derechos de sus ciudadanos—tales como los de Siria, Corea del Norte e Irán—, su discurso hostil contra EEUU y su falta de cooperación en temas como la extradición de prófugos de la justicia estadounidense”.


El disidente, sin embargo, no especificó qué medidas son las que el presidente de Estados Unidos debería revertir.

Ferrer, quien se reunió con Obama en La Habana junto a otros disidentes y activistas en marzo del año pasado, explicó que inicialmente había confiado en que los “gestos de buena voluntad” del expresidente estadounidense desmantelarían el discurso oficial sobre Estados Unidos como “principal responsable de la profunda miseria en que vive nuestro pueblo”. Asimismo, se refirió a expectativas sobre la disminución de la represión gubernamental en búsqueda de mejores relaciones con EEUU y la Unión Europea, que también entabló un proceso de diálogo con el gobierno cubano.

Pero la realidad, señaló, es muy diferente.

“Ante la falta de presión real por parte de EEUU y la UE, el régimen castrista ha incrementado la represión contra los demócratas cubanos como no se había visto en muchos años”, subrayó.

Un hombre fue arrestado y golpeado violentamente el lunes por agentes de seguridad tras irrumpir en la marcha del 1 de mayo en La Habana ondeando una bandera de Estados Unidos.

Otro grupo de opositores cubanos inició una petición en la plataforma change.org para solicitar a Trump que apoye la compaña CubaDecide, una iniciativa para llevar a plebiscito el sistema político imperante en la isla.

El giro que imprimió Obama a la política hacia Cuba—favoreciendo el diálogo y apostando por cambios promovidos por el sector privado y no por los disidente—, dividió claramente a la oposición cubana. Pero ahora, muchos apoyan un cambio de política, que enfatice los derechos humanos y reduzca el flujo de divisas en un momento crítico para el gobierno cubano.

La Casa Blanca ha dicho que la política del presidente Trump se centrará en los derechos humanos. Entre las medidas que se están estudiando se encuentran posibles restricciones a los viajes autorizados de los estadounidenses a Cuba, así como la imposición de restricciones a los negocios de las compañías estadounidenses con GAESA, el mayor conglomerado militar en la isla.

Esta última medida “va directamente a la yogular del régimen, al poder económico de los militares”, dijo el lunes el opositor Guillermo Fariñas a el Nuevo Herald.

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En esta foto de archivo del 3 de julio de 2013, el disidente cubano Guillermo "Coco" Farinas levanta su puño al recibir el Premio Sájarov por la Libertad de Pensamiento en el Parlamento Europeo. Christian Lutz AP

Fariñas, conocido internacionalmente por sus prolongadas huelgas de hambre en protesta contra el gobierno cubano, dijo que el gobernante Raúl Castro, a pesar de “recibir apertura por parte del presidente Obama, recrudeció las medidas represivas”. Un cambio de política por parte de Trump, probablemente provocará más represión del gobierno, añadió.

“Sí es bueno ponerle un freno a la dictadura y un freno a su acceso a las divisas”, cuando el gobierno está preparando un “traspaso parcial de poder” en el 2018, opinó la periodista independiente Miriam Celaya.

En febrero del 2018, se espera que Castro deje la jefatura de los Consejos de Estado y de Ministros, aunque probablemente se mantenga como el influyente Primer Secretario del Partido Comunista.

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El presidente Barack Obama se reúne con disidentes cubanos en la embajada de Estados Unidos, el martes 22 de marzo de 2016, en La Habana, Cuba. Desde la izquierda están Guillermo 'Coco' Farinas, Nelson Alvarez Matute y Miriam Celaya. Pablo Martinez Monsivais AP

Celaya, quien apoyó la política de Obama, dijo que es posible que el gobierno cubano vuelva a “atrincherarse en la retórica de la defensa” si ocurre un endurecimiento de la política de EEUU, aunque señaló que la cúpula dirigente ya no cuenta con los recursos económicos ni con el apoyo popular para embarcarse de nuevo en una política de aislamiento o enfrentamiento con EEUU.

“Los cubanos saben perfectamente quien es el responsable de su situación”, aseguró la periodista y analista, quien insistió en que el gobierno ha frenado la posibilidad de que los emprendedores privados puedan beneficiarse del acercamiento iniciado por Obama.


Anteriormente, el disidente Antonio Rodiles, pidió a Trump que tratara al gobierno de Castro “como una dictadura”, una frase de la que se han hecho eco los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart y Marco Rubio, quienes han estado involucrados en la revisión de la política hacia Cuba a punto de concluir.

Estas opiniones, enraizadas en la frustración por el aumento de la represión del gobierno contra opositores y activistas y la aguda crisis económica en la isla, contrastan, sin embargo, con la visión de la directora para América Latina de la sección estadounidense de Amnistía Internacional. Marselha Gonçalves Margerin escribió en Medium que una vuelta atrás a políticas de la Guerra Fría perjudicaría a los cubanos.

“Más viajes, más acceso a las comunicaciones, y más diálogo con Cuba es el camino a seguir [para promover] los derechos humanos en Cuba”, señaló.

“¿Las golpizas de la policía a las Damas de Blanco camino a la iglesia pasarían inadvertidas si los turistas estadounidenses estuvieran yendo y viniendo de la isla con sus teléfonos 4G?”, cuestionó.

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La policía cubana detiene a miembros de Damas de Blanco, un grupo disidente de esposas y madres de prisioneros políticos que piden su liberación. Desmond Boylan AP

Los viajes de los estadounidenses a Cuba para hacer turismo están prohibidos por la ley. Y probablemente esto no cambiará bajo la nueva política del presidente Trump.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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