Cuba

La propuesta panameña a migrantes cubanos: regreso voluntario a cambio de visas de entrada múltiple

El gobierno panameño tiene una propuesta para un grupo de cubanos varados en ese país: retorno voluntario a la isla para ser cuentapropistas, para lo cual les facilitará un visado de entradas múltiples e incluso un capital inicial –todavía por determinar– para la inversión.

La propuesta –dirigida solo a los 126 migrantes que se encuentran en el albergue temporal en Gualaca en el occidente del país– fue revelada por el viceministro de Seguridad panameño Jonathan del Rosario, quien explicó que su país ha hecho “todo lo posible” por ayudar a los indocumentados caribeños.

El funcionario dejó claro que no hay ninguna posibilidad de que los 126 cubanos en el campamento en Gualaca o las otras decenas de migrantes cubanos varados en su país tras el fin de “pies secos, pies mojados” puedan quedarse en territorio panameño.

“Hemos sido muy francos. Su ingreso al país de manera irregular imposibilita que clasifiquen para ningún tipo de estatus migratorio en Panamá que no sea el de refugiado”, precisó Del Rosario.

“No es una mala opción. Estamos haciendo las consultas presupuestarias y, por supuesto, no lo hemos hecho a espaldas del Gobierno de Cuba. No los llevamos a Gualaca para engañarlos. El abanico de opciones que tenemos no es muy amplio y los países que hemos consultado no están acogiendo migrantes”, dijo Del Rosario sobre la propuesta de retorno voluntario a la isla para ser cuentapropistas.

“Desde que se desató la crisis migratoria en la región (2016) el gobierno de Panamá realizó la operación Flujo Controlado para garantizar que los migrantes irregulares que ingresan en territorio panameño sean debidamente controlados y gocen de sus derechos fundamentales”, explicó.

Según datos revelados por la Dirección General de Migración en ese país, más de 39,000 indocumentados cubanos han pasado en los últimos cinco años por el territorio panameño.

El pasado abril, el gobierno panameño decidió cerrar el albergue temporal que Cáritas, una institución de la Iglesia Católica, mantenía en la capital. La propuesta de relocalización en Gualaca fue aceptada por 126 de los más de 300 migrantes que se encontraban en el lugar.

La opción de convertirse en cuentapropistas, esbozada a grandes rasgos en una primera reunión con los migrantes en Gualaca, se mantiene sobre la mesa y al parecer es una de las pocas soluciones que les queda al equipo del gobierno que se comprometió en un plazo de 90 días a resolver la situación de los migrantes.

Panamá facilitaría un visado de entradas múltiples al país para que los futuros cuentapropistas pudieran abastecerse en el mercado de esa nación de los productos necesarios para su negocio. No es una propuesta descabellada, teniendo en cuenta que en lo que va de año unos 11,900 habían visitado Panamá bajo el régimen de visas estampadas, una modalidad que permite las entradas múltiples al país para turismo y negocios.

La propuesta está dirigida solo a los 126 migrantes en Gualaca y no a quienes se negaron a ir al sitio designado por el gobierno como refugio temporal, que serán deportados en caso de ser detenidos por las autoridades migratorias.

“Si no es Donald Trump, esperamos que haga fuerza la comunidad cubana en Miami, pero que alguien nos ayude porque nadie salió para quedarse en Panamá o Australia, nuestro objetivo es llegar a Estados Unidos”, dice Yelisvaris Pargas, uno de los cubanos que se encuentran en Gualaca.

Para Pargas, la esperanza de los cubanos es “la labor que desarrolla el viceministro” y no se muestra renuente a la propuesta de regresar a Cuba.

Otros migrantes, en cambio, expresaron una clara oposición a la medida.

“Todas las tiendas en Cuba son del Estado”, dice uno de los migrantes. “Esas visas que nos están proponiendo no nos convienen porque en Cuba todo es ilícito”, explica otro de los reunidos en un húmedo pasillos de albergue, refiriéndose a las trabas del gobierno para el cuentapropismo.

Para Yosvani López, un joven migrante de Caibarién, “si no hubiese otra alternativa” la opción de un visado múltiple sería la mejor.

“Está claro que no queremos regresar, pero entre hacerlo obligatoriamente o con la opción de dejar una puerta abierta a volver me quedo con la segunda”, asegura.

Según Ivo Torres, los cubanos no emigran por problemas económicos sino “buscando libertad” y para “ser alguien en la vida”.

“El gobierno cubano no valora la iniciativa privada porque quiere que la gente dependa de él”, dice Torres, y además se pregunta si el gobernante Raúl Castro permitirá que ellos se conviertan en cuentapropistas.

El viceministro Del Rosario, en cambio, considera que la mayoría de estos migrantes no pueden demostrar una persecución individual y que han salido de Cuba por razones económicas, por lo cual no podrían acogerse al estatus de refugiados.

“Un refugiado generalmente pide refugio en el primer país al que llegue. Y como ellos ya han visitado varios países antes de llegar a Panamá, la ventana del refugio –no que no se pueda dar– pero… es poco viable esa alternativa.”

“La posición de Panamá respecto a la migración irregular siempre ha sido aplicar estrictas medidas de control. Antes del fin de la política pies secos, pies mojados, dependiendo de si la persona tenía algún tipo de alerta, se le daba una orden de abandonar el país y seguían su tránsito a lo largo del continente”, explicó.

El viceministro también negó que los cubanos no puedan salir del campamento provisional donde los tienen albergados: “Gualaca no es un hotel ni una pensión. La idea no es privarlos de sus derechos, pero deben tener paciencia”.

No obstante, este diario pudo comprobar que los migrantes solamente pueden salir del lugar bajo vigilancia y una vez por semana para recoger dinero en Western Union y hacer sus compras.

“Los estamos invitando a que se acojan a la opción de cuentapropistas porque les va a garantizar a ellos la entrada a Panamá y un apoyo económico”, dijo.

Fuentes del Ministerio de Seguridad agregaron que continuarán buscando la mejor solución para los cubanos.

Tras el cambio de política migratoria en Estados Unidos las opciones de puentes aéreos “se fueron reduciendo”, según Del Rosario. Finalmente, Panamá decidió negociar un convenio con las autoridades cubanas, firmado en los primeros días de marzo, y a partir del cual han sido deportados a la isla más de 90 migrantes.

Por intermediación de la Iglesia Católica, el gobierno panameño ha hecho una concesión excepcional para estudiar el caso de los cubanos con algo más de detenimiento, pero las autoridades han dejado claro que esa situación no se mantendrá “eternamente”.

“Igual que está Cuba hay otros países de la región que amenazan con desbordarse en una crisis migratoria y nosotros somos solo cuatro millones de habitantes”, dijo Del Rosario. “No podemos acoger a todos”.

Siga a Mario J. Pentón en Twitter: @mariojose_cuba

Este artículo forma parte de la serie “Una nueva era en la migración cubana” realizada por el Nuevo Herald, el diario 14ymedio y Radio Ambulante con el auspicio del Pulitzer Center on Crisis Reporting.

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