Cuba

Suspensión de visas genera fuertes reacciones en Miami y Washington

El anuncio este viernes de la suspensión indefinida de los trámites de visas en la embajada de Estados Unidos en Cuba ha dejado en suspenso a muchos cubanoamericanos que esperaban reunirse con sus familiares de la isla.

El Departamento de Estado, que tomó la decisión como consecuencia del retiro de la mayor parte de su personal de la sede diplomática, sugirió que los cubanos podrían solicitar visas en terceros países, pero no aclaró como sería el procedimiento.

“Nadie entiende qué es lo que está pasando”, dijo Adrián Núñez, un cubano que llegó a Miami hace solo dos años y estaba haciendo el proceso para solicitar un visado para su madre que está en Cuba.

“Con estas nuevas medidas no sé qué pasará. Salir de Cuba es muy complicado porque pocos países permiten viajar sin visado. Tal vez la pueda mandar a Rusia, pero eso me costaría el doble o el triple de dinero que hacer el proceso regular a través de la embajada en Cuba y tampoco han dejado claro cómo sería el proceso para las entrevistas”, añadió. (Rusia es uno de los pocos países que no exigen visas a los cubanos).

El viernes por la tarde, Lisandro Fornaris estaba en la esquina frente a la embajada de EE.UU. en La Habana vendiendo galletas, y pies de coco y guayaba en un carrito. Fornaris dijo que los cubanos no estarían contentos de que la sección consular estuviera cerrando y que tuvieran que ir a terceros países para obtener visas para viajar a Estados Unidos.


“Va a ser muy difícil para los cubanos hacer eso. Puede que haya algunos que puedan hacerlo pero para la mayoría, es imposible”, señaló.

“Aquí hay seguridad”, añadió en referencia a los diplomáticos y viajeros estadounidenses que pudieran estar en peligro. “Los extranjeros aquí están más seguros que los propios cubanos. Están priorizados”.

El gobierno estadounidense ordenó el viernes la evacuación de la mayoría de su personal de la sede diplomática en La Habana y suspendió por tiempo indefinido la expedición de visas, como respuesta a ataques sufridos por una veintena de diplomáticos en la isla. Adicionalmente, emitió una alerta recomendando a los estadounidenses no viajar a la isla debido a los ataques, cuyas causas no han sido determinadas ni por el gobierno de EEUU ni por el de Cuba.

Varias organizaciones estadounidenses que favorecen los viajes a la isla, han criticado las medidas, calificadas como “precipitadas” por el gobierno de La Habana.

En Miami, Giancarlo Sopo, fundador y vocero de CubaOne Foundation, una organización que conecta a jóvenes cubanoamericanos con sus pares en la isla, lamentó que las medidas envíen el mensaje equivocado.


“El mensaje de nuestro país y de la comunidad siempre ha sido que los que buscan la libertad serán recibidos aquí con los brazos abiertos. Suspender visas para los cubanos que tratan de huir de la isla es ciertamente inconsistente con esos valores”, comentó a el Nuevo Herald.

Desde Washington, Engage Cuba, una coalición de compañías y organizaciones que hacen cabildeo para eliminar el embargo, declaró que la suspensión de las visas y la alerta de viaje que puede desalentar a los estadounidenses de visitar la isla, “dividirá a las familias y perjudicará al creciente sector privado cubano, los grupos de la sociedad civil y los esfuerzos por mejorar los derechos humanos en la isla”.

La organización calificó los ataques a los diplomáticos de “inexcusables” pero alertó al gobierno estadounidense de no caer en la trampa de quienes han perpetrado los ataques, “que claramente buscan interrumpir el proceso de normalización de las relaciones entre nuestros dos países”.

Esta teoría ha circulado ampliamente en el grupo proacercamiento a Cuba. Collin Laverty, presidente de Cuba Educational Travel, también cree que el objetivo de los ataques es acabar con el delicado acercamiento iniciado por el presidente Barack Obama. Además, calificó la alerta de viaje de “absolutamente innecesaria y contraproducente y sólo perjudicará a los estadounidenses y al pueblo cubano”.

La American Tour Operators of Cuba (ATOC), que representa a 50 agencias estadounidenses operando en la isla, no cree que la seguridad de los viajeros estadounidenses está en riesgo y recordaron que no se han reportado ataques a extranjeros que no fueran diplomáticos de EEUU o Canadá, país que no ha emitido una alerta de viaje similar.

En una conferencia con periodistas el viernes, un funcionario del Departamento de Estado dijo que esa agencia se sentía en el deber de alertar a los estadounidenses para que no viajen a Cuba, sobre todo porque aparentemente las agencias de inteligencia que llevan a cabo la investigación no tienen idea de qué ni quién está detrás de estos ataques.


Pero ATOC no está convencida y concluyó que “Cuba sigue siendo uno de los países más seguros del mundo para los visitantes, y en este momento no encontramos ninguna evidencia para creer que visitar Cuba representa un riesgo para los ciudadanos estadounidenses”.

En el Congreso, sin embargo, la tonada es otra. Varios senadores redoblaron las críticas al gobierno cubano por no proteger a los diplomáticos estadounidenses y actuar con más rapidez. El senador republicano por la Florida Marco Rubio incluso criticó a la Administración por no ir más lejos.

“Vergonzoso que el Departamento de Estado retire a la mayoría de su personal de la embajada de EEUU en Cuba pero Castro puede quedarse con los que quiera en EEUU”, escribió Rubio en la red social Twitter.

Rubio y otros cuatro senadores habían enviado una carta al secretario de Estado Rex Tillerson solicitando el cierre de la embajada en Cuba y la expulsión de los diplomáticos cubanos en Washington.

En una línea similar, Bill Nelson, senador demócrata por la Florida, dijo que se debería reducir proporcionalmente al personal diplomático cubano en Washington y que el gobierno cubano “debía una explicación.”

La voces del disenso vinieron de varios miembros de la Cámara de Representantes, entre ellos, Carlos Curbelo, representante republicano por un distrito en el sur de la Florida con un gran número de votantes de origen cubano.

“Los cambios en las políticas de visados ​​deberían centrarse en negar la entrada a Estados Unidos a funcionarios del gobierno cubano y a aquellos que a través de sus acciones refuerzan a la dictadura, no los cubanos de a pie que intentan visitar a sus sus familiares”.

Jim McGovern, el representante demócrata con una larga historia de apoyar las relaciones con Cuba, calificó la suspensión de las visas de “sobrerreacción dramática” y pidió al Departamento de Estado que desarrollara rápidamente un plan para permitir a las familias viajar desde Cuba, especialmente después del paso del huracán Irma por la isla.

“Los estadounidenses no pueden permitirse el regreso a las fallidas políticas aislacionistas de la Guerra Fría que dividieron a las familias durante 50 años”, dijo.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

La reportera del Miami Herald, Mimi Whitefield, contribuyó a este reportaje desde La Habana. El reportero de 14ymedio Mario J. Pentón contribuyó desde Miami.

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