Cuba

En el centro de Cuba parece que ‘hubiera acabado de pasar el huracán’, dicen medios locales

Así quedó Isabela de Sagua, un pueblo en la costa norte de Santa Clara, tras el paso del huracán Irma en septiembre.
Así quedó Isabela de Sagua, un pueblo en la costa norte de Santa Clara, tras el paso del huracán Irma en septiembre. AP

“A un mes del azote de Irma, el litoral norte de Sancti Spíritus amanece cada día como si hubiera acabado de pasar el huracán”, escribe el periódico local Escambray.

Los medios oficiales del centro de la isla, la región más golpeada por el huracán categoría 5 que azotó Cuba en septiembre, han regresado a algunos de los pueblos más afectados y han encontrado que la recuperación apenas comienza.


Solo en Yaguajay, un municipio al norte de Sancti Spíritus, más de 10,000 viviendas fueron afectadas. Escambray habló con varias personas que perdieron sus casas y están albergadas en un centro de evacuación con huecos en el techo. Según el reporte, las colchonetas donde están durmiendo están rellenas de almohadillas sanitarias.

Yadira Turiño, madre de dos hijos y embarazada, “enseña lo que ella llama “su parte” [en el albergue temporal], un cuarto amplio donde ha colocado las camas y que le dieron y las colchonetas, pero no el fogón de petróleo que también le asignaron porque no enciende ni a palos. Señala un hueco enorme en el techo de fibro[cemento]: ‘Por ahí entró toda el agua que cayó en Yaguajay los otros días y entran enjambres de mosquitos que me levantan los niños en peso’”, dijo Turiño a ese periódico.

Pero a las condiciones de los albergues se suman la lentitud de la ayuda y la burocracia.

De 10,070 viviendas afectadas, “solo se ha solucionado alrededor de 1,170 casos”, dijo Marelys Cedeño Cardoso, presidenta de la Asamblea del Poder Popular en Yaguajay. La funcionaria reconoció que la ayuda que estaba llegando no era una solución definitiva y que el municipio no se estaba recuperando rápidamente.

Las olas del mar batieron con furia en el famoso pueblo pesquero de Cojímar, inmortalizado por Ernest Hemingway en El Viejo y el Mar, mientras el huracán Irma se alejaba de Cuba hacia la Florida el fin de semana. Muros y viviendas fueron destruido

“No, sufrimos un impacto demasiado fuerte y la infraestructura de los asentamientos urbanos y rurales quedó muy comprometida”, dijo.

“Lo que no puede suceder, de ningún modo, es que un damnificado vaya a parar a un limbo burocrático”, agregó Escambray.

El problema no es exclusivo de Yaguajay.

Yaguajay
La vivienda de Iris Leidy Cedeño es una de las más de 400 afectadas en el consejo popular Aracelio Iglesias, en Yaguajay, en Santa Clara. Gisselle Morales Escambray

En Punta Alegre, un pueblo de la costa norte de Ciego de Ávila también arrasado por el huracán, sus vecinos criticaron la lentitud de la ayuda del gobierno ante el general Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que visitó esa comunidad la semana pasada.

El centro provisional para la venta de materiales de construcción en Punta Alegre, “devino escenario del encuentro de las autoridades con varias personas del pueblo, quienes criticaron la lentitud en la entrega de recursos”, escribió Invasor, el periódico digital de Ciego de Ávila.


“Ejemplos evidentes fueron expuestos por las autoridades locales al informar que, hasta la fecha, solo han sido entregados 250 colchones, cuando en esa zona se necesitan 2,300”, agregó el reporte.

En Isabela de Sagua, un pueblo costero de Santa Clara, la prensa nacional ha insistido en pintar un retrato positivo de la recuperación. Allí el huracán arrasó con casi la mitad de las casas del pequeño pueblo, lo que quedó captado en videos que se hicieron virales.

“Los núcleos familiares recibieron varios productos provenientes de una donación del Programa Mundial de Alimentos, que contiene arroz, granos, carne enlatada y otros artículos; además de ser entregados más 1,500 colchones, 567 módulos de aseo y 535 ajuares para el hogar”, mencionó Granma, el principal periódico del país.

Pero Perlavision, un canal local de televisión, reportó las dudas de sus vecinos, unos 2,200, sobre si permanecer o no en el pueblo debido a la magnitud de los daños.

Así quedó el pueblo Isabela de Sagua tras el paso del huracán Irma por la costa norte del centro de Cuba.

Y esa es sola la punta del iceberg.

El gobierno aún no ha ha ofrecido estimados oficiales sobre el total de pérdidas ocasionadas por el huracán, pero la devastación fue profunda por la pobreza estructural en los pueblos más afectados. Según cifras preliminares del Consejo Nacional de Defensa de Cuba, 158,000 viviendas sufrieron daños y 14,657 se derrumbaron totalmente. Más de 23,000 perdieron los techos.

La oficina de la coordinadora residente del sistema de Naciones Unidas en Cuba reportó 95,000 hectáreas de cultivos dañados. Las afectaciones en las granjas avícolas ha provocado el racionamiento de los huevos en todo el país.

A fines de septiembre, 11,689 personas siguen “recibiendo apoyo estatal con alimentos y otros recursos de primera necesidad”, reportó el periódico Granma.

La Habana se recupera tras el paso del huracán Irma, e incluso los turistas han regresado. Pero mientras tanto otras áreas del país duramente afectadas aún intentan volver a la normalidad.

En La Habana, parte de esa ayuda vino con un precio. Unos días después del paso del huracán por la capital, que provocó severas inundaciones, el gobierno comenzó a vender alimentos en moneda nacional a los damnificados, lo que generó críticas. Recientemente comenzó a venderles colchones, a precios más baratos pero incluso así poco asequibles para jubilados y trabajadores estatales con bajos salarios.

Cuba ha recibido ayuda humanitaria de la ONU y de países como Venezuela, Rusia, Panamá, Japón, el Reino Unido y Honduras. Pero su distribución es centralizada y prerrogativa casi exclusiva del gobierno. Un canadiense que espontáneamente llevó donaciones a Isabela de Sagua fue arrestado.

Sin embargo, eso no ha detenido iniciativas para recaudar dinero y llevar ayuda a las comunidades afectadas.

En la isla, varios músicos, entre ellos el compositor Descemer Bueno, el dúo Buena Fe y los reguetoneros Yomil y el Dany están organizando “una serie de conciertos con el fin de recaudar fondos para ayudar a todos los afectados por el huracán Irma en Isabela de Sagua, Caibarién y muchos otros lugares de nuestra Cuba”, escribió Bueno en su página de Facebook.


Un rap que circulaba en las redes sociales esta semana cuestionaba que reguetoneros y músicos cubanos que residen en el extranjero no hubieran realizado donaciones de su propio bolsillo para ayudar a las víctimas, como lo han hecho muchas estrellas en Estados Unidos para ayudar a los puertorriqueños.

No queda claro qué mecanismo usarán los músicos para hacer llegar la ayuda a las comunidades más afectadas en el centro del país. Ante comentarios sobre el tema en esa red social, Bueno se limitó a decir que “haremos todo cuanto esté a nuestro alcance pero sabemos lo difícil que será, pero contra la fuerza del corazón nadie puede”.


En Miami, CubaOne Foundation, una organización sin fines de lucro con que conecta a jóvenes cubanoamericanos con jóvenes de la isla, ha recaudado más de $50,000 en ayuda humanitaria para Cuba. Un grupo de jóvenes cubanoamericanos participarán en misiones para llevar esa ayuda a comunidades en Ciego de Ávila, Santa Clara y Camagüey a fines de octubre, a través de organizaciones no gubernamentales con permiso para operar en la isla.

“Queremos que el pueblo cubano sepa que no han sido olvidados”, dijo Giancarlo Sopo, presidente de la junta directiva y cofundador de CubaOne. “Los vemos, los escuchamos y los apoyaremos en estos momentos difíciles”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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