Cuba

La casa cubana nómada y los retos del artista en Miami

Al frente, el director Eliécer Jiménez Almeida, y al fondo, Humberto Calzada, frente a uno de sus murales
Al frente, el director Eliécer Jiménez Almeida, y al fondo, Humberto Calzada, frente a uno de sus murales

La casa de Humberto Calzada es la casa cubana ideal, o mejor aún, el recuerdo idealizado del edificio que reúne la esencia de la arquitectura colonial isleña: la ventana de medio punto, el vitral con el azul de “Amelia” –ese tono tan específico que identificamos con la obra de Amelia Peláez y de una parte de la vanguardia cubana en la plástica–, el farol, y muchas puertas, medio abiertas, que nos dejan fisgonear en habitaciones vacías.

No hay personas en la casa de los cuadros de Calzada. El espectador está ausente, mirándose a sí mismo, desde afuera, caminar por una casa que arrasó Castro o el ciclón. Al final no importa, la casa la lleva con él, es parte de su nueva vida, ya sea la de un exiliado cubano “histórico” como el mismo Calzada (La Habana, 1944) o la de uno joven y reciente como el cineasta Eliécer Jiménez Almeida (Camagüey, 1983).

Del encuentro de esos dos artistas surge el documental Para construir otra casa, que aborda la obra de Calzada y también al pintor afable que no deja en el aire una invitación. Esta noche, a las 7 p.m., se proyecta en el Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI) de FIU el documental, con la presencia del pintor y el cineasta, que conducirán una sesión de preguntas y respuestas con los asistentes.

Así relata Jiménez Almeida el comienzo del proyecto, su trayectoria como realizador en Cuba y en Miami y los retos del complejo proceso creativo de un cineasta en esta ciudad, que no detienen a un persistente como él, que se define en este momento como “un optimista con experiencia”.

¿Cómo se establece el primer contacto con Humberto Calzada? ¿Cómo surge la idea del documental y para ti, a un nivel más personal, por qué él para dedicarle tu tiempo?

A Humberto lo conocí recién llegado a Miami, en el Teatro Tower, ese templo del cine de autor que tiene esta ciudad. Me dio su tarjeta y me invitó a su casa, pero yo estaba de paso, iba camino a Nueva York, a presentar mi documental Persona en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), gracias a una invitación que me hizo el Centro Cultural Cubano de Nueva York. Y no pude visitarle. De regreso y pasado varios meses, justo cuando tenía decidido quedarme a vivir en EEUU, recibo una llamada de Humberto en la que textualmente me dijo: “Chico, tú no piensas venir a mi casa”. Me gustó mucho que me tratará con esa familiaridad. Así comenzó todo.

A Humberto le habían hecho dos documentales cuando yo le pedí hacer el mío. Cuando los vi me percaté de que los realizadores no habían visto la relación que existe entre la casa y el trabajo de Humberto. Como la una influía a la otra. Decidí tomar ese camino.Tenemos confianza y sé que no le gustó mucho la idea, pero me dijo que sí, con la condición de que no lo pusiera a caminar porque él no entendía por qué siempre en el cine ponían a la gente a caminar. Sin embargo, comenzamos a andar, juntos, él, la cámara y yo.

¿Es tu debut en el documental como creador en Miami?

En Miami y Nueva York, además de Para construir otra casa (2017 Doc. Film 15’), he realizado Elegía (2016, Experimental Film 10’), un poema visual dedicado al escritor y preso político Jorge Valls. Now! (2017, Doc. Film 6’), una parodia seria de aquel documental de propaganda de Santiago Alvarez, pero en un sentido completamente diferente. El documental de Alvarez hacía una crítica a la sociedad norteamericana de los años 1960 por la violencia policial hacia los afroamericanos. El mío propone una denuncia al gobierno cubano por el atropello policial, militar y paramilitar contra la disidencia, en especial, hacia las Damas de Blanco. Estoy trabajando en El eterno retorno (Doc. Film 27’), un video arte realizado con un plano secuencia que filmé un día lluvioso desde la ventana del Metro Mover de Downtown Miami. Es una metáfora sobre lo que pasa en el pensamiento de un cubano recién llegado cuando tiene que usar el transporte público. Es la síntesis de la tristeza del exiliado y la forja de un nuevo carácter nacional desde la perspectiva de esta orilla. También estoy en la posproducción de Mater Dei… Doc. Film 10’), un corto que filmé en Cuba que escarba el dolor de mi madre por la pérdida de mi hermano. Luego de 10 años de la desaparición de mi hermano mayor, que trataba de llegar a EEUU en una balsa, decidí romper con el silencio y hacer este filme sobre mi experiencia familiar. Traté de aliviarme de esa tristeza a través de este homenaje a las madres cubanas que han perdido a sus hijos en el difícil trance de la búsqueda de la libertad.

¿Cuáles son los retos que enfrenta un documentalista en Miami?

Todavía estoy aprendiéndome las direcciones en Miami. Cuando uno llega trae la idea de que el trabajo de uno es útil para la libertad de Cuba, luego, con el tiempo y los portazos en la cara uno se convierte en un optimista con experiencia. En EEUU hay de todo, pero cuando se llega de Cuba, donde no hay nada, la palabra todo es demasiado abstracta y en los primero tiempos adquiere una significación completamente distinta. En mi experiencia, ese todo ha significado un nada. Y esa nada es producto de mi ignorancia. Yo no me puedo quejar, he tenido a mi lado, apoyándome, cuidándome, salvándome de la tristeza del exiliado, a las personas más lindas del mundo. La lista es larga.

¿Y hay alguna ventaja?

La libertad.

documentalcalzada
El artista Humberto Calzada frente a uno de sus cuadros, donde la casa como fondo prueba el protagonismo en su obra. Cortesía

¿Qué luz arroja el documental sobre la obra de Calzada y sobre la importancia de la casa en esta?

Humberto ha construido su mundo creativo a imagen y semejanza de su casa. El pintor cubano de las casas cubanas, diseña su propia casa como añoranza del hogar perdido. Humberto cree y crea casas inhabitadas que esperan por el regreso de las familia cubanas. Crea y recrea nuevos recuerdos para los próximos pasados.

¿Qué aprendemos a nivel humano sobre Calzada?

Humberto era un exitoso ingeniero de IBM cuando decidió dejarlo todo por la pintura. No estudió arte, pero se sobrepuso y ahí esta su obra. No importan las insuficiencias torpes de lo inmediato, no importa que algunos la ignoren. Yo creo en la valentía y la honestidad que hay detrás de su pintura. Eso no es poco, te lo aseguro.

Para ti, ahora ya parte de este ejército de personas que nos llamamos exiliados, ¿qué representó este trabajo y el contacto con este artista?

En el año 2011 hice un corto titulado Usufructo, el protagonista era mi papá. En aquella ocasión puse mis ojos en el sueño de mi padre de ser campesino, en cómo se sobrepuso a todo por ser campesino. Ha pasado el tiempo, mi padre murió hace un año y todavía me duele mucho… En la obra y la persona de Humberto Calzada vi la misma energía creadora de mi padre, y esos deseos de comerse el mundo por sus sueños. Lo filmé con el mismo cariño que a mi papá. Ha sido una suerte muy grande.

Háblame de tu trayectoria, estudios y planes en EEUU.

Estudié periodismo en la Universidad de Camagüey. Cuando estaba en cuarto año me expulsaron de la Universidad por hacer un documental (Toilet- ando sin ganas) sobre la suciedad y la falta de higiene de los baños. Me fui con mucha tristeza, toda mi vida se derrumbó, me sancionaron dos años, fue injusto. Pero ese tiempo lo dediqué a filmar… Filmé a mi padre, y con ese documental gané el Premio Especial de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños. El premio consistía en una beca para estudiar realización de documentales. Me fui a la EICTV y mi vida cambió para siempre. Luego de muchas apelaciones, regresé a la Universidad y me botaron a los seis meses. Comencé otro proceso de apelaciones hasta que regresé, luego de otros seis meses y me gradué de periodismo. Te puedo decir que no tengo planes para mañana. Quizás podemos comenzar un nuevo documental.

Para construir otra casa, se presenta el jueves 19, 7 p.m., en el Instituto de Investigaciones Cubanas de FIU, Recinto Modesto A. Maidique de FIU, Graham Center, Salón 150. Informes y confirmación de asistencia, 305-348-1991 o cri@fiu.edu.

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