Cuba

Cuba pronostica que su economía en el 2018 ‘no será un camino de rosas’

EFE

Campesinos con una carreta de bueyes se dirigen al trabajo en una cooperativa agrícola en Artemisa en marzo del 2015.
Campesinos con una carreta de bueyes se dirigen al trabajo en una cooperativa agrícola en Artemisa en marzo del 2015. AP

El ministro de Economía de Cuba, Ricardo Cabrisas, pronosticó un crecimiento económico del 2 por ciento en el 2018, año que “no será un camino de rosas” pero en el que la isla prevé superar el 1.6 por ciento de este año gracias al impulso del turismo, el comercio y la construcción, informaron el domingo medios oficiales.

El país caribeño prevé un incremento del 12 por ciento en la construcción, un 6.7 por ciento en el comercio y un 4.2 por ciento del turismo, donde esperan batir un nuevo récord al llegar a los cinco millones de turistas extranjeros en el año próximo, indica un extenso resumen económico publicado en el diario estatal Juventud Rebelde.

El 2018 en Cuba estará marcado por la continuidad de la crisis en Venezuela, su aliado económico más importante, que disminuyó sus envíos de crudo subsidiado a la isla; y los altos precios del petróleo en el mercado internacional que afectan la disponibilidad de combustible en el país.

También incidirá negativamente el retroceso en el proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos, tras el viraje en la política estadounidense hacia Cuba impulsada por el nuevo presidente de ese país, Donald Trump.

Sin embargo, las proyecciones oficiales de la isla para el 2018 estiman un crecimiento en las exportaciones cubanas, sobre todo en el tabaco y las bebidas.

Continuará la “tensa situación de carácter coyuntural en el balance de divisas” del país, que incrementará sus importaciones pero tendrá un balance comercial positivo en $54.8 millones, especifica el diario.

Para el próximo año la isla prevé importar alimentos por un valor de $1,738 millones, $66 millones más que en el 2017.

El valor total de las inversiones será superior a los 10,800 millones de pesos cubanos ($432 millones), con énfasis en sectores “priorizados” como el turismo y la energía.

El consumo de combustibles equivalentes (crudo y gas) subiría un 4.9 por ciento, lo cual incluye la generación de electricidad, que crecería 6.1por ciento.

Para paliar la escasez de vivienda, uno de los temas sociales más sensibles para el país, se planifica terminar en el 2018 unos 13,754 hogares, al tiempo que esperan comenzar y desarrollar otras 7,146 casas, con énfasis en la recuperación de los daños del huracán Irma, que dejó pérdidas millonarias a su paso el pasado septiembre.

El transporte de pasajeros debería crecer un 2.7 por ciento y el de carga iniciaría su recuperación con la llegada de nuevas locomotoras desde Rusia, un aliado económico que ha cobrado fuerza este año.

Para el año próximo el Estado cubano asegurará los servicios básicos, así como la salud y la educación, gratuitas y consideradas por Cuba los pilares de su Revolución, que mañana festeja 59 años en coincidencia con las celebraciones de Año Nuevo.

Cuba creció 1.6 por ciento en el 2017 tras registrar el año pasado la primera recesión en más de dos décadas (-0,9 por ciento), anunció la semana el ministro cubano de Economía ante el Parlamento de la isla.

Este crecimiento supera las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que auguró para la isla un crecimiento del 0.5 por ciento en el 2017 y un alza del 1.0 por ciento para el 2018.

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