Cuba

Menos turistas de EEUU a Cuba. Cunde el pánico entre los operadores de turismo

El cambio climático amenaza al emblemático malecón cubano

El malecón de La Habana, ese elegante bulevar costero cuyos edificios de principios del siglo XX se están enfrentando a un mar que los rocía constantemente con sal y los golpea con olas gigantescas traídas por frentes fríos o huracanes.
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El malecón de La Habana, ese elegante bulevar costero cuyos edificios de principios del siglo XX se están enfrentando a un mar que los rocía constantemente con sal y los golpea con olas gigantescas traídas por frentes fríos o huracanes.

Cuando Tom Popper viajó a La Habana durante el fin de semana, su vuelo desde el aeropuerto JFK de Nueva York solo tenía ocupados un 27 por ciento de los asientos. Para el presidente de InsightCuba, un operador turístico a Cuba, esa fue una señal segura de que los viajes a la isla tienen problemas este invierno.

A pesar de que Cuba reportó un récord de casi 4.7 millones de visitantes internacionales, incluidos casi 620,000 estadounidenses en el 2017, en los últimos meses los viajes desde Estados Unidos a la isla se han enfriado. [Los viajes de cubanoamericanos están excluidos de esos totales].

Después de que el gobierno de Obama facilitara los viajes de los estadounidenses a Cuba y liberara así décadas de una demanda reprimida, era difícil encontrar una habitación vacía en un hotel de La Habana.

Pero en los últimos seis meses, la industria de los viajes de Cuba se ha visto golpeada por tres eventos adversos: recomendaciones y advertencias de Estados Unidos de no viajar a Cuba tras misteriosos episodios que han afectado la salud de diplomáticos, un huracán de categoría 5 que dañó instalaciones turísticas, así como declaraciones confusas y restricciones del gobierno de Trump sobre los viajes a la isla.

Cada vez que aparece un nuevo titular, se paga un precio, dijo Popper. Los teléfonos de su compañía están callados.

Así que esta semana, InsightCuba y una muestra representativa de los que tienen que ver con los viajes a Cuba organizaron una excursión en La Habana con el único propósito de demostrar que es seguro y legal viajar a la isla.

A pesar de las nuevas reglas de Trump, tampoco es tan complicado visitar Cuba, dijo Popper, quien organizó el CubaMediaDay el lunes en La Habana.

Meliá, la compañía hotelera española, donó el espacio en su hotel Meliá Cohiba para la reunión en La Habana. Meliá opera 27 hoteles en Cuba con 12,570 habitaciones. Para el 2020, espera tener 38 hoteles en la isla con 15,548 habitaciones.

Durante diciembre y enero, los huéspedes estadounidenses en el Meliá Cohiba disminuyeron en un 25 por ciento, pero seguían siendo el mayor grupo de huéspedes del hotel, dijo Francisco Camps, subdirector de Meliá Cuba.

“Estamos aquí hoy para cambiar la trayectoria”, dijo Terry Dale, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Operadores Turísticos de Estados Unidos. Aunque Cuba ganó reconocimientos como el mejor mercado emergente y el mercado más popular en el 2015 y el 2016, Dale dijo que Cuba no figuraba en ninguna de las listas en el 2017 y que se le veía como el destino con mayor riesgo.

Si bien la mayoría de los destinos internacionales son objeto de advertencias de viaje debido a los crímenes, el terrorismo o situaciones de guerra, Cuba siempre se ha considerado un destino relativamente seguro. En la Feria Internacional de Turismo de Madrid este mes, Cuba recibió un premio de excelencia por el “país más seguro del mundo”.

Pero el último aviso del Departamento de Estado, emitido el 10 de enero, insta a los estadounidenses a “reconsiderar los viajes a Cuba debido a los ataques contra la salud dirigidos a empleados de la embajada de Estados Unidos en La Habana”.

Veinticuatro empleados han sufrido síntomas que van desde pérdida de audición, mareos y fatiga hasta dolores de cabeza, problemas cognitivos y visuales. Debido a que Estados Unidos dijo que Cuba no protegió a sus diplomáticos mientras se encontraban en la isla, todo el personal ha sido retirado de la embajada en La Habana, excepto una cantidad mínima, y Estados Unidos expulsó a 17 diplomáticos de la embajada cubana en Washington.

Diecinueve viajeros estadounidenses que fueron a Cuba también han reportado síntomas similares al departamento de Estado, pero este no confirmó dónde ocurrieron los incidentes o si los investigadores estadounidenses los han confirmado.

Algunas de los diplomáticos afectados informaron haber escuchado un zumbido estridente, pero no todos. Aún se desconoce la causa de los síntomas. Debido a que “no podemos identificar el origen de los ataques (en las residencias diplomáticas y los hoteles Nacional y Capri en Cuba), creemos que los ciudadanos estadounidenses también pueden estar en riesgo”, dijo la advertencia.

Funcionarios cubanos de turismo también participaron en la jornada con los medios de comunicación en La Habana, distribuyeron guías y materiales promocionales con el lema “la vives, la amas” y llevaron a periodistas estadounidenses en un recorrido por la Habana Vieja y el centro de La Habana.

Para disipar los temores de que los viajeros van a encontrar hoteles afectados por los huracanes sin condiciones para los huéspedes, José Bisbé York, presidente de Viajes Cuba, una empresa turística del Ministerio de Turismo, dijo que se completaron las reparaciones de 40,000 habitaciones de hoteles y que todas las instalaciones turísticas principales estaban disponibles el 1 de noviembre.

“No solo los reparamos, sino que renovamos completamente esos hoteles”, dijo, y agregó que el arribo de visitantes internacionales cayó un 10 por ciento en diciembre, y entre un 7 y un 8 por ciento en lo que va de mes.

“Cuba es uno de los destinos más seguros en todo el mundo”, dijo Bisbé. De los que visitan Cuba, casi el 40 por ciento regresa, el 29 por ciento de los viajeros viene con sus familias y el 96 por ciento de los viajeros dice que recomendaría a Cuba como destino turístico, indicó.

Aunque ha reducido los aviones en algunas rutas e hizo su último vuelo a Cienfuegos el 8 de enero, American Airlines sigue “comprometida con el mercado”, dijo Martha Pantin, gerente de comunicaciones corporativas de AA en Miami.

American Airlines todavía tiene 63 vuelos semanales a cinco ciudades cubanas y ha solicitado al Departamento de Transporte 17 frecuencias adicionales de vuelos semanales desde Miami a La Habana, dijo Pantin,

Los cruceros también siguen llegando. El lunes, dos de ellos se encontraban en La Habana y un tercero partía desde ese puerto.

Cuando Trump anunció en Miami en junio pasado que se encaminaba hacia una nueva política con Cuba, dijo que estaba revirtiendo todas las medidas del presidente Barack Obama respecto a la isla.

No lo hizo, pero eso generó más confusión entre los viajeros estadounidenses. La retórica “creó muchos malentendidos”, dijo Lindsey Frank, un abogado que habló en el evento.

Sin embargo, el presidente hizo algunos cambios importantes: requirió que todos los viajes en la categoría de “pueblo a pueblo” se hicieran como parte de grupos y enumeró 180 hoteles cubanos, compañías de viajes y tiendas controlados por los militares cubanos como terrenos prohibidos para los viajeros estadounidenses.

Ningún ciudadano estadounidense, empresa, residente legal o persona que de cualquier modo se encuentre bajo jurisdicción estadounidense puede realizar ninguna transacción financiera directa con cualquier entidad de esa lista.

Pero los estadounidenses todavía pueden ir individualmente en otras categorías de viajes permitidos a Cuba, como el de apoyo al pueblo cubano y las visitas familiares. Muchos hoteles no están en la lista, ni tampoco los hospedajes privados que ofrecen cama y desayuno. Pero sigue prohibido un viaje cuyo único propósito sea el turismo.

Los estadounidenses todavía pueden hospedarse en los hoteles restringidos, siempre y cuando reserven a través de una agencia de viajes cubana (Havanatur, San Cristobal, Amistur), que no figure en la lista, o por una agencia de un tercer país, dijo Frank. Lo que está prohibido son las transacciones directas con las entidades en la lista.

Los estadounidenses están obligados a mantener registros detallados de sus viajes a Cuba, incluidos los recibos durante cinco años, y la administración ha sugerido que podría haber inspecciones sorpresa para verificar el cumplimiento de las normas cuando los estadounidenses regresen a su país, pero hasta ahora eso no parece que esté ocurriendo.

“No estoy al tanto de ningún aumento en la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFC, por su sigla en inglés) en la aplicación, aumento del presupuesto o del personal para la aplicación [de las medidas] “, dijo Frank.

“Cuba sigue siendo un destino legal para los viajeros de Estados Unidos , incluso según las regulaciones actuales de la OFAC”, dijo.

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