Cuba

Cuba registra baja asistencia en elecciones mientras posible sucesor de Castro gana protagonismo

El primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (i), y su esposa Lis Cuesta (d) antes de votar en las elecciones generales de diputados nacionales y provinciales hoy, domingo 11 de marzo de 2018, en Santa Clara (Cuba).
El primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (i), y su esposa Lis Cuesta (d) antes de votar en las elecciones generales de diputados nacionales y provinciales hoy, domingo 11 de marzo de 2018, en Santa Clara (Cuba). AFP/Getty Images

Cuba se apresta a un cambio generacional en el gobierno en difíciles circunstancias y con una población menos interesada en la política, según arrojan las cifras preliminares de las elecciones parlamentarias ocurridas el domingo. Solo el 82.9 por ciento de los votantes fueron a las urnas, la cifra más baja de participación desde las primeras elecciones del Poder Popular en 1976.

Al mismo tiempo, la jornada sirvió para ubicar a Miguel Díaz-Canel, primer vicepresidente y posible sucesor de Raúl Castro en el centro de la atención, mientras el actual gobernante hacía un recorrido de bajo perfil por Santiago de Cuba, donde se rumora podría ir a residir si se retira del gobierno en abril como ha prometido.

La Asamblea Nacional electa el domingo debe ratificar al nuevo jefe de gobierno el próximo 19 de abril.

Otras cifras preliminares de este domingo indican que el gobierno ya no es capaz de alcanzar la unanimidad de previas elecciones.

Además del 17,1 por ciento que no votó, casi un 20 por ciento no votó por todos los candidatos en la boleta, desafiando el eslogan de un voto “unido” promovido por la prensa oficial y el gobierno.

Pero más que centrarse en la participación, la Comisión Electoral Nacional (CEN) informó el lunes en una conferencia de prensa que el 94.42 por ciento de los votos fue válido, en contraste con lo que había sucedido en elecciones pasadas en los que la suma de votos anulados o en blanco rondaba el 10 por ciento.

Opositores aglutinados en la campaña Cubadecide, liderados por Rosa María Payá, habían pedido a los cubanos que anularan las boletas. Pero según las cifras preliminares solo se habrían anulado el 1.26 por ciento de las boletas. Miembros de la Comisión Electoral Nacional no dudaron en calificar la jornada electoral como “un triunfo” y “una reafirmación del sistema electoral cubano”.


La presidenta del CEN, Alina Balseiro Gutiérrez, dijo que las cifras podrían cambiar pues se realizaron más de 300,000 inscripciones de última hora en el registro electoral.

El domingo, los cubanos podían ratificar a los candidatos a las asambleas provinciales y a 605 candidatos a diputados de la Asamblea Nacional, pero no seleccionar entre candidatos rivales. Si todos los candidatos en la boleta recibían más de la mitad de los votos válidos, todos serían electos y así sucedió, según dijo la CEN. Las listas de candidatos fueron elaboradas por las Comisiones de Candidatura constituidas por el gobierno y organizaciones políticas y luego ratificadas por los delegados locales al Poder Popular.

Las elecciones locales previas celebradas en noviembre ya dieron una idea de que pese a las campañas para promover la participación, cada vez son menos los cubanos que acuden a las urnas. Los datos oficiales preliminares ubicaron la participación en un 85.94 por ciento, la más baja para las elecciones municipales en cuatro décadas. Unos días después, las autoridades cambiaron la cifra y la aumentaron hasta el 89.02 por ciento, ligeramente superior a la participación en los comicios del 2015.

La idea de que estas elecciones no se parecen a las anteriores porque hay más cosas en juego transpiró en las declaraciones de varios dirigentes entrevistados el domingo.

A todas luces, el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel, de 57 años, parece ya estar asumiendo la imagen de quién será el sucesor de Castro. Díaz-Canel ofreció una entrevista de 10 minutos en los que resumió los objetivos y retos de un futuro mandato.

“Aquí estamos construyendo una relación de gobierno-pueblo... Ese gobierno que estamos eligiendo hoy va a ser un gobierno que se va deber al pueblo. El pueblo va a participar en las decisiones que tome ese gobierno”, dijo. “El pueblo también puede revocar si alguien no cumple con su responsabilidad”.

Díaz-Canel dijo que el nuevo gobierno deberá centrarse en resolver los problemas de la población aunque también enumeró los retos del contexto en el que deberá ocurrir la transición generacional.

“Estamos defendiendo la revolución que sigue siendo atacada, en medio de una coyuntura mundial... regional compleja y en medio de toda la actualización de nuestro modelo económico”, en el que no se ha podido avanzar más porque “es más complejo de lo que pensábamos en un principio”.


Al mismo tiempo, Díaz-Canel rindió los tributos correspondientes a los hermanos Castro y al resto de los llamados “líderes históricos de la revolución”.

En sus palabras, la votación del domingo debía interpretarse como un compromiso “con la generación histórica...que forjó la revolución y es un tributo a Fidel. Yo creo que también es un apoyo a Raúl, nuestro presidente, que en medio de esta situación es el que ha liderado el proceso de actualización”.

Muy llamativa fue la aparición de Díaz-Canel junto a su esposa Liz Cuesta Peraza, quien fue a votar con él, como se les vió en esta foto en la que aparecen posando para los medios oficiales cubanos en Santa Clara.

Diaz Canel and wife voting in Santa Clara March 11 2018 Cubadebate
El primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel y su esposa Liz Cuesta Peraza posan para los medios de prensa cubanos antes de ir a votar el domingo. AJ Díaz CMHW/Cubadebate

Desde que Fidel Castro tomó el poder en 1959, no es usual que los dirigentes cubanos aparezcan junto a sus cónyugues, con la excepción de la pareja conformada por Castro y la fallecida Vilma Espín, quien también ocupaba cargos políticos.

Cuesta es la directora de Servicios Académicos de la Agencia Paradiso del Ministerio de Cultura.

Castro, por su parte, votó temprano en el Segundo Frente, un municipio montañoso en Santiago de Cuba donde está el mausoleo en el que será enterrado junto a Espín. Luego hizo un recorrido por el municipio y asistió a una obra teatral infantil sin hacer declaraciones de importancia.

Según se ha reportado, Castro parece estar preparando una casa en Santiago de Cuba para residir después de que abandone la jefatura de gobierno, aunque se espera que se quede al frente del Partido Comunista. La casa que ha generado la especulación se encuentra en el reparto Raja Yoga, según comentó a el Nuevo Herald desde esa ciudad, el opositor José Daniel Ferrer. La casa ha sido el centro de grandes despliegues de seguridad que han coincidido con visitas de Castro, agregó.

José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido y vicepresidente, también pareció confirmar su retiro durante la jornada electoral el domingo. Machado Ventura y los comandantes Ramiro Valdés y Guillermo García Frías recibieron recientemente un homenaje oficial, lo que fue interpretado como una antesala de su retiro de sus cargos en el gobierno. El retiro de viejos dirigentes de la revolución cubana estaría en concordancia con la propuesta de Castro de limitar los mandatos y la edad de quienes ocupan cargos políticos.


“Prácticamente estamos ya en ese futuro que se hablaba de una transición, aunque nosotros estamos en transición desde el primero de enero de 1959. Ahora lo que el cambio es generacional”, dijo a periodistas en Guantánamo, adonde acudió a votar.

Pero en las redes sociales, activistas y periodistas independientes contaron otras aristas del proceso eleccionario cubano.

Payá denunció que algunos activistas de Cubadecide que tenían intención de votar o participar en los escrutinios públicos de las boletas fueron detenidos por la policía el domingo.

“Las decenas de incidentes que reportamos de acoso a los observadores en varias ciudades del país, y la obstaculización activa por parte de las fuerzas represoras del ejercicio de observación, junto al alto número de arrestados, muestran que en la práctica el proceso de votaciones y el escrutinio no es transparente y que está marcado por la represión y el hostigamiento de la ciudadanía por parte de la policía y los agentes de la Seguridad del Estado, cuyo proceder viola incluso la ley electoral vigente”, señaló la organización en un comunicado.

La periodista independiente Yoani Sánchez explicó en Twitter que el domingo los cubanos solo podían ratificar los nombres que ya estaban en las boletas, no elegirlos.

Según un análisis de 14ymedio, el sitio digital que dirige Sánchez, más del 95 por ciento de los diputados electos tienen algo en común: militan en el Partido Comunista o en la Unión de Jóvenes Comunistas.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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