Cuba

Detenido en Texas reportero cubano que pide asilo, dice que La Habana lo acusa de ser agente de EEUU

El periodista independiente cubano Serafín Morán Santiago, de 40 años, ha sido acusado en la isla de diseminar propaganda y de ser agente pagado del gobierno de Estados Unidos. Ahora está en un centro de detención de inmigración en Texas a la espera de una respuesta a su solicitud de asilo.
El periodista independiente cubano Serafín Morán Santiago, de 40 años, ha sido acusado en la isla de diseminar propaganda y de ser agente pagado del gobierno de Estados Unidos. Ahora está en un centro de detención de inmigración en Texas a la espera de una respuesta a su solicitud de asilo. Cortesía de Serafín Morán Santiago

Un periodista cubano quien dice que fue acusado de diseminar propaganda y de trabajar como agente pagado al servicio del gobierno de Estados Unidos está detenido en Texas mientras espera respuesta a su solicitud de asilo.

Serafín Morán Santiago, de 40 años y periodista independiente quien ha trabajado para Univision 23, Telemundo y Cubanet.com, llegó a la frontera de Estados Unidos con México en abril, después de, dijo, ser blanco de medidas del gobierno cubano por sus escritos políticos y críticas.

“En Cuba ven a la oposición peor que si fueran delincuentes”, dijo Morán a los agentes de asilo en la primera entrevista que tuvo tras solicitar protección en Estados Unidos, según una copia de la transcripción obtenida por McClatchy.

El caso de Morán refleja los retos que enfrentan ahora los cubanos que solicitan refugio en Estados Unidos. Hace menos de dos años, a Morán sencillamente lo habrían recibido con los brazos abiertos en la frontera.

Ahora está en un centro de detención de Texas con miles de centroamericanos y otros extranjeros que también tratan de convencer a las autoridades federales de que les permitan quedarse en Estados Unidos.

Desde el Centro de Detención del Sur de Texas en Pearsall, Morán dijo a McClatchy por teléfono que fue acosado por las autoridades cubanas por participar en manifestaciones y por escribir sobre las violaciones de los derechos humanos. Explicó que lo han arrestado repetidas veces, que le han confiscado sus equipos y que una vez las autoridades lo secuestraron.

Morán trató de buscar refugio inicialmente en Guyana y después en México, pero dijo que funcionarios cubanos y simpatizantes de Cuba en esos países tomaron medidas en su contra.

La organización Reporteros Sin Fronteras ha calificado a Cuba el “peor violador de la libertad de prensa” en América Latina por los arrestos y encarcelamientos arbitrarios, la confiscación de equipos y el bloqueo de páginas web.

Morán está esperando la decisión de un juez sobre una segunda solicitud de ser liberado bajo palabra mientras su caso de asilo se decide. Pero su mayor preocupación, dijo, es que pueda ser obligado a regresar a Cuba.

“Estoy muy nervioso”, dijo Morán, hablando por teléfono desde el centro de detención. “Estoy muy preocupado, temo que me vayan a matar”.

Unas semanas antes de salir de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama puso fin a la política de “pies secos/pies mojados”, que permitía quedarse a la mayoría de los cubanos que tocaban territorio estadounidense. El cambio fue parte de los esfuerzos de Obama por normalizar las relaciones con la isla.

Cuando el presidente Donald Trump asumió el cargo, confirmó la decisión, y escribió en un memorando que la antigua política “alentaba a miles de cubanos a arriesgar la vida para viajar ilegalmente a Estados Unidos”.

Desde entonces, los cubanos que han intentado entrar sin visa a Estados Unidos han enfrentado los mismos obstáculos que los demás extranjeros, incluida la posibilidad de ser deportados.

Hasta el 30 de julio, el gobierno federal ha deportado dos veces más cubanos en el 2018, un total de 364, que en el 2017, y tres veces más que los deportados en el 2016.

Funcionarios estadounidenses dicen que menos cubanos hacen el viaje debido a ese cambio de política. Unos 15,410 cubanos llegaron a Estados Unidos en el año fiscal 2017. Cuando quedan menos de dos meses de este año fiscal, solamente han llegado 5,400.

Cincuenta ciudadanos cubanos han solicitado asilo en Estados Unidos este año. Al 30 de junio, ninguno lo ha recibido este año. El año pasado, un tercio de los cubanos que solicitaron asilo lo recibieron.

Para recibir asilo en Estados Unidos, los solicitantes tienen que demostrar que tienen temores bien fundados de persecución debido a “razones de raza, religión, nacionalidad, por pertenecer a un grupo social en particular o por sus opiniones política”.

Las autoridades federales declinaron abordar los detalles específicos del caso de Morán con McClatchy, pero Michael Bars, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, dijo que la agencia estudia todas las solicitudes de asilo “con justicia” y “caso por caso para determinar si cumplen las exigencias que contempla la ley, políticas y regulaciones”.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dijo que solicitar asilo es una decisión de los cubanos.

“La CBP no niega a nadie el solicitar asilo”, dijo un portavoz de la entidad. “La decisión de alegar temor está completamente en manos del individuo”.

El grupo Reporteros Sin Fronteras y los abogados de Morán creen que el hombre, padre de dos hijos, tiene un caso fuerte, y señalan el año que estuvo preso en Cuba y los repetidos arrestos y golpizas que ha recibido por participar en marchas y por escribir textos críticos del gobierno cubano.

“El ha mostrado que lo han acosado en el pasado, que lo han perseguido”, dijo Priscilla Olivarez, quien representa a Morán y es la abogada gerente de la organización Legal Advocacy for Immigrant Survivors en San Antonio, Texas. “Él ha criticado abiertamente al gobierno y se ha convertido en un objetivo. Si lo obligan a regresar a Cuba, creo que las probabilidades de que lo persigan, lo encarcelen, o que incluso lo maten, son significativas”.

Franco Ordoñez: 202-383-6155, @francoordonez.

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