Cuba

Recogen el petróleo derramado en Matanzas, pero... ¿qué pasará con el ecosistema?

Así es la situación tras el derrame de petróleo en Matanzas

En estas condiciones ha quedado la Bahía de Matanzas, en Cuba, tras el derrame de petróleo crudo ocurrido la semana pasada.
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En estas condiciones ha quedado la Bahía de Matanzas, en Cuba, tras el derrame de petróleo crudo ocurrido la semana pasada.

Soldados del Ejército Juvenil del Trabajo y trabajadores de varias empresas relacionadas con el petróleo en Cuba han recogido un 95 por ciento de los cerca de 100 metros cúbicos (casi 27,000 galones) de petróleo derramados en la bahía de Matanzas el pasado jueves.

“Se escaparon de la bahía alrededor de cinco o seis metros cúbicos del material y se está recogiendo de manera manual”, explicó Oscar Luis García, funcionario del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente a la televisión local. García dijo que no se apreciaban “daños ambientales significativos”.

“Lo que más nos afecta ahora son las incrustaciones que hay en las rocas y que en el término de un mes se solucionará”, explicó el funcionario, pero no todos están de acuerdo.

Isbel Díaz Torres, biólogo cubano que coordina la publicación independiente Guardabosques, dice que los efectos de un desastre ambiental de este tipo “son variados y no siempre pueden ser identificados a simple vista”.

De acuerdo con Díaz, aunque no se han reportado peces muertos o animales impactados por el derrame “los peces pueden incorporar contaminantes orgánicos persistentes y los depredadores que los consumen transmiten el envenenamiento petrolero de un animal a otro por la cadena alimenticia, poniendo en riesgo incluso la seguridad en la alimentación humana”.

El biólogo, quien reside en Cuba, también explicó vía telefónica a este diario que el petróleo impregnado en los sedimentos de las costas y el suelo afecta a los organismos que tienen estos lugares como ecosistema.

“La película de petróleo que queda en estos sitios impide el crecimiento de nuevas plantas”, dijo.

Díaz lamentó que la isla no solo carezca de la tecnología adecuada para “prevenir y mitigar” desastres sino que además acusa a sus empresas de no tener la suficiente cultura de prevención y la disciplina necesaria en estos casos.

Se estima que fueron afectados 300 metros de la playa El Judío, aunque también el crudo llegó a la playa El Tenis y en los alrededores del muelle de descarga en la base de supertanqueros.

La rápida actuación de las autoridades permitió que la mancha de petróleo no saliera de la bahía, lo que hubiese podido causar estragos en Varadero, el principal polo turístico cubano ubicado a solo 35 km del derrame.

El accidente ocurrió en el muelle número 1 de la base de supertanqueros cuando una avería en un buque vertió a la bahía el combustible. Inmediatamente fueron desplegadas barreras de contención y se movilizaron a decenas de trabajadores para eliminar el crudo.

En imágenes difundidas por la televisión oficial podían verse a los obreros con la única protección de una capa sacando cubos de crudo en las márgenes de la rada. Kirino Hernández, director de la Empresa Comercializadora de Combustibles explicó que se desplegaron 800 metros de barreras para contener el crudo.

No es la primera vez que un accidente de este tipo ocurre en Matanzas. En 1998, el choque entre el buque cisterna Bravo, de bandera de San Vicente y las Granadinas, y el petrolero panameño Shavadar provocó un serio derrame de petróleo que afectó también a la bahía, que ya estaba muy contaminada.

Hace solo unos meses un incidente similar ocurrió en la Bahía de Jagua, en Cienfuegos. Las lluvias intensas de la tormenta subtropical Alberto provocaron el desbordamiento de las piscinas de tratamiento de residuales de la refinería de esa ciudad, lo que provocó el derrame de 12,000 metros cúbicos de agua contaminada con petróleo a la Bahía.

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