Cuba

EEUU saca a Cuba de ‘lista negra’ y se despeja el camino hacia la apertura de embajadas

El gobernante cubano Raúl Castro y el presidente estadounidense Barack Obama conversan durante su encuentro en la Cumbre de las Américas, en Ciudad de Panamá, el 11 de abril de 2015.
El gobernante cubano Raúl Castro y el presidente estadounidense Barack Obama conversan durante su encuentro en la Cumbre de las Américas, en Ciudad de Panamá, el 11 de abril de 2015. Miami

Estados Unidos eliminó a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo, según anunció este viernes el Departamento de Estado, lo que allanaría el camino para la apertura de las embajadas.

“El plazo de 45 días de notificación al Congreso ha expirado, y el Secretario de Estado tomó la decisión final de rescindir la designación de Cuba como estado promotor del terrorismo, que se torna efectiva hoy, 29 de mayo”, dice la nota oficial.

La Casa Blanca declaró que este es “otro paso hacia una relación más normal y productiva entre Estados Unidos y el pueblo cubano” y añadió que si bien “EEUU tiene serias preocupaciones y desacuerdos con un amplio número de políticas y acciones de Cuba, estas caen fuera de los criterios relevantes para rescindir la designación de un país en la lista de estados patrocinadores del terrorismo”.

La salida de Cuba del listado—en el que fue incluida desde 1982, por su apoyo a las guerrillas centroamericanas—indica que Cuba “no ha proporcionado ningún soporte al terrorismo internacional en los últimos seis meses” y además “ha proporcionado garantías de que no apoyará actos de terrorismo en el futuro”, según expresa la comunicación de la cancillería estadounidense.

IMPORTANTE PASO PARA ABRIR EMBAJADAS

Con Cuba fuera de la “lista negra”, desapareció uno de los principales obstáculos hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas, pero aún quedan “asuntos adicionales que nuestros diplomáticos están tratando antes de alcanzar un acuerdo que permitiría la apertura de las embajadas”, dijo este viernes Josh Earnest, vocero de la Casa Blanca.

Pese a la expectativas y los comentarios optimistas, la rueda de negociaciones entre EEUU y Cuba concluyó la semana pasada sin asegurar un acuerdo para restablecer relaciones. En rueda de prensa Earnest se refirió nuevamente a algunos de los temas que aún continúan en discusión, entre ellos las limitaciones de movimiento a los diplomáticos.

“Han tenido lugar extensas discusiones sobre qué tipo de limitaciones van a ser impuestas en las actividades de los diplomáticos americanos en la isla de Cuba... Queremos asegurarnos que nuestros diplomáticos... tengan la habilidad de hacer su trabajo y eso incluye no únicamente reunirse con los líderes del gobierno sino también con los ciudadanos”, explicó el portavoz.

Earnest acaparó la atención la semana pasada al declarar que al presidente Barack Obama le “entusiasmaría” la idea de visitar La Habana antes del fin de su mandato, lo cual “puede aun caracterizarse como una aspiración presidencial”, afirmó este viernes. “Sería otro hito en los esfuerzos para normalizar las relaciones entre nuestros dos países”, agregó.

La decisión del Departamento de Estado también abre la puerta a que Cuba pueda unirse a instituciones multilaterales y acceder a la asistencia económica del Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, explica Christopher Swift, consejero de la firma Foley & Lardner LLP y ex funcionario de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro que ejecuta el programa de sanciones contra Cuba.

EEUU también podría ahora proporcionar alguna asistencia económica a Cuba, aunque Earnest dijo no tener información al respecto en este momento.

Sin embargo, como ya varios expertos han señalado, Swift considera que muchas sanciones contra Cuba se mantienen todavía en su lugar bajo diferentes leyes y la mayoría de las transacciones financieras continúan prohibidas por el embargo.

REACCIONES ENCONTRADAS

La salida de Cuba de la polémica lista —en la que ahora solo permanecen Irán, Siria y Sudán— ha provocado reacciones inmediatas y bastante distintas en ambos partidos y en grupos que apoyan o están en contra de la política de sanciones a la isla.

El ex gobernador de Florida y posible candidato presidencial, Jeb Bush, se apresuró a declarar que “ni la represión continuada en el país, ni las actividades de desestabilización de Cuba en el extranjero parecen suficientes para impedir que el presidente Obama haga más concesiones al régimen comunista de La Habana” y llamó al Congreso a “mantener la presión sobre Cuba”.

Desde el Congreso, la representante cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen criticó esta decisión, por “no estar basada en hechos sino en un intento desesperado de ofrecer más concesiones a los hermanos Castro a cambio de abrir una embajada en La Habana”.

Del mismo modo, el senador Bob Menéndez la consideró “peligrosa y equivocada” y dijo estar “desconcertado” ante la “lista de concesiones unilaterales de la Administración Obama [que] sigue creciendo sin ninguna señal de reciprocidad de un despótico y revigorizado régimen castrista”.

En cambio, la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi —quien viajó a La Habana en febrero— alabó la medida del Departamento de Estado, la cual en su opinión “removió el peso de una estrategia caduca”, mientras el senador Ben Cardin la consideró como “un paso necesario para establecer una relación más constructiva con Cuba”.

“La normalización de relaciones entre nuestros países es vital para promover los derechos humanos y la prosperidad en toda la región”, añadió Pelosi.

Engage Cuba y Cuba Now, dos organizaciones que abogan por el levantamiento de restricciones de viajes y comercio, también comentaron positivamente sobre el tema.

“Concluimos otra semana con noticias esperanzadoras que reflejan el increíble ritmo de los cambios en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Los que abogan por el status quo en ambos países, deben tomar nota. La Guerra Fría ha terminado”, declaró James Williams, presidente de Engage Cuba, en un comunicado.

Ric Herrero, director ejecutivo de Cuba Now, subrayó que “aunque hay mucho que criticar sobre las tácticas represivas del gobierno cubano, fue cada vez más obvio en los últimos años que la inclusión de Cuba en la lista era el resultado de cálculos de política doméstica, más que de hechos concretos”.

En declaraciones a EFE desde Miami, Pedro Rodríguez, director de la Fundación por los Derechos Humanos en Cuba, opinó, por el contrario, que la decisión fue “muy precipitada y arbitraria” pues “desconocemos si Cuba ha hecho algo para salir de la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios