Cuba

Nueva política de EEUU para ofrecer visas a cubanos genera críticas y malestar

EEUU anuncia que visados a cubanos serán de una sola entrada y por tres meses

La encargada de negocios de la embajada de EE.UU. en La Habana, Mara Tekach, anunció el 15 de marzo de 2019 que los visados para los cubanos servirán para una sola entrada a EE.UU. Las visas será válidas solamente durante tres meses.
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La encargada de negocios de la embajada de EE.UU. en La Habana, Mara Tekach, anunció el 15 de marzo de 2019 que los visados para los cubanos servirán para una sola entrada a EE.UU. Las visas será válidas solamente durante tres meses.

La nueva política de Estados Unidos para otorgar visas a los cubanos dañará a las familias y tendrá efectos perjudiciales en el incipiente sector privado, aseguraron expertos, activistas y cubanos de la isla que conversaron con el Nuevo Herald.

El Departamento de Estado anunció la semana pasada que eliminaba la visa por cinco años con entradas múltiples para los cubanos, quienes ahora si quieren visitar EEUU solo podrán optar por una visa de hasta tres meses y con una sola entrada. Mara Tekach, encargada de negocios de la embajada estadounidense en La Habana, anunció el cambio el viernes y dijo que respondía a un “alineamiento de reciprocidad”.

La medida obstaculiza aún más los viajes a EEUU, pues desde el cierre de los servicios consulares en la embajada en La Habana en el 2017 los cubanos deben viajar a un tercer país para solicitar una visa para entrar a EEUU, lo que aumenta considerablemente los costos.

“Como miembro de una familia marcada por la emigración, me preocupa gravemente esta situación en el plano personal”, comentó Camilo Condis, quien tiene familiares en EEUU y varias licencias para ejercer el trabajo privado en La Habana. “Poner en riesgo la capacidad de las familias cubanas de mantener una relación cercana, personal, por meros intereses políticos, demuestra que, más allá de los discursos y justificaciones que se esgriman, no es en el pueblo cubano en quien se piensa cuando se toman estas nefastas decisiones”.

“La Administración pretende apoyar al pueblo cubano con su política y sus acciones. Es difícil ver cómo la reducción de la validez de la visa cumple con esa norma”, declaró Emily Mendrala, directora ejecutiva del Center for Democracy in the Americas. “Por el contrario, la acción de hoy aumentará la separación familiar y disminuirá el apoyo al pueblo cubano“.

Una funcionaria del Departamento de Estado dijo en un correo electrónico que la decisión fue el resultado de una revisión del principio de reciprocidad en el otorgamiento de visas de no inmigrante en todo el mundo, a partir de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en marzo del 2017.

“Durante esa revisión, el Departamento observó discrepancias entre el régimen de visas de Cuba y el de los Estados Unidos. Dado que Cuba no pudo cambiar su régimen de visas, Estados Unidos está obligado por ley a reducir la validez para que coincida con las prácticas de Cuba”, señaló la funcionaria. “Consideramos todos los factores relevantes, incluida la validez y el número de entradas, al determinar si los regímenes de visa son recíprocos”.

Cuba ofrece visas de turismo por dos meses a los viajeros estadounidenses, que pueden comprarlas online o en el aeropuerto y sin una cita consular previa. Si bien las visas que expide Cuba son de corta duración, son mucho más fáciles de obtener. Según cifras del gobierno cubano, más de 600,000 estadounidenses viajaron a la isla en el 2018, la mayoría a bordo de cruceros. En cambio, en el año fiscal 2018, el Departamento de Estado otorgó solo 4,918 visas a cubanos para visitar a familiares, hacer turismo, negocios o para recibir tratamiento médico en EEUU.

El Departamento de Estado no pudo ofrecer ejemplos de otros países con los que se hubieran tomado medidas similares basadas en el principio de reciprocidad.

“No es cierto que esta decisión haya sido tomada bajo un criterio de reciprocidad, toda vez que Cuba ofrece todas las facilidades para que los ciudadanos estadounidenses, desde cualquier país del mundo, incluidos los propios Estados Unidos, obtengan un visado, que se expide al momento, para viajar a Cuba”, declaro el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en un comunicado.

“La razón oficial de este cambio de regla es poco convincente”, opinó Ricardo Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group. “Ignora el hecho de que los ciudadanos estadounidenses pueden obtener fácilmente una visa cubana de turista en un aeropuerto de los Estados Unidos justo antes de abordar un avión. Esto está muy lejos de los obstáculos que enfrentan los ciudadanos cubanos, quienes ahora deben viajar a las embajadas de los Estados Unidos en terceros países y pasar una entrevista con un funcionario consular, antes de obtener la visa equivalente. No hay nada recíproco en hacer que sea mucho más difícil para un ciudadano cubano visitar los Estados Unidos que para un ciudadano estadounidense visitar Cuba”.

Más allá de los comentarios emitidos por el Departamento de Estado, ningún funcionario del gobierno de EEUU ha defendido la decisión o explicado cómo encaja en la política hacia Cuba del presidente Trump. La oficina del Senador Marco Rubio, uno de los artífices de la política hacia Cuba, supo de la medida por los reportes en la prensa el viernes y solicitó más información al Departamento de Estado, según dijo una fuente a el Nuevo Herald. El senador no pudo ser contactado el miércoles porque estaba viajando a Haití.

La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentario de este diario.

La visa por cinco años fue establecida por el gobierno de Barack Obama en el 2013 para promover los contactos entre los pueblos de ambos países. El gobierno de Donald Trump ha revertido varias de las medidas tomadas por su predecesor, quien restableció las relaciones diplomáticas con Cuba en el 2015, pero ha mantenido otras, sobre todo aquellas relacionadas con los viajes a Cuba y actividades en “apoyo al pueblo cubano”. En el memorando presidencial firmado por Trump en junio del 2017 en Miami, se establece como política que EEUU contribuirá al “desarrollo de un sector privado cubano independiente del control gubernamental” y aumentará el “apoyo al pueblo cubano a través (...) de los viajes legales”.

Expertos y activistas han salido a cuestionar al unísono la medida que, a su juicio, afecta justo a quienes la política del presidente dice querer ayudar.

“El sector privado de Cuba ha enfrentado grandes obstáculos desde que se detuvo el procesamiento de visas en La Habana”, dijo Mendrala. “Muchos de los que han gastado el costo de viajar a un tercer país para solicitar la renovación de la visa para [viajar a] los Estados Unidos, dependen de la opción de visa de entrada múltiple por 5 años para mantener sus negocios”.

Miguel Ángel Morales, dueño del restaurante La Moneda Cubana, en La Habana Vieja, dijo haber viajado más de 20 veces a EEUU en los últimos cinco años para comprar condimentos, insumos y otros artículos para su restaurante. “Todo lo básico en un restaurante, los platos, las copas, los artículos de mantenimiento, todo se compra fuera porque no hay esos productos en Cuba”, dijo Morales por teléfono.

Morales dijo que a veces ha tenido que viajar solo para comprar condimentos.

Pero las compras en Wallmart o Home Depot no son los únicos beneficios de viajar a EEUU para estos emprendedores. La posibilidad de estar en contacto “con emprendores con negocios similares, aprender las mejores prácticas y cómo funciona un mercado (...) es una experiencia transformativa para ellos”, destacó Guennady Rodríguez, quien fue asesor legal de Cuba Emprende, una initiativa de la Iglesia Católica para entrenar a los cubanos dueños de negocios privados.

Morales renovó su visa de cinco años antes de su eliminación, pero otros cuentapropistas que no han sido tan afortunados tendrán que viajar a otros países como Panamá o México a comprar las mercancías, dijo, o pagarlas más caras a aquellos cubanos con pasaporte español, por ejemplo, que pueden viajar a EEUU sin limitaciones.

Según John Kavulich, presidente del U.S-Cuba Trade and Economic Council, la decisión de cancelar las visas de entradas múltiples podría no ser meramente el resultado de un proceso burocrático. El gobierno cubano no ha escuchado los reclamos de los trabajadores por cuenta propia, quienes han abogado durante años por la posibilidad de acceder a un mercado mayorista o incluso de importar diretamente los productos que necesitan. La eliminación de las visas de cinco años tendría como uno de sus objetivos poner presión al gobierno cubano para que abra un mercado mayorista, sugirió a Kavulich un funcionario estadounidense.

“Si la fuente de John es precisa, la razón detrás de la decisión no tiene nada que ver con la ventaja de la reciprocidad sino con la reversión de Bolton-Pompeo-Rubio a las tácticas de la olla de presión representadas en el embargo”, comentó Ted Henken, autor de varios libros sobre Cuba y profesor de Baruch College. “Sin embargo, este razonamiento tiene muchos problemas. Primero, está Panamá y otras fuentes adonde pueden ir. La táctica esencialmente busca usar al asediado sector privado emergente como peón en un juego político y va a haber un enorme daño colateral a las familias cubanas, activistas de la sociedad civil que buscan viajar, así como al contacto entre personas que había aumentado durante la última década”.

Es difícil también no ver la decisión en el contexto de lo que está pasando con Venezuela, añadió Kavulich. El gobierno de Trump ha señalado en múltiples oportunidades al gobierno cubano como uno de los factores que ha impedido la resolución de la crisis política en Venezuela y está considerando más sanciones contra el gobierno de la isla, entre ellas su regreso a la lista de estados que patrocinan el terrorismo. A inicios de marzo, la administración permitió las demandas por propiedades confiscadas sin compensación a compañías cubanas en una lista de entidades sancionadas.

Hasta ahora, el gobierno cubano no ha dado señales de que cambiará su posición hacia Venezuela. El canciller cubano Bruno Rodríguez publicó el martes en Twitter lo siguiente: “Rechazo enérgicamente y denuncio el macartismo del presidente Trump [de] EEUU y su reiteración imperialista de la Doctrina Monroe. Cuba seguirá siendo libre, socialista y solidaria con Venezuela frente a la amenaza que significan ‘todas las opciones sobre la mes’ como reiteró”.

Mientras tanto, el malestar aumenta entre los cubanos en la isla y en la Florida. Cientos de cubanos dejaron comentarios en la página de Facebook de la embajada estadounidense en La Habana, frustrados por el cambio en los visados y la paralización del programa de reunificación familiar desde fines del 2017.

“Los cubanos no necesitan que los Estados Unidos les enseñen o convenzan de que el gobierno cubano y sus políticas represivas son los principales responsables de sus problemas”, comentó Henken. “Sin embargo, la política [de visados] probablemente provocará enojo, confusión y exasperación en los cubanos que esperaban un mayor apoyo y oportunidad de la política de los Estados Unidos”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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