Cuba

Nueva política hacia Cuba genera temores y esperanzas en la comunidad cubana

La Administración de Trump impone límites a las remesas a Cuba

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, anunció el 17 de abril de 2019 en Miami que la Administración de Donald Trump implementará totalmente la ley Helms-Burton y que restringirá los viajes y las remesas que se envíen a Cuba.
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El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, anunció el 17 de abril de 2019 en Miami que la Administración de Donald Trump implementará totalmente la ley Helms-Burton y que restringirá los viajes y las remesas que se envíen a Cuba.

Mientras en Miami un grupo de exiliados celebraba las restricciones de viajes y remesas a Cuba, quienes tienen familiares en la isla se mostraban preocupados por las consecuencias que tendrán estas nuevas medidas sobre la ya débil economía del país caribeño.

“¿Volverán las prohibiciones como en tiempos de [George W.] Bush?”, preguntó Jesús Fernández, un cubanoamericano dueño de una pequeña compañía que transporta pasajeros entre Miami y Tampa.

Fernández, quien vive en Estados Unidos hace cuatro años y tiene tres hijos en Cuba, dijo que “mientras las sanciones no afecten los viajes familiares” le parecen bien, pero que “lamentablemente” quienes pierden con la presión sobre la isla son “los cubanos de a pie”.

“Tengo a mis hijos en Cuba. Cuando la situación se deteriore, quien tendrá que mandar más remesas seré yo. Al final, el peso de la política hacia Cuba lo pagamos los cubanoamericanos”, dijo.

Las nuevas medidas fueron anunciadas este miércoles por el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, y llegan en un momento de especial tensión, cuando la isla la se prepara para una nueva crisis tras la debacle económica de su principal benefactor, Venezuela.

Bolton anunció que el gobierno de Estados Unidos sólo permitirá el envío de remesas hasta un límite de $1,000 cada tres meses y que restringirá los viajes de estadounidenses, lo que calificó como “turismo camuflado”. La medida no afecta a los viajes por motivos familiares.


También celebró con representantes del exilio histórico cubano la activación de la Ley Helms-Burton, que permitirá a personas cuyos bienes fueron expropiados por el gobierno revolucionario de Fidel Castro entablar demandas en tribunales norteamericanos contra quienes “trafiquen” con esas pertenencias.

En los últimos meses la escasez de productos de primera necesidad como aceite, pan, huevos o pollo han generado filas inmensas a lo largo de todo el país. Las autoridades han dicho que deben $1,500 millones a los proveedores de alimentos, por lo que se han visto obligados a reducir las importaciones. Cuba importa cerca del 80 por ciento de los alimentos que consume.

Para Carlos Valdés, un cubano que llegó a Miami en 1980 tras el éxodo del Mariel, las nuevas medidas hacia la isla son “la única manera de hacer presión” al gobierno. “Estoy de acuerdo con que corten el flujo de dólares a Cuba. Los únicos beneficiados de la política del gobierno de Obama fueron los militares a los que le dieron todo sin pedir nada a cambio”, agregó.

Valdés aseguró que los cubanos de la isla no tienen “nada que perder” con la nueva política. “¿Qué van a perder? Llevan 60 años en la miseria, con salarios de esclavos, sin comida y sin derechos. Tanto han perdido que se les ha ido hasta el miedo y con el internet pueden enterarse de las cosas y descubrir que les han metido muchos años”, dijo telefónicamente desde Westchester, al oeste de Miami.

Muchas organizaciones del exilio histórico aplaudiearon la medida, mientras que otras, más cercanas a la política de deshielo impulsada por el expresidente, Barack Obama, rechazaron las sanciones.

“La hipocresía de la administración Trump que se acerca a las dictaduras más brutales del mundo en Arabia Saudita, Rusia y Corea del Norte, pero que afirma preocuparse por la democracia y los derechos humanos en Cuba, es como vivir en un universo paralelo”, dijo James Williams, presidente de Engage Cuba, un grupo que promueve el acercamiento entre ambos países.

Por su parte la Asamblea de la Resistencia Cubana calificó las medidas como “una gran victoria” para “todas las víctimas del régimen comunista de Cuba” y aseguró que habían presentado nuevas propuestas a Bolton “de vital importancia hacia el objetivo supremo de la libertad de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.

Reaccion dentro de Cuba

Desde Cuba el periodista independiente Maykel González Vivero, quien dirige la revista de minorías Tremenda Nota, dijo que las nuevas medidas crearán un problema para los cubanoamericanos “que invierten en la isla de forma personal o a través de testaferros”.

“Las remesas de subsistencia seguirán llegando. Aunque el daño que recibirá la economía del régimen cubano es evidente, también creo que se afecta la libertad de quienes ya no podrán disponer de su dinero en beneficio de otras personas en Cuba”, dijo González.

“Quienes envían remesas a Cuba no sienten que estén beneficiando al régimen cubano, aunque sepan que se beneficia por la tangente. Pero no envían ese dinero para echarle una mano al gobierno, sino a gente de a pie que está experimentando ya una precariedad mayor en medio de la actual crisis de alimentos y medicamentos”, agregó.

Para el comunicador, la puesta en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton obligará a muchas empresas europeas a “asumir sus responsabilidades” con los legítimos propietarios de los bienes expropiados.

“La alianza empresarial con el régimen de La Habana implica, sin duda, una alianza política que tiene un alto precio para los cubanos, que hemos visto eternizarse el abuso de poder”, añadió y puso como ejemplo el reciente viaje a la isla de Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, quien se negó a reunirse con opositores durante su visita a La Habana.

Camilo Condis, un cuentapropista cubano que radica en La Habana, calificó a las nuevas medidas de “hipócritas”. Muy activo en Twitter, el empresario considera que las nuevas regulaciones son “dictadas al oído” de Trump por el influyente senador republicano de Florida Marco Rubio y se pregunta cómo el pueblo cubano puede beneficiarse con estas restricciones.

“Acá las sanciones no vienen con nombres y apellidos, sino que van dirigidas a pisotear al pueblo cubano”, agregó Condis en Twitter e hizo un recuento de medidas que a su juicio han afectado a la sociedad civil de la isla, entre ellas la reducción de los servicios consulares en la embajada de EEUU en La Habana y las limitaciones de los viajes a la isla.

“Prefiero que digan abiertamente que el objetivo es ganar financiación y apoyo de los cubanoamericanos que están a favor de más sanciones. Esos que no tienen familia en Cuba y no saben ni cómo ir del Coppelia al Yara. Eso es válido. Decir que nos apoyan, no”, agregó el emprendedor.

Otro joven emprendedor en la isla que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias dijo que “la percepción del pueblo de a pie” es que Estados Unidos “abandonó a los cubanos a su suerte”.

“Si para apretar al gobierno hay que exprimir a todo un pueblo, no creo que el cubano de a pie esté dispuesto a ese sacrificio”, apuntó.

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Periodista cubano. Amante de las palabras, la historia y la investigación. Cuban journalist. Lover of words, history and research.


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