Cuba

Piden resolución para exigir a Cuba que extradite a fugitivos buscados por el FBI

Los senadores Marco Rubio y Bob Menendez solicitaron este miércoles que se apruebe una resolución para exigir a Cuba la extradición de Joanne Chesimard, de William Morales y de otros fugitivos de Estados Unidos que están en la isla.

Chesimard está en la “Lista de los terroristas más buscados” del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por el asesinato de un policía de Nueva Jersey en 1973, por el que fue condenada a cadena perpetua, de la cual cumplió dos años y luego se fugó y huyó a Cuba, según las autoridades.

Según la ficha de búsqueda y captura del FBI, William “Guillermo” Morales ejerció como experto en explosivos del grupo Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), una “organización extremista” que luchaba por la independencia de Puerto Rico de Estados Unidos.

La petición de que el Senado vote una resolución fue presentada por dos importantes senadores, ambos miembros de la comisión de relaciones exteriores de la cámara alta, Rubio por el Partido Republicano y Menéndez como representante de los demócratas.

Las resoluciones son mecanismos del Senado para expresar posiciones que no son vinculantes y no requieren de otras acciones de la cámara baja.

Chesimard era miembro de la organización armada Ejército de Liberación Negro cuando el 2 de mayo de 1973 se topó junto a dos cómplices con una patrulla policial en una carretera del estado de Nueva Jersey.

Un policía murió en el tiroteo, así como un miembro de la banda. Chesimard pudo huir, pero fue apresada y acusada de asesinato en 1977. Tras ser condenada a cadena perpetua, ingresó en un penal del que huyó menos de dos años después.

La activista fue detectada en Cuba en 1984 y el FBI cree que sigue refugiada en la isla.

Según las autoridades estadounidenses, el grupo FALN -que estuvo activo en la década de 1970 y a principios de la siguiente- cometió más de 100 ataques con explosivos que provocaron muchos muertos y heridos y dejaron millones de dólares en daños.

En agosto del 2018 Cuba entregó a Estados Unidos a un ciudadano del país que estaba requerido por la justicia y que llevaba pocos días en la isla.