Cuba

Revocan permiso de construcción de iglesia cubana, sospechan represalia del gobierno

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El pastor habanero Adrián Pose lidera Casa de Gloria, un movimiento protestante que no pertenece a ninguna denominación cristiana en particular.
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El pastor habanero Adrián Pose lidera Casa de Gloria, un movimiento protestante que no pertenece a ninguna denominación cristiana en particular.

El gobierno cubano ha decidido revocar el permiso de construcción de una iglesia bautista en el oriente de Cuba, según denunció el pastor Amado Ramírez desde Holguín, en el Oriente de Cuba, en lo que podría ser una represalia por la postura de la comunidad cristiana ante el referendo constitucional celebrado el pasado 24 de febrero.

“Teníamos todos los permisos en orden, pero desde la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista se nos informó por teléfono que el permiso de construcción había sido cancelado”, explicó Ramírez. Las autoridades dijeron que la solicitud sería estudiada por el Consejo de Ministros, el órgano administrativo y ejecutivo de más alto rango en el país y que eso podría tomar “algún tiempo”, añadió.

El Nuevo Herald intentó comunicarse infructuosamente con la oficina de asuntos religiosos del Partido Comunista.

“Nuestra iglesia es una de las más antiguas en la provincia, fundada en 1932 y la primera en organizarse en la ciudad”, añadió Ramírez, quien lamentó que su comunidad ha tenido que gastar más de $1,500 en trámites, cuando el salario medio en la isla ronda los $30 al mes, según cifras oficiales.

El pastor cree que la revocación del permiso de construcción puede guardar “estrecha relación” con la postura crítica de la iglesia ante el referendo constitucional de 2019. Varias iglesias se opusieron a algunos de los postulados de la nueva constitución, entre ellos el matrimonio igualitario, lo que obligó al gobierno a eliminar el artículo 68, que permitiría el matrimonio gay, y a sustituirlo por el artículo 82 con la promesa de un plebiscito para consultar al país sobre un nuevo código de familia.

La campaña de las iglesias evangélicas tomó por sorpresa al Estado y la sociedad civil cubana, llegando incluso a solicitar permiso para manifestarse públicamente en contra de una iniciativa encabezada por Mariela Castro, la hija del ex gobernante Raúl Castro. Varios pastores denunciaron presiones por parte del Partido Comunista para que se unieran a la campaña a favor de la aprobación del proyecto de reforma constitucional.

La Iglesia Bautista Maranatha, en la ciudad de Holguín, había recibido el permiso necesario para levantar un nuevo templo en febrero de 2017 por parte de la Dirección Provincial de Justicia, tras una larga batalla legal.

A partir de entonces el pastor junto a sus líderes religiosos comenzaron “un largo y tortuoso proceso de trámites” para conseguir la licencia de construcción que emite el Departamento de Planificación Física. Para las gestiones tuvieron que acudir al Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, así como a las oficinas de Planificación Física de Holguín, pagando numerosos importes.

CSW, una ONG internacional dedicada a la promoción de los derechos humanos y especializada en libertad religiosa, rechazó la decisión del gobierno cubano de revocar el permiso de construcción a la iglesia Maranatha.

“El uso de la burocracia gubernamental y los interminables requisitos para los permisos que pueden cancelarse arbitrariamente en cualquier momento es la típica forma en que el gobierno cubano busca controlar y restringir la libertad de religión o creencias en la isla”, dijo Anna-Lee Stangl, jefa de defensa de la libertad religiosa en CSW.

“Hacemos un llamado al gobierno cubano para simplificar y hacer procedimientos transparentes para que las asociaciones religiosas construyan y reparen edificios. Continuamos pidiendo reformas para que los grupos religiosos ya no sean rehenes de estas decisiones arbitrarias y manipuladoras”, agregó.

Maranatha había sido objeto en otras ocasiones de la saña del gobierno. En mayo de 2015 las autoridades intentaron confiscar el templo pero después de una campaña internacional rescindieron la orden. Según Ramírez, en el templo se reúnen cada domingo unos 700 bautistas y la iglesia ha crecido en otros barrios de la capital holguinera, realizando un fuerte trabajo misionero y de caridad.

Las iglesias evangélicas en Cuba han experimentado un rápido crecimiento tras la apertura religiosa que vivió el país en los años 90. La iglesia metodista cuenta con más de 80,000 fieles, mientras que otras denominaciones también tienen centenares de “casas templo” en todo el país.

“Holguín fue la provincia que más votos tuvo en contra de la nueva constitución, especialmente el municipio de Moa, que tiene un gran número de cristianos”, agregó el pastor. Según el líder religioso tras la aprobación de la reforma constitucional el diálogo entre las iglesias cristianas y el gobierno “se ha detenido un tanto”.

Según datos oficiales, la nueva constitución fue aprobada con más de 6,8 millones de votos por el “Sí” y niveles históricos de abstencionismo y votos en contra que sumaron más de 1,8 millones de electores. El gobierno hizo una feroz campaña por el “Sí” a través de los medios de comunicación y reprimió a activistas y opositores que pedían rechazar la reforma constitucional.

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