Cuba

Cuba y UE pulen su acuerdo bajo presiones de EEUU y disidencia

Por Carlos BATISTA AFP

Caso de Cuba advierte sobre incumplimiento de sanciones

Casi 60 años de sanciones contra Cuba han dañado la economía de la isla, afectado las capacidades del gobierno socialista y han obstaculizado el crecimiento económico. Pero no ha logrado el cambio político inmediato en el gobierno de la isla.
Up Next
Casi 60 años de sanciones contra Cuba han dañado la economía de la isla, afectado las capacidades del gobierno socialista y han obstaculizado el crecimiento económico. Pero no ha logrado el cambio político inmediato en el gobierno de la isla.

Cuba y la UE revisan este lunes en La Habana la marcha de su Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), que marca “el mejor momento” de su relación, perturbados por presiones de Estados Unidos y la disidencia local.

El segundo Consejo Conjunto está encabezado por el canciller Bruno Rodríguez y la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, quien inició el domingo en Cuba una gira regional que incluye a México y Colombia, con la situación en Venezuela en la agenda.

En un primer encuentro el domingo, Mogherini y Rodríguez abordaron “las nuevas medidas de bloqueo de EEUU contra Cuba”, según tuiteó el canciller cubano.

El ADPC fue suscrito en diciembre de 2016, un mes antes de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, y ratificado en noviembre de 2017, cuando La Habana y Bruselas comenzaron relaciones plenas, sorteando diferencias en temas sensibles como los derechos humanos.

- Helms-Burton y Venezuela -

“Estamos en el mejor momento de la relación entre Cuba y la Unión Europea de los últimos 25 años. Antes estuvo estancada durante veinte años, del 1996 al 2016, por la Posición Común de la UE, y desde 2016 nos hemos encontrado con mucho respeto”, dijo a la AFP Alberto Navarro, embajador de la UE en La Habana.

En un comunicado divulgado el viernes, la Comisión Europea adelantó que en el consejo se tratarán los efectos de la Ley Helms-Burton de Estados Unidos y la situación en América Latina.

El martes pasado, un Comité Conjunto Cuba-UE coincidió en “la importancia de incrementar el comercio y las inversiones”, así como “de contrarrestar la aplicación de la Ley Helms-Burton y sus efectos extraterritoriales”, según un comunicado oficial cubano.

El presidente Donald Trump ha recrudecido el embargo que Washington aplica contra Cuba desde 1962, revirtiendo el acercamiento que inició su antecesor Barack Obama. En vísperas de la llegada de Mogherini, Estados Unidos anunció nuevas restricciones sobre el envío de remesas y la prohibición de transacciones bancarias.

En esas línea, Trump activó en mayo el título III de la Ley Helms-Burton, congelado desde su promulgación en 1996, que permite demandar en tribunales estadounidenses a empresas extranjeras que administren bienes nacionalizados en Cuba por la revolución de 1959.

Estas reclamaciones amenazan con multas millonarias a empresas europeas que operan en Cuba y desalientan la inversión.

La UE es el principal inversionista en Cuba y su mayor socio comercial, con un intercambio que superó los 3,470 millones de dólares en 2018. “La cooperación la hemos triplicado”, agregó Navarro.

Washington justifica sus nuevas presiones alegando que Cuba es el sostén de Nicolás Maduro en Venezuela, principal aliado político y económico de la isla.

Caracas es también su primer suministrador de petróleo y el país donde trabajan más de 20,000 médicos, paramédicos y maestros cubanos, cuya labor deja sustanciales ingresos a la isla.

Canadá, líder del grupo de Lima, ha tratado de involucrar a Cuba en una solución negociada de la crisis venezolana. La Habana ha reiterado su apoyo “irrestricto” a Maduro.

La UE encabeza un Grupo de Contacto con los mismos fines y al parecer llega a La Habana con una idea similar a la de Canadá.

- Los espinosos DDHH -

Para poder llegar al ADPC, Cuba y la UE sortearon diferencias en libertades políticas y derechos humanos.

Cuba llega a este encuentro con una nueva Constitución que ratifica su régimen socialista, pero muestra avances en esos temas sensibles.

No obstante, la ilegal oposición interna, alentada por las políticas de Trump, llamó a “repudiar” el acuerdo con una manifestación pública el domingo, que no tuvo impacto conocido, más allá de una veintena de detenciones, según la oposición.

Las convocantes Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y Cuba Decide critican que el acuerdo “no se ha condicionado a cambios concretos en el sistema político-económico del país que garanticen el cese de la represión y el respeto a las libertades básicas”.

Y en una carta abierta, Martha Beatriz Roque y otras figuras de la oposición, llamaron a la UE a “retirar el apoyo” a Cuba para favorecer el “restablecimiento de la democracia”.

  Comentarios