Cuba

El deshielo con EEUU impulsa negocio agrícola en Cuba

En el 2001 el Congreso de Estados Unidos autorizó la venta de productos agrícolas, alimentos y medicinas a Cuba, pero con pago al contado y transporte en naves no cubanas.
En el 2001 el Congreso de Estados Unidos autorizó la venta de productos agrícolas, alimentos y medicinas a Cuba, pero con pago al contado y transporte en naves no cubanas. AP

El deshielo con Estados Unidos iniciado hace seis meses animó el negocio de las semillas agrícolas de Cuba, que ha recibido propuestas de venta de compañías europeas e intereses de compra de empresas norteamericanas, informó este miércoles un funcionario.

“Hay un incremento (de propuestas) sobre todo de Europa, de España fundamentalmente a partir de esa fecha”, dijo en rueda de prensa Manuel Rodríguez, director de la estatal Empresa Productora y Comercializadora de Semillas, del ministerio de Agricultura.

Con empresas estadounidenses “ya veníamos trabajando”, pues la isla importa semillas de cebolla y otros cultivos de origen norteamericano a través de un intermediario.

En el 2001 el Congreso de Estados Unidos autorizó la venta de productos agrícolas, alimentos y medicinas a Cuba, pero con pago al contado y transporte en naves no cubanas.

Las semillas han sido compradas a través de un intermediario, pues “el problema es de transacción bancaria, de forma de pago” debido al embargo estadounidense a la isla, explicó Rogelio Pupo, otro directivo de la empresa.

Rodríguez dijo que actualmente negocian con empresas estadounidenses la compra de semillas de hortalizas y la venta de semillas de papayas a ese país.

Explicó que la isla exporta una semilla de una variedad específica de papaya a México, cuyos frutos son vendidos en Estados Unidos, donde es muy popular. Algunas empresas de Estados Unidos están interesadas en cultivarlas en su país.

Cuba importa cada año $11 millones en semillas, de ellos ocho millones en semillas de patata (el 70% de las sembradas en la isla) y tres millones de otros cultivos, fundamentalmente hortalizas.

“Hasta ahora no hemos negociado con nadie que produzca semilla transgénica”, aseguró Rodríguez.

En el 2011 Cuba realizó experimentos con maíz transgénico para alimentación animal, pero el programa fue suspendido por “seguridad biológica”.

Rodríguez explicó que hay una decisión oficial de no usar cultivos transgénicos hasta tanto se pueda tener un control absoluto de las semillas, su destino y su uso.

Cuba intenta aumentar su producción y calidad de semillas -10.000 toneladas previstas para el 2015- siempre que eso sea rentable, dijo.

Para ello, la empresa cuenta con 997 productores, 90% de ellos privados, y 1.800 trabajadores en 15 laboratorios, 11 “biofábricas” y otras instalaciones.

Este año la empresa prevé inversiones por $6.9 millones.

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