Cuba

Critican a Obama por reporte sobre Cuba y tráfico humano

Un turista canadiense con una joven cubana en un hotel de la isla en el 2013.
Un turista canadiense con una joven cubana en un hotel de la isla en el 2013. Archivo

El ex gobernador de la Florida Jeb Bush y el senador Marco Rubio criticaron a la administración del presidente Barack Obama por influir en las calificaciones de varios países, entre ellos Cuba, en el reporte anual sobre trata de personas que publica el Departamento de Estado, según indica una investigación publicada por la agencia de noticias Reuters.

“Obama y el Departamento de Estado deberían avergonzarse de su manipulación puramente política de los aspectos de tráfico humano relacionados con Cuba”, escribió Bush en su cuenta de Twitter.

Por su parte, Rubio—quien preside el Subcomité de Relaciones Exteriores que supervisa los asuntos del hemisferio occidental, el crimen transnacional y los derechos humanos entre otros aspectos—calificó de “vergüenza” que Obama hubiera permitido la alteración del informe para beneficiar a “violadores perennes como Cuba y Malasia”, lo que ha puesto en peligro la integridad de ese reporte, expresó en un comunicado.

“El presidente y su administración han sentado un precedente peligroso que podría llevar a los países a creer que ellos pueden negociar no ser nombrados y avergonzados por sus abusos en la trata de personas, en lugar de adoptar realmente las reformas y luchar contra el problema”, agregó.

Según Reuters, la opinión de altos diplomáticos del Departamento de Estado habría prevalecido sobre la de los analistas de la Oficina de Vigilancia y Lucha contra la Trata de Personas de ese mismo Departamento (conocida como TIP), que estuvieron en desacuerdo con las las calificaciones de 17 países y solo “ganaron” tres de esas disputas.

Como resultado, países como Cuba, Malasia, China, India, Uzbekistán y México, terminaron con mejores calificaciones que las que los expertos de derechos humanos querían darles, dijeron fuentes consultadas por Reuters.

Cuba fue retirada del nivel 3 de la lista, en el que se incluye a los países con el peor récord en temas de trata de personas y trabajo forzado. Fue elevada a la “lista de observación del nivel 2” porque aunque el gobierno de la isla “no cumple completamente los estándares mínimos para la eliminación del tráfico, está haciendo esfuerzos significativos para hacerlo”.

De acuerdo con Reuters, este es el peor récord en los 15 años de trabajo de esa oficina, pero un vocero del Departamento de Estado dijo a el Nuevo Herald que se había seguido “escrupulosamente” la metodología para la confección del informe y explicó que “las decisiones finales se toman solo después de una rigurosa discusión y análisis entre la oficina de TIP, oficinas regionales relevantes y líderes en el Departamento de Estado”.

“El Secretario de Estado aprueba las narrativas finales de cada país y las calificaciones”, agregó.

Desde su publicación la semana pasada, miembros prominentes del Comité de Relaciones Exteriores del Senado cuestionaron la decisión de retirar a Malasia y Cuba de la lista negra de países que no combaten la trata de personas y pidieron una explicación al secretario Kerry.

El senador Bob Menéndez también criticó la “politización” del reporte.

“En Cuba”, dijo Menéndez en un comunicado, “los niños y adultos están sometidos a la trata sexual y el gobierno sigue perpetrando prácticas abusivas de trabajo forzoso, al coaccionar a decenas de miles de sus propios médicos y profesionales de la medicina para servir en el extranjero en condiciones que violan las normas internacionales. Como el propio informe del Departamento de Estado reconoce que no ha habido ningún progreso en el trabajo forzado en Cuba, cualquier actualización de la clasificación del país desafía el sentido común”.

El reporte del Departamento de Estado señala que en Cuba tiene lugar el tráfico sexual de menores, sobre todo vinculado al turismo, y que el gobierno ha informado sobre “esfuerzos” para luchar contra este fenómeno, aunque la información es escasa sobre este tema. También indica que el gobierno no reconoce el trabajo forzado de estudiantes o de médicos en terceros países como un problema.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) rechazó vehementemente la inclusión del país en la “lista de observación” del nivel 2.

“Cuba no debe figurar en ninguna lista unilateral ni ser objeto de vigilancia alguna”, declaró el MINREX en un comunicado, y señaló que el informe contiene “elementos tendenciosos y manipulados sobre el trabajo abnegado... que realizan nuestros colaboradores médicos en terceros países” .

Asimismo, alega que el “texto distorsiona el carácter educativo y formativo del sistema educacional cubano, que aplica la enseñanza martiana de vincular el estudio con el trabajo, al calificar como supuesto trabajo forzado esas tareas que realizan los estudiantes cubanos”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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