Cuba

Discuten posible cambio de política exterior hacia Cuba

El Arzobispo de Miami, Thomas Wenski y la periodista Mirta Ojito, directora de News Standards de Telemundo, durante la conferencia.
El Arzobispo de Miami, Thomas Wenski y la periodista Mirta Ojito, directora de News Standards de Telemundo, durante la conferencia. el Nuevo Herald

Políticos demócratas y académicos reunidos esta semana en un evento para invitados de la prensa nacional y extranjera en la Universidad de Columbia insistieron en que el presidente Barack Obama tiene la potestad y la oportunidad para cambiar significativamente la política hacia Cuba.

En la conferencia titulada “Covering Cuba in an era of change”, el congresista por Massachusetts, Jim McGovern, aseguró que los cambios no vendrían del Congreso, “donde ahora mismo no ganaríamos la votación para quitar la ley Helms Burton [que codifica el embargo] ni las restricciones de viaje”, dijo y añadió que “la única esperanza es que la administración tome acción”.

Este fue un llamado apoyado por el ex asesor de la Casa Blanca, el abogado Gregory Craig, quien afirmó que los Estados Unidos debían unilateralmente cambiar su política con Cuba, “independientemente de si liberan a Alan Gross o si mejoran las condiciones para la disidencia”, dijo.

Greg opinó que la política actual es “ineficiente” e impide a EEUU convertirse en “una fuerza positiva de cambio” en la isla. “Debemos cambiar nuestra política no porque queremos ser agradables con los cubanos sino porque es de interés nacional y no necesitamos la bendición de ellos para hacerlo”, aseguró.

Sin embargo, aunque ambos se refirieron a rumores sobre una posible medida de Obama después de las elecciones, McGovern admitió que esto podría no suceder pues “Cuba no es el asunto más importante de la política exterior de los Estados Unidos”.

El congresista también consideró que el país caribeño no pertenecía a la lista de los países que patrocinan el terrorismo y compartió su frustración sobre el bloqueo de las negociaciones para el canje del contratista Alan Gross, encarcelado en Cuba, por tres agentes cubanos condenados por espionaje en Estados Unidos.

McGovern, que es uno de los directores de la comisión de derechos humanos en el Congreso, dijo que una “apertura” con Cuba eliminaría el pretexto que usa el gobierno cubano “para justificar muchas de sus políticas represivas” y añadió que “hay políticos de línea dura en el gobierno cubano que quieren que nada cambie y están muy nerviosos, pero en cualquier caso, el futuro de los cubanos deben determinarlos los cubanos, no Washington”.

Varios expertos asistentes, entre ellos Peter Schechter, director del Centro Latinoamericano Adrienne Arsht del Atlantic Council, consideraron que aquellos que favorecen mantener el embargo constituyen una minoría en los Estados Unidos y que habría “poco daño político” para el presidente Obama y el partido demócrata si este promueve un cambio en ese sentido.

Parte del consenso sobre el cambio de la política hacia Cuba se basa en la tesis de que el voto cubanoamericano ya no es tan importante, pues el voto hispano en la Florida, que sigue siendo un estado clave para las elecciones presidenciales, se ha diversificado con la llegada de puertorriqueños, colombianos y otros grupos nacionales. Qué porcentaje de estos grupos finalmente vota y se moviliza fue una cuestión que quedó sin respuesta en las sesiones.

Asimismo, aunque la encuesta sobre Cuba que realizó recientemente la Universidad Internacional de la Florida encontró que la mayoría de los votantes cubanos en Miami Dade respaldaban eliminar el embargo, el profesor Guillermo Grenier, uno de los directores del estudio, señaló que pese al cambio demográfico que viene ocurriendo en el condado desde mediados de los 90 del siglo pasado, con la llegada de nuevos emigrantes cubanos, todavía el mayor número de los votantes cubanoamericanos corresponde a los que llegaron en las distintas oleadas migratorias hasta 1980, que estarían más movilizados políticamente que los “recién llegados”. Y para estos votantes, “Cuba todavía importa”, añadió Grenier.

Otros invitados al evento—organizado por la Graduate School de Periodismo de Columbia—discutieron temas centrales para entender el contexto cubano actual. Los historiadores Louis Perez ,de la Universidad de North Carolina, y Alejandro de la Fuente, de la Universidad de Harvard, se refirieron a la centralidad de la soberanía nacional en el discurso político cubano y el resurgimiento del racismo en la Cuba contemporánea, respectivamente.

Por su parte, el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, en conversación con la periodista y directora de News Standards de Telemundo, Mirta Ojito, resumió la historia de la diáspora cubana en la Florida y el papel de la Iglesia católica en promover la reconciliación y el diálogo entre los cubanos.

Sobre la Ley de Ajuste Cubano, que otorga beneficios especiales a los cubanos que llegan a Estados Unidos, el arzobispo consideró que “la solución no es tratarlos tan pobremente como a los demás inmigrantes. Por el contrario, la ley es un modelo de cómo debemos tratar a otros inmigrantes y ha sido una de las causas del éxito del exilio cubano”, opinó.

Otros presentadores se refirieron a proyectos de colaboración entre Cuba y Estados Unidos en el campo de la medicina, la economía sustentable y la conservación de los océanos y cómo estos podrían expandirse en caso de un cambio de política.

Voces cubanas

El escritor Orlando Luis Pardo Lazo, la bloguera independiente Miriam Celaya y el músico y artista plástico David Escalona, dieron una visión más cercana de Cuba con sus testimonios sobre el quehacer del periodismo y el arte independientes en la isla.

En un panel moderado por el profesor de Baruch College, Ted Henken, Celaya y Pardo Lazo destacaron que en la isla no pueden dialogar con las autoridades ni con académicos o periodistas oficiales, y se refirieron a la “campaña de descrédito” de la que son objeto en los medios y la blogosfera oficial. “Somos interlocutores en Estados Unidos pero no en Cuba”, destacó Celaya.

La bloguera relató cómo lograba conectarse a Internet por distintas vías en la isla para enviar sus artículos y colaboraciones con 14ymedio, el periódico digital creado por la bloguera Yoani Sánchez, aunque recordó que sobre ellos pende “la ley 88”, un decreto conocido como “Ley Mordaza” que limita la libertad de expresión.

Sobre el impacto del nuevo medio en los lectores cubanos, Celaya dijo que era “muy bajo, por la escasa conectividad” aunque lograron introducir el contenido del periódico en los llamados “paquetes”, un compendio digital de información, series de televisión, películas y videos musicales que se distribuye de manera informal en Cuba.

Sobre la reforma promovida en la isla por el gobierno de Raúl Castro, Celaya y Escalona destacaron el impacto positivo de la nueva ley migratoria cubana, que les permite viajar al extranjero y participar en entrenamientos, conferencias y conciertos, así como adquirir tecnología para su trabajo en Cuba.

Escalona, que pertenece al colectivo artístico Omni Zona Franca, originado en Alamar, relató también como se han ido reduciendo los espacios de expresión y reunión para los artistas independientes en la isla, con el cierre de festivales y el control sobre los lugares de actuación pública.

“El cubano está listo para prosperar, pero hace falta que quienes están en el poder, pasen la pelota”, opinó el artista.

El evento concluyó este sábado con varios paneles en que reconocidos periodistas y escritores, entre ellos Jon Lee Anderson, Ann Louise Bardach y Achy Obejas, analizaron la cobertura que realiza la prensa estadounidense sobre Cuba.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres

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