Cuba

Gobierno cubano reacio a responder a nuevas medidas de Obama

La secretaria de Comercio de EEUU, Penny Pritzker, y el canciller cubano Bruno Rodríguez, durante su encuentro el miércoles 7 de octubre en La  Habana.
La secretaria de Comercio de EEUU, Penny Pritzker, y el canciller cubano Bruno Rodríguez, durante su encuentro el miércoles 7 de octubre en La Habana. AFP/Getty Images

El gobierno cubano volvió a dejar claro esta semana que no será recíproco en las negociaciones con Estados Unidos y que condiciona el progreso en la relación a la eliminación del embargo.

“Hablar de concesiones es decir: ‘qué vamos a dar a cambio de…’ y realmente es el pueblo cubano el que ha sido afectado. Tenemos derecho a nuestra soberanía y nuestra independencia. No es Cuba la que debe hacer concesiones, son los Estados Unidos, quienes han impuesto todas esas medidas”, dijo la directora de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, Ana Teresa Igarza Martínez durante una conferencia el jueves sobre los daños económicos que ocasiona el embargo de EEUU.

La conferencia de prensa –transmitida en vivo por el canal de YouTube del Ministerio de Relaciones Exteriores y en la que participaron también Orlando Hernández Guillén, presidente de la Cámara de Comercio de Cuba y María del Carmen Orellana, directora general de mercadotecnia del Ministerio de Turismo– sucedió al viaje de la Secretaria de Comercio de EEUU, Penny Pritzker, quien regresó de La Habana sin ningún acuerdo firmado.

“La secretaria Pritzker tenía prohibido por ley promover las exportaciones americanas, así que nadie la esperaba de vuelta con ningún tipo de progreso sobre comercio”, comentó al Nuevo Herald, James Williams, quien dirige la coalición de cabildeo en el Congreso, Engage Cuba.

Sin embargo, John Kavulich, al frente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council, y quien participó en un evento en Miami este viernes sobre comercio con Cuba, considera que el viaje de la Secretaria fue “prematuro” y debió haber esperado a que el gobierno de Raúl Castro respondiera a las regulaciones implementadas por la administración del presidente Barack Obama este año.

En septiembre, los Departamentos de Tesoro y Comercio autorizaron que organizaciones religiosas y educativas así como compañías de telecomunicaciones o de viajes, entre otras, pudieran abrir oficinas y cuentas bancarias en la isla. También eliminaron otras trabas para que ferrys, cruceros y aerolíneas establezcan servicios regulares en Cuba.

Hasta ahora, el gobierno cubano no ha respondido a ninguna de estas medidas, pese a que, según Kavulich, esto no debilitaría sus posiciones y sería positivo para la economía de la isla, pues una mayor presencia de compañías estadounidenses ayudaría también a establecer mayor credibilidad ante acreedores internacionales.

Las compras de productos agrícolas a compañías estadounidenses han disminuido en el último año un 44%, lo que expertos consideran ha sido utilizado como un mecanismo de presión a los empresarios para que exijan al Congreso la eliminación del embargo.

Igarza respondió en la conferencia del jueves que “no es que no queramos comprarle a EEUU, es que las medidas impuestas nos afectan demasiado”.

Al mismo tiempo, el gobierno cubano sí ha permitido el establecimiento de más vuelos charters, la llegada de más visitantes estadounidenses y ha cuadruplicado las importaciones de productos médicos de EEUU, autorizando “todo lo que no conlleva un esfuerzo demasiado grande y trae grandes dividendos. Lo que no quieren hacer es tomar los pasos que permitirían a las compañías estadounidenses tener una presencia física en la isla” agregó el experto.

El presidente Obama no tiene capacidad de ejercer presión porque renunció a ella cuando dijo que quiere todo normalizado

John Kavulich, U.S.-Cuba Trade and Economic Council

Priztker llegó a la isla con la intención de explicar el nuevo marco regulatorio y presionar por más liberalización por la parte cubana.

Los funcionarios reaccionaron a la visita de Pritzker señalando que “casi todas las medidas que se han flexibilizado hasta el momento se dirigen al sector privado, aspecto en el que no estamos en desacuerdo. Pero los Estados Unidos están buscando que las operaciones sean directas y omitan los canales cubanos establecidos”, según declaró Igarza.

En enero, la administración de Obama dictó regulaciones que autorizan determinadas exportaciones a los trabajadores por cuenta propia en Cuba. Sin embargo, cualquier exportación a la isla solo puede ser procesada a través de empresas estatales, lo cual ha impedido en la práctica el impacto de esa medida.

Estas circunstancias no serán modificadas en el futuro inmediato, según indicó la funcionaria, quien agregó que “en cuanto a las telecomunicaciones, ETECSA tiene exclusividad en ese sector y revertir esto, sería alterar lo que hoy tenemos aprobado para realizar concesiones a los Estados Unidos”.

Mientras, empresas de otros países continúan haciendo negocios con ETECSA sin temor a la competencia de compañías estadounidenses. La irlandesa Ding acaba de abrir un servicio que permite recargar desde el extranjero las llamadas cuentas “Nauta”, un servicio para acceder a internet que ofrece ETECSA .

Ding lleva trabajando con ETECSA desde el 2010, en la recarga de celulares y ya ha realizado 8 millones de transacciones de ese tipo. La directora de Operación para las Américas de Ding, Erika Zambrano, elogió la profesionalidad de los trabajadores de Etecsa y comentó que su compañía no se ha visto perturbada por el interés de las empresas de EEUU para entrar en el mercado cubano.

“Sentimos que todo va caminando igual. Es decisión de ETECSA si quieren añadir otros proveedores”, dijo.

Hasta ahora, Verizon, Sprint, Metro PCS e IDT han firmado acuerdos modestos con ETECSA para ofrecer algunos servicios de llamadas y roaming.

Una danza de elefantes

Kavulich advierte que la estrategia del gobierno cubano de insistir en el fin del embargo antes de reaccionar ante las medidas de EEUU puede tener un efecto limitado, porque “en algún momento, las compañías se van a cansar de visitar una Disneylandia –y esto es solo una analogía– y no disfrutar de las atracciones. Los negocios no van a estar esperando porque hay muchos otros mercados que son más abiertos.”

“El presidente Obama ha tomado mucho riesgo político y empleado su capital político para crear oportunidades. Sería útil que el gobierno cubano diera algunas garantías de que ese esfuerzo no ha sido desperdiciado”, sugirió.

Si el gobierno cubano no está reaccionando a las oportunidades ofrecidas por la Administración es “porque el presidente Obama no tiene capacidad de ejercer presión porque renunció a ella cuando dijo que quiere todo normalizado, que iba a hacer todo lo que pudiera desde el punto de vista regulatorio. Él quiere ir a Cuba y, si tú eres Cuba y sabes que le quedan unos meses en el cargo, vas a esperar a ver qué más puedes sacar”, subrayó.

Creo que estamos viendo una danza de elefantes aquí

Ted Piccone, Brookings Institution

Asimismo, alertó que “si lo que el gobierno está diciendo es que ‘mientras no hagan todo, no queremos nada’, entonces hay que mirar la realidad: el embargo no se va a levantar antes de que el presidente Obama deje el cargo y ciertamente tampoco antes de que Raúl Castro lo deje en el 2018”.

Williams y el director de la revista económica Cuba Standard, Johannes Werner, difieren de ese juicio.

“Cada día el impulso para cambiar la política de EEUU hacia Cuba es mayor. Las mismas personas que dicen que no pasará nada en el Congreso, decían hace un año que no había manera de que el presidente Obama actuara sobre la política hacia Cuba”, opinó Williams, mientras que Werner se mostró optimista de que la eliminación de las sanciones es posible, “ahora que el gorila de 800 libras del cabildeo, la Cámara de Comercio de EEUU, fundó un grupo específico para Cuba”.

Por su parte, Ted Piccone, investigador principal de Brookings Institution y experimentado observador de las relaciones EEUU-Cuba, comparó las negociaciones entre ambos países a “una danza de elefantes”.

“Estados Unidos finalmente se está moviendo hacia la pista de baile, de un modo bastante ágil, para estimular el progreso hacia un aterrizaje suave en Cuba”, observó. El gobierno de Castro, por otra parte, actúa como el “bailador tímido, y se está moviendo muy lentamente para no poner en peligro su posición en casa mientras también continúa cortejando a otros candidatos extranjeros. El tiempo dirá si la apuesta de Obama da dividendos, pero va a ser un proceso lento”.

“Cuba tiene su identidad existencial por proteger, así que lo que está en juego es más grande para ellos”, concluyó.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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