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Cuba 2014: Alan Gross y relaciones con EEUU, las noticias más destacadas

A bordo de un avión del gobierno de EEUU, Alan Gross festeja su liberación tras cinco años de encarcelamiento en Cuba. Su libertad, como parte de un canje de prisioneros, fue acordada por ambos gobiernos tras 18 meses de negociaciones secretas. El trato abrió la vía al reestablecimiento de relaciones diplomáticas anunciado el 17 de diciembre por el presidente Barack Obama.
A bordo de un avión del gobierno de EEUU, Alan Gross festeja su liberación tras cinco años de encarcelamiento en Cuba. Su libertad, como parte de un canje de prisioneros, fue acordada por ambos gobiernos tras 18 meses de negociaciones secretas. El trato abrió la vía al reestablecimiento de relaciones diplomáticas anunciado el 17 de diciembre por el presidente Barack Obama. Getty Images

Diciembre trajo la mayor sorpresa del 2014 para los cubanos, con el anuncio hecho por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, tras medio siglo de enemistad.

En octubre, ya había señales del nuevo acercamiento. El secretario de Estado John Kerry, por ejemplo, había alabado al gobierno cubano por enviar 256 médicos y especialistas para combatir la epidemia del ébola en África.

Gracias al acuerdo alcanzado entre ambos gobiernos, finalmente fue liberado el subcontratista estadounidense Alan Gross, a cambio de la liberación de los tres agentes cubanos de la Red Avispa, un agente cubano de inteligencia que espió para EEUU y que el Nuevo Herald identificó primero como Rolando Sarraf, así como otros 53 presos políticos cubanos, de los que todavía se desconocen sus nombres.

Solo una semana antes del histórico acontecimiento, el 10 de diciembre, el gobierno cubano había detenido a decenas de activistas que intentaron conmemorar públicamente el Día de los Derechos Humanos, por lo que el año se despide con un mensaje ambivalente acerca del impacto de la nueva política de EEUU, que el presidente Raúl Castro encapsuló en una frase de su discurso en la última sesión anual del parlamento: “Exigiremos respeto a nuestro sistema político”.

Para contener las críticas de senadores y congresistas cubanoamericanos, la administración de Obama, no obstante, ha insistido en que mantendrá los programas de apoyo a la democratización en la isla, algunos de los cuales fueron criticados este año por la agencia de prensa AP.

En abril, AP reveló un programa encubierto de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) para crear una red social de uso entre los cubanos nombrada Zunzuneo. En agosto, le tocó el turno a un proyecto que usó jóvenes latinoamericanos para identificar actores sociales que pudieran impulsar un cambio en la isla. Y en diciembre la agencia reportó sobre la “infiltración” del movimiento de hip-hop para producir “una revuelta juvenil”.

Para el nuevo año, cuando Washington y La Habana abran sus respectivas embajadas y se hayan implementado las medidas aprobadas por Obama, se despejarán entonces algunas incógnitas. Veremos, por ejemplo, si músicos y activistas podrán obtener apoyo financiero directamente de USAID sin ser llamados “mercenarios”.

También si el incremento del comercio, el turismo y la autorización de algunas transacciones bancarias le dan un impulso a la reforma emprendida por Raúl Castro, que no ha obtenido los resultados esperados en un año en el que se aprobó una nueva ley de inversión extranjera pero la economía creció solo el 1,3% según los cálculos oficiales del PIB—que incluyen los servicios sociales. El puerto del Mariel, el megaproyecto con inversión brasileña que se inauguró en enero, sigue languidenciendo en espera del aumento del tráfico comercial.

El lento ritmo de la reforma de Raúl Castro no ha podido detener el éxodo de cubanos hacia EEUU. Más de 16mil cubanos llegaron al país a través de las fronteras terrestres al cierre del año fiscal en septiembre.

Y, al cabo de veinte años de la llamada “crisis de los balseros” de 1994, 2059 cubanos fueron interceptados por la guardia costera estadounidense cuando intentaban llegar a las costas de la Florida en frágiles embarcaciones. Otros tuvieron peor suerte, entre ellos los 17 que fallecieron en aguas del Golfo de México tras navegar a la deriva por varios días en agosto.

Como parte del acuerdo alcanzado con el gobierno de EEUU, las autoridades cubanas prometieron aumentar la conectividad a Internet en la isla. En junio, abrieron 118 salas de Internet en el país, pero una hora de conexión cuesta cerca de $4,50, una pequeña fortuna para quienes viven de sus salarios estatales. El gobierno también bloquea algunos sitios digitales cuyos contenidos considera “contrarrevolucionarios”, entre ellos el del diario 14ymedio, fundado por la bloguera cubana Yoani Sánchez en mayo de este año.

Obama también autorizó a compañías de telecomunicaciones a hacer negocios con Cuba por lo que 2015 podría ver quizá el libre acceso a Internet hecho realidad en Cuba, si las autoridades cubanas así lo permiten. Veremos, en fin, si cambian los antiguos lemas y como dijo una Dama de Blanco en las recientes protestas en Miami en contra de la normalización de relaciones, ¡Cuba sí!…¡¿Yanquis, también?!

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres

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